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Andinos intentan salvar negociación con UE

Mandatarios de Ecuador, Perú y Bolivia resaltaron la necesidad de acelerar la integración entre sus naciones

Guayaquil, Ecuador
EFE

Los países andinos pusieron ayer freno a sus discrepancias y decidieron intentar salvar la negociación del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE), que amenazaba con fragmentar a los socios del grupo suramericano.
Por ello, los presidentes de la Comunidad Andina (CAN), que ayer celebraron una Cumbre en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, acordaron solicitar a la UE una nueva cita para desbloquear la negociación.
A la reunión no asistió el presidente colombiano, Álvaro Uribe, por las diferencias que mantiene desde marzo pasado con el presidente de Ecuador, Rafael Correa, y Colombia fue representada por el viceministro de Comercio Exterior, Eduardo Muñoz.
Correa, que convocó la reunión extraordinaria, señaló que, pese a las discrepancias internas, la CAN ha decidido intentar salvar la negociación con la UE, que recientemente había propuesto avanzar los acuerdos en materia comercial solamente con Colombia y Perú, por separado, con lo que Ecuador y Bolivia quedaban fuera.
Los presidentes de Ecuador, de Bolivia, Evo Morales, y de Perú, Alan García, que asistieron a la Cumbre, así como el delegado del Gobierno de Colombia, remarcaron, asimismo, la necesidad de mantener la integración andina, más allá de los desacuerdos.
Correa resaltó que la CAN tiene la firme posición de llevar adelante una negociación de “bloque a bloque” con Europa, pero que dadas las circunstancias, el proceso debe ajustarse a las “distintas velocidades” de cada uno de los países andinos.
Para el presidente peruano, según señaló al finalizar la cita, la Cumbre ha sido “excelente” porque se ha podido “dialogar mucho” y resolver las dificultades.
García precisó que se propuso solicitar una reunión con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Duaro Barroso, al que se le planteará el esfuerzo de los países andinos para afirmar su derecho de “negociar en conjunto”.
Esa reunión, que podría darse a finales de octubre en San Salvador, aprovechando la Cumbre Iberoamericana, permitiría -a juicio de García- destrabar la negociación.
“Espero que (esa reunión) va a ser muy productiva para sincerar los temas” de las conversaciones, para ver “si hay posibilidad de hacer una negociación conjunta con velocidades diferentes”, o si la UE decide “hacerlo de manera bilateral o por grupos menores” escogidos de la CAN, indicó.
Puede ser, dijo García, que la CAN acepte la posición que asuma la UE, “o viceversa, que la posición de los países andinos sea respetada por la Unión Europea”.
El gobernante peruano precisó que “vamos a ver si es posible para el presidente Barroso coincidir con nosotros el día 28, 29 ó 30 de este mes en San Salvador”, al remarcar que esa cita tendría “una enorme importancia”, pues se podrían “definir las fórmulas de negociación”.
Descartó que las discrepancias internas en la CAN pongan en riesgo el proceso de integración regional porque, a su criterio, la unidad andina “es independiente de los actores, de las leyes e instituciones”.
“Los pueblos andinos están vinculados social, geográfica y étnicamente y su comercio se fortalece” permanentemente, lo que hace imposible que se afecte su integración, añadió García, tras insistir en que la negociación con la UE es un asunto importante para los cuatro socios de la CAN.
Por su parte Morales, dijo ayer que siempre habrá crisis en la CAN por diferencias programáticas e ideológicas entre los Gobiernos, si bien valoró el acuerdo alcanzado en Ecuador.
“Mientras haya estas diferencias, mientras no se respeten las normas de la CAN, siento que siempre habrá crisis”, declaró Morales en una rueda de prensa en el Palacio de Gobierno, a su retorno de Guayaquil donde asistió a la cumbre de la Comunidad Andina. También explicó los varios disensos entre la visión de Bolivia y otros países andinos sobre el acuerdo con la Unión Europea (UE) centrados en las controversias sobre el desarrollo sostenible y la propiedad intelectual.
“Hay que decir con mucha verdad y sinceridad que tenemos diferencias como presidentes. Algunos dicen que son distintos enfoques, algunos decimos con claridad que son diferencias ideológicas, programáticas, culturales”, apuntó el gobernante.
El mandatario precisó que la primera diferencia tiene que ver con el hecho de que los empresarios europeos puedan, según su expresión, “patentar la vida”, a lo cual se opone el Gobierno de La Paz “porque la vida es algo sagrado”.
“No puede haber dueños de la naturaleza, de plantas, de animales, de recursos biológicos. Es una lucha histórica de los movimientos sociales del campo, de la ciudad y de los indígenas”, apuntó.
Fijar la patente sobre recursos biológicos, en lugar de los genéticos, es una propuesta realizada por Perú y Colombia, según ha señalado el Gobierno de Bolivia.
Morales también se opone a la privatización o la liberalización de los servicios básicos, como el agua, porque son un derecho humano, así como de los servicios financiero porque esto último puede hacer vulnerable a Bolivia en las crisis internacionales.
Destacó que el proyecto de nueva constitución que impulsa en su país consagra los derechos básicos como un derecho humano, en tanto que para enfrentar la crisis financiera aseguró que Bolivia tiene su “propio modelo” económico.
El comercio bilateral entre la CAN y la UE suma cerca de $20 mil millones anuales y los acuerdos podrían suponer un mercado potencial de 500 millones de habitantes, según la CAN.


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