Don Cleto González Víquez es declarado benemérito de la patria el 6 de octubre de 1946.
Este hombre justo y bondadoso es el fiel representante de la democracia costarricense.
Don Cleto nace en Barba de Heredia y proviene de una de las familias más humildes del lugar, pero esto nunca fue problema para Don Cleto.
Con estudio, lucha y dedicación llega inclusive un día a ser dos veces presidente de la República de Costa Rica, la primera en 1906 y la segunda en 1928.
Don Cleto González Víquez muere en San José en 1937.
Las crónicas de los periódicos al día siguiente de su muerte son elocuentes.
El diario de Costa Rica escribe: “Ha desaparecido un valor genuinamente propio, el más puro y más auténtico que ha surgido del seno del pueblo costarricense”.
“Yo no he hecho otra cosa más que tratar de cumplir con mi deber hacia mi patria, desearía haber hecho tantas cosas, pero la bondad de los costarricenses lo sobrepasa todo, es una virtud de mis compatriotas que ojalá se conserve eternamente”.
Estas son las últimas palabras de Don Cleto González Víquez a la prensa nacional, emitidas cinco días antes de su muerte.
Don Cleto dignifica el ejercicio del poder, fue un hombre de inteligencia poderosa, de una vasta ilustración, se distinguió como jurisconsulto e historiador, su consejo fue siempre el de la moderación, se le recuerda como un verdadero maestro, orientador de los costarricenses, se le conoce como el padre de nuestra democracia.
Don Cleto González Víquez nace en Barba de Heredia el 13 de octubre de 1858, sus estudios secundarios los realiza en el Colegio San Luis Gonzaga en Cartago, en 1884 se graduó de abogado en la Universidad de Santo Tomás, Don Cleto vence con su talento y trabajo, las dificultades económicas con las que tropieza, proviene de una familia muy humilde, pero esto nunca lo desmotiva.
A los 29 años participa en el gobierno de Bernardo Soto, como secretario de Estado, y antes de llegar a la presidencia es varias veces diputado al Congreso Nacional.
La hora ha llegado, Don Cleto González Víquez es electo presidente de la República para el periodo 1906-1910, había gran satisfacción popular, este caballero bajito, de distinguido porte, se lo tenía merecido, su administración se caracteriza por el respeto a las libertades ciudadanas y el buen manejo de la hacienda pública, además de darle un gran impulso a la educación.
Don Cleto es electo presidente por segunda vez en 1928, de esos años son suyas estas palabras: “Dichosamente la paciencia es la única virtud que poseo en gran medida, no he tenido suerte de gobernar en días de bonanza, mil veces prefiero tener que tratar con costarricenses apasionados o injustos, a tratar a los costarricenses con látigo, quiero que todos puedan ufanarse de vivir en un país de libertades y bajo un gobierno respetuoso de las instituciones”.
El benemérito de la patria muere en San José el 23 de septiembre de 1937, el periódico La Tribuna escribe aquel día: “Don Cleto González Víquez ha dejado de existir para la patria y empieza a vivir para siempre en el recuerdo agradecido y en la admiración de todo su pueblo”.





































