Según pronósticos del FMI (Fondo Monetario Internacional) el crecimiento de la economía global será de 3,0% en el año 2026 y de 3,4% en 2027.
Pero según los datos del (BM) Banco Mundial la economía mundial crecerá 2,5% en 2026 y 2,8% en 2027.
Es decir que el FMI es algo más optimista en sus pronósticos en comparación con la visión del Banco Mundial en este punto. Sin embargo, ambas instituciones internacionales coinciden en que no se observan datos de una recesión mundial ni de una hiperinflación para estos dos años.
En cuanto a la tasa de inflación mundial según el FMI será de 4,7% para 2026 y de un 3,9% para 2027. El aumento en la inflación de este año está relacionado con los nuevos aranceles y con los incrementos de los precios del petróleo y de los alimentos debidos a la guerra en Medio Oriente y las tensiones en el Estrecho de Ormuz. Podría bajar nuevamente dependiendo de la evolución de los acontecimientos geopolíticos en Ucrania y el Medio Oriente.
En referencia a la tasa de desempleo mundial la OIT (Organización Internacional del Trabajo) proyecta un 4,9% en 2026, representando unos 186 millones de personas en todo el planeta.
En cuanto a la pobreza mundial el Banco Mundial pronostica una tasa de 10,0% para 2026 y hasta la fecha no se anima a realizar estimaciones para el año 2027.
Según las cifras mencionadas no estamos en presencia de una recesión económica global ni ante una crisis de hiperinflación pero si ante una economía global de crecimiento moderado.
La inflación ha vuelto a ser un tema de preocupación, pues una tasa de 4,7% está bastante por encima de las metas de los Bancos Centrales. En los Estados Unidos, por ejemplo, la mayor vulnerabilidad para 2026 es una inflación de 3,6%, muy arriba del objetivo de 2,0% de la Reserva Federal. Según analistas dicha inflación se explica como consecuencia sobre todo de dos factores: Los nuevos aranceles estadounidenses y la guerra en Irán con las consiguientes tensiones en el estrecho de Ormuz que han elevado los precios del petróleo desde marzo de 2026.
Por otra parte a nivel global el desempleo oficial es bajo pero subsisten problemas tales como la informalidad, los empleos de baja calidad y la baja productividad. La pobreza, desde luego, sigue siendo un gran desafío.
La geopolítica es el principal riesgo del momento. La guerra entre Rusia y Ucrania, que ya superó los 4 años y ahora con posibilidades de ampliarse hacia nuevos escenarios y campos de batalla, incluyendo incluso directamente a países miembros de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte). Así también la guerra en Oriente Medio entre los Estados Unidos, Israel e Irán tiende a amenazar con petróleo y gas natural más caro, mayores tasas de inflación y menor crecimiento.
En resumen para el período en el que vivimos y que transcurre entre los años 2026 y 2027 el pronóstico es de crecimiento mundial moderado, inflación algo alta y amenazante, desempleo estable y reducción muy lenta de la pobreza.
El factor que genera la mayor incertidumbre en los mercados y las Bolsas de Valores es la evolución de las guerras, tanto militares como comerciales, tanto la contienda entre Rusia y Ucrania que podría desbordarse hacia nuevos actores internacionales como la guerra ahora económica entre los Estados Unidos, Israel e Irán, y sus posibles impactos en Ormuz y sus presiones sobre los precios del petróleo.
De manera que con la información disponible a la altura de agosto de 2026, la economía mundial sigue creciendo a un ritmo moderado y con relativa estabilidad, aunque con riesgos importantes sobre todo por los conflictos geopolíticos y geoeconómicos en el ámbito de las relaciones internacionales.
En cuanto a los pronósticos para la economía costarricense los dejo para un posterior artículo.
Sin embargo, con los datos disponibles a la altura de agosto de 2026 se puede pronosticar para Costa Rica un PIB real de 3,4% para 2026 y de 3,5% para 2027, es decir un crecimiento moderado, según cifras del Banco Central de Costa Rica.
Así también, según el Banco Mundial, Costa Rica crecería aproximadamente 3,6%-3,7% durante el período 2026-2028, es decir un pronóstico ligeramente más optimista que el del Banco Central de Costa Rica y arriba del pronóstico de la economía global.
Por otra parte es previsible una tasa de desempleo de 7%, tanto para el año 2026 como para el año siguiente. La tasa de pobreza tiene una estimación de alrededor de un 15% para 2026, aunque aún no disponemos de estimaciones oficiales del INEC para 2027. Tanto el desempleo como la pobreza algo arriba del pronóstico para la economía global.
En cuanto a inflación el Banco Central mantiene su meta de 2% a 3% tanto para 2026 como para 2027. Pero la más reciente cifra ubicó la inflación en números ligeramente negativos: -0,3 en junio de 2026 según el INEC. Es decir que en inflación Costa Rica tiene una situación mucho más holgada que la economía global y la economía estadounidense.
En síntesis para Costa Rica se puede pronosticar para el 2026 y el 2027 un crecimiento moderado y una inflación controlada. Los principales riesgos vienen del frente externo: en primer lugar los aranceles a nuestras exportaciones al mercado estadounidense y en segundo lugar las tensiones geopolíticas y sus eventuales impactos en los precios de los combustibles.

























