Tal como expuse en la columna anterior (“¿Pierde vigencia la información técnica y científica sobre el potencial nacional de hidrocarburos?”), estos datos no caducan ni pierden validez con el tiempo. Por lo tanto, representan la situación actual del subsuelo, ya que nada ha cambiado desde el momento en que fueron recabados.
Adicionalmente, las nuevas tecnologías de reprocesamiento, el conocimiento actualizado, la integración, la reinterpretación y los nuevos modelos geológicos permiten extraerles más información, convirtiéndolos en un insumo estratégico clave para el país y son muy valiosos para fortalecer la valoración del potencial del subsuelo nacional y para proyectar y guiar nuevos proyectos de exploración.
Los datos históricos de la exploración de hidrocarburos están lejos de quedar obsoletos y más bien actúan como un catalizador para el futuro. Si bien los instrumentos utilizados para obtenerlos estaban sujetos a los alcances de las tecnologías de su época, los datos sobre la geología física siguen siendo totalmente válidos en la actualidad.
La premisa de que los datos geológicos antiguos mantienen su validez física, a pesar del paso del tiempo y de los continuos adelantos tecnológicos, constituye uno de los pilares económicos y técnicos más sólidos de la exploración moderna.
Las rocas (generadoras, reservorio, sello, etc.), los fluidos (líquidos y gaseosos) y la arquitectura estructural del subsuelo se formaron lentamente a lo largo de millones de años.
Las propiedades físicas (medidas en un pozo o en un levantamiento con la tecnología de reflexión sísmica, en otras características) identificadas en el pasado responden a leyes geofísicas inalterables. Lo que ha cambiado drásticamente no es la naturaleza del subsuelo, sino la resolución de los “lentes” con los que la observamos hoy en día y la gran capacidad de las tecnologías modernas de procesar esa información.
Gracias a la digitalización, la vectorización de datos y el procesamiento mediante el aprendizaje automático, la información antigua se integra hoy en modelos numéricos 3D y 4D. Esto permite identificar anomalías, trampas estratigráficas y continuidad de yacimientos que eran imposibles de correlacionar de forma manual en el pasado.
La alta capacidad de procesamiento de los equipos modernos no solamente permite obtener resultados en poco tiempo, sino también con una precisión mucho mayor.
Los datos del pasado actúan como un mapa base. Al cruzarlos con las tecnologías modernas actuales, la exploración no empieza de cero; inicia su análisis desde un nivel de conocimiento significativamente superior. Así, los datos históricos pasan de ser un archivo pasivo para convertirse en un activo dinámico y estratégico clave que guía las inversiones y disminuye el riesgo de un pozo seco.
La combinación de datos históricos del subsuelo (invariables en la escala humana de tiempo) con tecnologías modernas de cómputo, inteligencia artificial e imágenes de alta resolución permite a los países reactivar cuencas inactivas de hidrocarburos y a las empresas optimizar sus inversiones en exploración de alto impacto.
Esta columna profundiza estos temas mediante consideraciones adicionales a las analizadas en la columna anterior que refuerzan y amplían lo expuesto en la columna previa.
1.El tiempo geológico en el subsuelo vs el tiempo en la escala humana en la superficie
Una premisa central de la exploración de hidrocarburos es que las estructuras profundas, la madurez de las rocas generadoras las características de las rocas reservorio y sello, las trampas de hidrocarburos y la composición de los fluidos líquidos y gaseosos no cambian en la escala humana de tiempo.
Los procesos geológicos tienen una escala de millones de años. La formación, migración y entrampamiento de hidrocarburos toma millones de años. Por lo tanto, un intervalo de la escala de tiempo humano es numéricamente insignificante.
Esto hace que los datos físicos sean atemporales. La porosidad de una roca de arenisca (roca sedimentaria formada por la compactación de granos de arena y otros minerales y que es una excelente roca reservorio para almacenar petróleo y gas natural en un yacimiento) a 3.000 metros de profundidad, la densidad de esta roca o la presencia verificada de petróleos livianos o gas natural en un núcleo de corona de perforación (“drill core”) son hechos irrefutables que no cambian con el tiempo y siguen totalmente actualizados.
Las tecnologías con las que se recabó esa información y con la que se hicieron las mediciones pudo haber tenido menor precisión, pero la existencia de un yacimiento, las características del hidrocarburo o del reservorio en esa coordenada no ha cambiado.
2.En la exploración de hidrocarburos destaca la vigencia de los datos físicos del subsuelo frente a la constante evolución tecnológica
Este es un principio fundamental de la exploración de petróleo y gas natural que pone de relieve la permanencia de los datos físicos del subsuelo frente a la continua evolución tecnológica.
Si bien las tecnologías utilizadas para recopilar datos de hace 30 o 40 años pueden haber quedado obsoletas, las características de rocas generadoras, reservorio y sello, entre otras, los fluidos líquidos y gaseosos y los sistemas de presión del subsuelo permanecen esencialmente inalterables en la escala humana de tiempo.
A continuación, se explica por qué los datos históricos de exploración siguen siendo un activo indispensable y cómo países y empresas los aprovechan para impulsar nuevos proyectos de gran valor.
A. Análisis de las premisas fundamentales
i.La inmutabilidad del subsuelo (el tiempo geológico frente al tiempo humano)
Los sistemas petróleo y gas natural generan, desplazan y atrapan hidrocarburos a lo largo de millones de años. Un lapso de tres, cuatro o más décadas o de siglos es apenas un instante en el tiempo geológico, un abrir y cerrar de ojos.
La realidad física del subsuelo permanece inalterada. Si un pozo exploratorio perforado en 1960, 1970, 1980 o 1990 atravesó una unidad de roca de tipo arenisca (de alta porosidad o registró indicios de petróleo a 3.500 metros de profundidad), esa realidad física no ha cambiado de esa fecha a la actualidad.
Los datos históricos constituyen un registro invaluable de la realidad física del subsuelo y son pruebas originales que representan la realidad en el momento que se recabaron y la realidad actual.
ii.Alto valor de los datos históricos
Los datos históricos de un país o una región, heredados de proyectos de exploración del pasado, actúan como un poderoso y valioso elemento de mitigación de riesgos:
Los pozos exploratorios profundos representan una de las inversiones de capital de mayor riesgo económico y costo en la exploración de hidrocarburos. Disponer de registros históricos de pozos y de lodos y descripciones de testigos permite a las empresas una importante eficiencia de costos y evita la fase de exploración a ciegas.
Entre otras cosas, la información técnica histórica, como los datos geoquímicos (evaluación de las rocas y contenido de carbono orgánico total, etc.) y la cartografía geológica regional, permiten establecer líneas base del sistema existente de petróleo y gas natural y confirman elementos esenciales, tales como rocas madre o generadoras de hidrocarburos, rocas reservorio o almacén, rocas sello y trampas (yacimientos).
B. Tecnologías y métodos modernos para la reevaluación y revalorización de datos heredados de exploraciones pasadas
La paradoja fundamental de los datos heredados radica en que, si bien la tecnología utilizada para su recopilación puede haber quedado desactualizada u obsoleta, es posible extraer valor adicional de los datos brutos mediante el uso de las modernas capacidades de cómputo que existen actualmente, las nuevas herramientas analíticas y los nuevos conocimientos.
i.Reprocesamiento de los resultados de la reflexión sísmica (convertir el ruido en claridad)
- Situación del estado heredado. Los estudios de las tecnologías de reflexión sísmica 2D de las décadas de 1960, 1970, 1980 y 1990, por ejemplo, se vieron afectados por la capacidad de cómputo limitada de esas épocas, los algoritmos básicos de migración y las restricciones de hardware.
- Aplicaciones modernas. Las empresas toman hoy en día las cintas sísmicas digitales originales (o vuelven a digitalizar los registros de campo originales) y aplican técnicas modernas de procesamiento, tales como la migración en tiempo inverso (Reverse Time Migration, RTM), la inversión de forma de onda completa (Full Waveform Inversion, FWI) y la migración en profundidad en el dominio previo a la suma (Pre-Stack Depth Migration, PSDM).
- Creación de nuevo valor. El reprocesamiento de la información técnica recabada en el pasado permite atenuar el ruido histórico y eliminar artefactos de imagen (por ejemplo, debajo de cuerpos salinos o en zonas de fallas complejas), revelando trampas, rasgos estratigráficos sutiles y objetivos profundos que resultaban totalmente invisibles en las visualizaciones originales.
ii.Reanálisis de las muestras físicas de rocas mediante microanálisis avanzados
- Situación de los datos del pasado. Los análisis históricos de testigos medían la porosidad básica, la permeabilidad y la litología global.
- Aplicaciones modernas. Las muestras de testigos y los recortes de perforación almacenados pueden someterse a escaneo por microtomografía computarizada (Micro-CT Scanning, 3D Digital Rock Physics), microscopía electrónica de barrido (Scanning Electron Microscopy, MEB) y geoquímica de biomarcadores de alta resolución (High-Resolution Biomarker Geochemistry).
- Valor creado
o Permite identificar y aprovechar yacimientos no convencionales (“tight gas”, petróleo de esquisto) que hace décadas se descartaban por considerarse “pozos secos” impermeables.
o Identifica zonas productivas pasadas por alto en el pasado (intervalos productivos de estratificación fina que los instrumentos de registro originales no tenían la resolución suficiente para detectar).
- Situación tradicional de los datos del pasado. Los exploradores analizaban los pozos de forma individual o mediante pequeñas secciones transversales manuales, utilizando registros en papel y trazados manuales.
- Aplicaciones modernas. Las curvas de registro digitalizadas (archivos LAS) de decenas de pozos históricos se procesan hoy en día mediante algoritmos modernos de aprendizaje automático para realizar una interpretación petrofísica automatizada y un modelado regional de cuencas en 3D.
- Valor creado. Los modelos de Inteligencia Artificial permiten identificar correlaciones regionales sutiles, cartografiar corredores de permeabilidad regional y predecir regímenes de presión de poro en toda la cuenca antes de perforar un solo pozo nuevo.
- Los datos históricos de las exploraciones pasadas cumplen importantes y múltiples fines estratégicos, económicos, financieros y regulatorios.
- Longevidad del activo geológico. Las propiedades físicas de las rocas (generadoras, reservorio, sello, etc.), la estratigrafía, los fluidos líquidos y gaseosos de la formación, las fallas geológicas y la arquitectura de las estructuras geológicas, entre otros activos geológicos, permanecen inalterados a lo largo del tiempo (millones de años). Las muestras físicas (como los recortes de perforación y los testigos de roca almacenados en repositorios) pueden volver a analizarse indefinidamente utilizando herramientas de laboratorio modernas en continua evolución y mejora.
- Mayor atractivo del país y competitividad en las licitaciones. Un país que cuenta con un Repositorio Nacional de Datos (RND) centralizado y accesible con toda la información técnica y científica recabada por los proyectos de exploración realizados en el pasado reduce las barreras de entrada para la inversión externa y aumenta la competencia en las licitaciones durante las rondas de adjudicación.
Esto le permite al Estado obtener, entre otras cosas, mayores bonos por firma, mejores proyectos de exploración, mejores estructuras de regalías fiscales y no fiscales y condiciones más favorables de participación en los beneficios.
Las empresas energéticas están mucho más dispuestas a invertir millones de dólares en rondas de licitación cuando pueden evaluar datos reales, como la presencia comprobada de rocas generadoras (madre), reservorio (almacén) y sello y la identificación de yacimientos potenciales en varias zonas del país, en lugar de pujar a ciegas por bloques de zonas poco exploradas.
Todo esto se ve potenciado cuando los gobiernos reprocesan sus archivos nacionales de datos, ya que pueden presentar mejores modelos prospectivos de mucha mayor calidad y atractivo durante las rondas competitivas de licitación. - ·Soberanía sobre el conocimiento del subsuelo. Disponer de un archivo integral en un RND evita la pérdida de la memoria institucional nacional. Si una compañía internacional se retira de una región, los datos permanecen en poder del Estado, lo que garantiza que las generaciones futuras no tengan que “reinventar la rueda” ni volver a pagar por trabajos de reconocimiento básico o especifico.
- ·Reducción de riesgos en cuencas del país para atraer inversión. La perforación de pozos exploratorios profundos conlleva un costo de decenas de millones de dólares por pozo. Al ofrecer a los posibles inversores acceso a toda la información disponible (registros de pozos, datos de núcleos y líneas sísmicas existentes y otras información técnica y científica disponible, etc.), el país reduce significativamente las barreras de entrada y el riesgo financiero para las empresas energéticas internacionales.
- Reducción de los plazos para la obtención del primer petróleo o gas natural y para la generación de la gran cantidad de ingresos fiscales y no fiscales proveniente de esta actividad. Dado que los datos existentes acortan en años la fase inicial de exploración, se acelera el cronograma que va desde la adjudicación del bloque o bloques hasta los descubrimientos, la producción y la recaudación de impuestos y regalías para el erario público.
- Planificación integral del sector energético. Los registros de pozos profundos, la geofísica regional y local y otra información técnica aportan datos valiosos que trascienden los sectores tradicionales de petróleo y gas natural. Esta información es fundamento clave para la planificación a escala nacional para la captura y almacenamiento de carbono (CAC) y la gestión de acuíferos profundos.
B. Valor comercial y operativo para las empresas de exploración
Para las empresas energéticas, los datos históricos actúan como un motor fundamental para la mitigación de riesgos (geológicos, económicos, etc.) y la eficiencia del capital:
- Ahorro masivo de capital (y reducción de riesgos). La perforación de un único pozo exploratorio en aguas profundas o en condiciones de alta presión y temperatura puede costar desde $30 millones hasta más de $100 millones de dólares. Los registros históricos de pozos, los registros de lodos y los núcleos proporcionan pruebas directas de las condiciones del subsuelo, lo que reduce drásticamente la probabilidad de perforar un costoso “pozo seco” (sin hidrocarburos).
- Información de campo irremplazable (“ground truth”). Las imágenes geofísicas son modelos indirectos, mientras que las muestras físicas de núcleos, los recortes de roca y las pruebas de formación en tubería de perforación (Drill Stem Tests, DSTs) constituyen una verificación directa y absoluta de las condiciones reales del subsuelo. Una vez que un pozo se sella y abandona, recuperar dichas muestras físicas resulta prohibitivamente costoso.
- Calibración con datos de la realidad del subsuelo (“ground-truth”). La teledetección y las técnicas modernas geofísicas miden propiedades físicas secundarias (por ejemplo, velocidades del sonido, densidad, resistencia eléctrica). Los datos históricos de pozos (especialmente las muestras de testigo, los registros litológicos o registros geofísicos de pozo y los informes de pruebas de flujo) proporcionan evidencia empírica y directa sobre la porosidad, la permeabilidad, la saturación de fluidos y la composición de la roca reservorio, así como la localización precisa de los intervalos saturados con fluidos de interés (petróleo y/o gas natural) y la demarcación y espesor de las diferentes capas litológicas.
- Evidencia de los elementos del sistema de hidrocarburos. Los registros históricos confirman la existencia de los cuatro componentes esenciales de un sistema activo de hidrocarburos:
-Rocas madre o generadora (riqueza y madurez)
-Rocas almacén o reservorio (porosidad y permeabilidad)
-Rocas sello (roca de cobertura impermeable)
-Trampas (cierre estructural o estratigráfico) - Eliminación del riesgo de una exploración sin salida. Los datos históricos detallan los fracasos del pasado, evitando que los exploradores actuales repitan errores costosos del pasado (por ejemplo, perforar en zonas agotadas, trampas con defectos estructurales o formaciones compactas no fracturadas).
- Reducción de la tasa de pozos improductivos o secos. La verificación directa mediante datos reales de pozos, combinada con la geofísica moderna de alta resolución reprocesada, reduce la incertidumbre estructural antes de la perforación, garantizando así que el capital se destine a objetivos con alta probabilidad de éxito.
Un yacimiento de petróleo y/o de gas natural formado hace 100 millones de años, durante el período Cretácico, permanece hoy físicamente idéntico a como era en 1950, 1960, 1970, 1980, 1990 o como es ahora.
Los datos históricos de exploración que se encuentran en el Repositorio Nacional de Datos (RND) del país, y que tienen un enorme valor estratégico y económico, están lejos de quedar obsoletos con el tiempo, representan la realidad actual y actúan más bien como un catalizador.
Si bien los instrumentos utilizados para obtenerlos estaban limitados por las tecnologías de su época, la geología física que registraron sigue siendo válida hoy en día y seguirá valida en la escala de tiempo humana.
La información técnica y científica contenida en el RND han llevado a expertos nacionales e internacionales a concluir que las cuencas sedimentarias que se encuentran en el territorio nacional tienen un atractivo y un potencial hidrocarburífero.
Cuando los países preservan esta información y las empresas energéticas le aplican las capacidades modernas de computación, reanálisis, integración, reinterpretación y tecnologías de perforación, los registros antiguos suelen convertirse en el catalizador de importantes nuevos descubrimientos de petróleo y gas natural, a una fracción de los costos históricos de exploración.
Al combinar datos del subsuelo inalterados por el tiempo y provenientes de exploraciones anteriores con las modernas y poderosas capacidades actuales de la tecnología (como la de cómputo) y la obtención de imágenes de alta resolución, los países pueden reactivar actividades en las cuencas inactivas de hidrocarburos y las empresas energéticas pueden optimizar la asignación de capital para proyectos nuevos de exploración de alto impacto.
Los datos de exploraciones pasadas (a menudo denominados datos heredados sobre el subsuelo o geodatos históricos) constituyen uno de los activos más estratégicos, valiosos y rentables para el desarrollo de recursos naturales de un país.
Incluso cuando estos datos se hayan obtenido hace décadas mediante tecnologías hoy en día superadas (como la sísmica de reflexión 2D, los registros de pozo convencionales y los estudios geoquímicos básicos), su elemento fundamental, que es la arquitectura geológica del subsuelo, permanece inalterada a escala temporal humana.
El reprocesamiento y la reinterpretación de datos históricos salvan la brecha entre los hechos geológicos inalterados en el tiempo y la potencia computacional de última generación en continuo desarrollo cada vez más acelerado.
Esto transforma registros en papel y cintas de archivo en activos digitales dinámicos de alta definición, lo que permite a los operadores descubrir nuevas reservas de manera más rápida y económica, y con riesgos geológicos y financieros significativamente menores.
Reprocesar y reinterpretar los datos de exploraciones pasadas permite a los países y a las empresas energéticas extraer un valor significativo adicional de sus recursos actuales, reduciendo considerablemente los costos frente a la adquisición de nueva información
Todo esto permite revalorizar la información técnica y científica histórica para impulsar el desarrollo económico y social y fortalecer la protección ambiental, además de potenciar la gran recaudación de recursos fiscales y no fiscales que esta industria genera.


































