El acto conmemorativo del 80.º aniversario de la victoria en la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa y en la Guerra Mundial Antifascista se celebró el 3 de septiembre de 2025 en la plaza de Tiananmén, en Beijing. El Presidente de China, Xi Jinping, pronunció un importante discurso y pasó revista a las tropas. A la ceremonia asistieron 61 jefes de Estado y de Gobierno extranjeros, así como altos representantes de distintos países, responsables de organizaciones internacionales y exdirigentes.
El 4 de septiembre, la Embajada de China en Costa Rica y la Universidad para la Paz de las Naciones Unidas organizaron conjuntamente el seminario titulado “El 80.º aniversario de la fundación de las Naciones Unidas: la victoria de la guerra antifascista, el fin de la Segunda Guerra Mundial y la construcción del orden mundial”. Participaron y ofrecieron palabras de apertura la Embajadora Wang Xiaoyao, el rector de la Universidad para la Paz, Francisco Rojas, y el coordinador residente del Sistema de las Naciones Unidas en Costa Rica, Allegra Baiocchi. Los profesores Tao Wenzhao y Wang Yiwei, de la Universidad Renmin de China, intervinieron de manera virtual con ponencias magistrales.
En su intervención, la embajadora Wang expuso los grandes logros de la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa y subrayó que China se mantiene firme en el camino del desarrollo pacífico y apoya de manera decidida el papel central de las Naciones Unidas en los asuntos internacionales. Asimismo, expresó la disposición de China de trabajar de la mano con Costa Rica para defender el multilateralismo y construir conjuntamente un futuro mejor. Las personas participantes reconocieron ampliamente la importante contribución de China a la victoria de la guerra antifascista mundial y llamaron a China y Costa Rica a unir esfuerzos para salvaguardar el multilateralismo y el estatus de las Naciones Unidas, y para hacer frente a los desafíos comunes de la humanidad.
Claves para comprender la cuestión de Taiwan y la Resolución 2758 de la ONU
No hay sino una sola China en el mundo. Taiwan es una provincia de China y, más aún, es una parte inalienable del territorio chino.
En 1943, China, Estados Unidos y el Reino Unido emitieron la Declaración de El Cairo, la cual estipula claramente que “todos los territorios que el Japón ha arrebatado a los chinos, tales como Manchuria, Formosa (Taiwan) y las Islas Pescadores, serán restituidos a China”. La Proclamación de Potsdam de 1945 dictó que “los términos de la Declaración de El Cairo serán ejecutados”. Al aceptar la Proclamación de Potsdam y anunciar su rendición incondicional, Japón devolvió Taiwan a la patria.
El 1 de octubre de 1949, se fundó la República Popular China. El Kuomintang, tras su derrota en la guerra civil, se refugió en Taiwan, lo que dio lugar a una situación especial de confrontación política prolongada entre ambos lados del Estrecho de Taiwan. A pesar de que la reunificación completa aún no se ha materializado, la soberanía y la integridad territorial de China nunca se han dividido, y el estatus legal y el hecho de que Taiwan es parte del territorio chino jamás han cambiado.
En octubre de 1971, el 26.º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 2758, que reconoce oficialmente a los representantes del Gobierno de la República Popular China como los únicos representantes legítimos de China ante las Naciones Unidas. Esta resolución resolvió de manera definitiva, en los ámbitos político, legal y procedimental, la cuestión de la representación de toda China, incluido Taiwan, en la ONU.
En 2007, Costa Rica tomó la iniciativa en la región centroamericana de establecer relaciones diplomáticas con China sobre la base del principio de una sola China, sentando un ejemplo para los países de la región. Hasta el día de hoy, 183 países en el mundo han establecido relaciones diplomáticas con China bajo dicho principio.
La cuestión de Taiwan es un legado de la guerra civil china y es puramente un asunto interno de China. Los compatriotas de ambos lados del Estrecho comparten la misma cultura y origen; son una familia cuyos vínculos de sangre son más fuertes que el agua. Ciertas fuerzas antichinas, por intereses propios, instigan y apoyan a las fuerzas separatistas de la “independencia de Taiwan”, intentando constantemente vaciar de contenido el principio de una sola China con el fin de contener el desarrollo y progreso de China. La parte china persistirá en buscar la perspectiva de una reunificación pacífica con la mayor sinceridad y el máximo esfuerzo, pero se reserva la opción de tomar todas las medidas necesarias.
La cuestión de Taiwan surgió debido a la debilidad y el caos de la nación en el pasado, y será resuelta sin duda alguna junto con el gran rejuvenecimiento de la nación china. La histórica causa de la reunificación final de ambos lados del Estrecho de Taiwan está cada vez más cerca de su realización.
Perla de la Ruta de la Seda, belleza de Xinjiang
La Región Autónoma Uigur de Xinjiang está situada en el noroeste de China, en el corazón del continente euroasiático. Tiene una superficie aproximada de 1,66 millones de kilómetros cuadrados y una población residente de más de 25 millones de habitantes. Históricamente, Xinjiang fue un importante centro de la antigua Ruta de la Seda; hoy en día, es una puerta clave para la apertura de China hacia el oeste.
Desde la fundación de la Nueva China, el desarrollo económico y social de Xinjiang ha avanzado de manera sostenida, y el nivel de vida de los diversos grupos étnicos ha mejorado de forma notable. En 2020, un total de 3,0649 millones de personas pobres de las zonas rurales salieron completamente de la pobreza. En los últimos más de 70 años, la población total de Xinjiang se ha multiplicado por cuatro, y la esperanza de vida ha aumentado de 30 a 77 años. La población uigur pasó de 3,6 millones en 1953 a 11,62 millones, lo que representa cerca del 45 % de la población total de Xinjiang. En la última década, el ingreso disponible per cápita de los residentes de Xinjiang ha crecido a una tasa media anual del 7 %.
Xinjiang limita con ocho países, entre ellos Mongolia, Rusia y Kazajistán, y posee una ubicación geográfica singular y estratégica. En los últimos años, Xinjiang ha participado de manera profunda en la construcción conjunta de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, ha impulsado con altos estándares la Zona Piloto de Libre Comercio de China (Xinjiang) y mantiene intercambios comerciales con más de 200 países y regiones. En 2024, el volumen total de importaciones y exportaciones de Xinjiang alcanzó los 435.110 millones de yuanes, lo que representa un crecimiento interanual del 21,8 %. El desarrollo del Tren China-(Asia)-Europa, los puertos terrestres internacionales, los pasos fronterizos y la infraestructura ferroviaria avanza con rapidez; la Expo China-Eurasia se ha celebrado con éxito, y Xinjiang acelera su integración con el mundo, desempeñando un papel cada vez más importante como vínculo entre Europa y Asia.
En el pasado, Xinjiang sufrió durante un periodo los daños causados por el terrorismo violento y el extremismo. El Gobierno central ha combatido con firmeza el terrorismo conforme a la ley. Al mismo tiempo, ha eliminado las raíces de su surgimiento mediante medidas como el apoyo educativo. Desde 2017, no se ha producido ni un solo atentado terrorista en Xinjiang. Xinjiang garantiza según la ley la libertad de creencias religiosas; las actividades religiosas se desarrollan con normalidad, y el patrimonio cultural de los distintos grupos étnicos está siendo protegido y transmitido de manera efectiva. La cuestión de Xinjiang es, en esencia, una cuestión de lucha contra el terrorismo y el separatismo, y no una cuestión étnica ni de derechos humanos; las afirmaciones sobre supuestos “trabajos forzados” o “persecución religiosa” carecen totalmente de fundamento.
En la actualidad, la situación general de la sociedad de Xinjiang se mantiene estable, y todos los grupos étnicos están tan unidos como los granos de la granada. En 2024, Xinjiang recibió a más de 3 millones de turistas extranjeros, y el mundo ha sido testigo con sus propios ojos de los cambios y el desarrollo de Xinjiang. Las puertas de Xinjiang permanecen siempre abiertas, y se da una sincera bienvenida a amigos de todos los países, incluido Costa Rica, para que visiten Xinjiang y experimenten personalmente un Xinjiang unido, abierto, próspero y armonioso




































