Abstencionismo cae al 30% y marca un repunte en la participación electoral de Costa Rica en 2026
La jornada de este 1° de febrero registró una reducción significativa en la abstención frente al 40% del 2022
El abstencionismo en las elecciones nacionales de 2026 se ubicó en un 30,07%, según el último corte divulgado por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) al cierre de la edición.
La cifra confirma una recuperación en la participación ciudadana, luego del 40,04% de abstención registrado en la primera ronda de las elecciones de 2022, uno de los niveles más altos de la historia reciente del país.
Con base en la información preliminar del órgano electoral, el reporte incorpora datos de 6.326 juntas receptoras de votos (88%) y estima una participación nacional del 69,93%.
El TSE indicó además que la jornada transcurrió con normalidad, sin incidentes relevantes, y con el 100% de las mesas operando tanto dentro como fuera del territorio nacional, lo que permitió un desarrollo fluido del proceso.
La reducción del abstencionismo representa un cambio relevante en la tendencia observada en los últimos procesos electorales y sitúa nuevamente a Costa Rica dentro de los rangos históricos de participación.
Entre 2010 y 2018, la abstención osciló entre un 30,9% y un 34,3%, niveles similares a los registrados en esta elección.
Estos datos reflejan un renovado compromiso cívico de la población con el ejercicio del voto, según las autoridades electorales.
El padrón electoral para los comicios de 2026 estuvo conformado por 3,7 millones de personas.
Para atender a este electorado, el TSE habilitó 7.154 juntas receptoras de votos en todo el país, además de 49 consulados en el exterior, lo que permitió la participación de costarricenses residentes fuera del territorio nacional.
La totalidad de estas juntas funcionó con normalidad, según confirmó el Tribunal.
Desde una perspectiva histórica, el comportamiento del abstencionismo ha mostrado variaciones importantes a lo largo de las décadas.
De acuerdo con un recopilado del TSE, los procesos electorales de 1953 y 1958 registraron niveles de abstención del 32,8% y 35,3%, respectivamente.
Posteriormente, entre 1962 y 1994, el país experimentó una etapa de alta participación, con cifras considerablemente más bajas de abstención, que se mantuvieron entre el 18,2% y el 21,4%.
Ese patrón cambió a partir de finales de la década de 1990. En las elecciones de 1998 se volvió a registrar un crecimiento significativo de las personas que no acudieron a votar, con un 30% de abstención.
En los procesos posteriores, desde 1998 hasta 2018, el indicador se mantuvo en niveles similares, con variaciones moderadas, hasta alcanzar un 34,8% en las elecciones de 2006.
El punto más alto de esta tendencia se produjo en 2022, cuando el abstencionismo llegó a un 40%, un dato histórico que encendió alertas sobre el distanciamiento entre la ciudadanía y el sistema político.
Las autoridades electorales destacaron que el desarrollo ordenado del proceso y la participación alcanzada constituyen señales positivas para la democracia costarricense.
Laura Fernández, presidenta electa, obtuvo el 48% de los votos y entrará al poder el próximo 8 de mayo, en tanto la Asamblea Legislativa lo hará el 1 de ese mes.
Laura Fernández 48,51%
Álvaro Ramos 33,32%%
Claudia Dobles 4,81%
Abstencionismo 30,07%
Fuente: TSE, último corte al cierre de la edición