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Tenemos fe en que los gobiernos futuros busquen recuperar la debida altura y limpieza en sus acciones y que, enfocadas estas al bien común, hagan brillar más aún a Costa Rica en el mundo


Tengamos gobiernos que brillen en el mundo

Uno de los sistemas de protección social más robustos de América Latina es el de Costa Rica. Así lo indica un estudio realizado por el Banco Mundial.
El simple hecho de que ese banco haya decidido realizar el estudio es ya positivo. Ayuda a la toma de conciencia de algunos (pocos ya probablemente) nacionales que no dan valor a la Caja Costarricense de Seguro Social.
Sin embargo, ella es el más importante pilar de los que han sostenido y aún mantienen la paz social en Costa Rica.
Un país de economía mixta como el nuestro, puede dejar en manos del sector privado muchísimos rubros en la seguridad de que, si son bien servidos, la población tendrá acceso a ellos en mayor o menor medida, de acuerdo con su condición económica. Mejorar eso dependerá de la capacidad para crear empleo.
Sin embargo, cuando se trata de los servicios de salud, educación y seguridad ciudadana, toda la población debe tenerlos garantizados y de buena calidad.
No puede ser menos en una nación que se siente orgullosa y satisfecha de haber mantenido desde hace 70 años un régimen solidario que nació para esos objetivos.
Los cambios que en las últimas décadas se han dado y que han debilitado especialmente al Seguro Social, no tienen nada que ver con la actual crisis económica mundial. Son más bien fruto de una determinada acción política.
Es necesario no obstante, comprender que esas acciones generaron situaciones negativas en la población, que hoy reclama derechos que ha tenido por generaciones y que no hay razón para perder si se toman las medidas para corregir errores.
“Brilla el país por pensiones solidarias”, se tituló una nota de este medio ayer. Tenemos también otros logros, alcanzados por buenos gobiernos en el pasado, que nos pueden mantener brillando en el mundo pero, lo mejor, dándonos una buena calidad de vida.
Lo hemos dicho ya, pero habrá que repetirlo mucho. Dinero hay, y si se administra bien (sin despilfarros y desvíos vergonzosos), alcanza para continuar con el desarrollo y devolver a la población esos buenos servicios de seguridad social a que está acostumbrada.
Tenemos fe en que los gobiernos futuros busquen recuperar la debida altura y limpieza en sus acciones y que, enfocadas estas al bien común, conviertan también a sus líderes políticos en valiosos activos que hagan brillar más aún a Costa Rica en el mundo.

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