Replantear los sistemas significa mirar más allá de la atención de la enfermedad o de las necesidades de quienes ya requieren cuidados. Implica revisar cómo diseñamos nuestras ciudades, viviendas, transporte, servicios de salud, sistemas de protección social, oportunidades de aprendizaje, participación ciudadana y espacios de encuentro. Es también comprender que envejecer no es una etapa aislada: es un proceso que comienza mucho antes de cumplir 65 años y que debe ser acompañado durante todo el curso de vida.
Costa Rica ya cuenta con una Política Nacional de Envejecimiento y Vejez 2023-2033, precisamente orientada a responder a los retos de un envejecimiento acelerado y a garantizar los derechos de las personas adultas mayores. El desafío está en convertir esta visión en decisiones sostenidas, recursos, servicios y entornos que alcancen a todas las personas y territorios.
El envejecimiento concierne a todas las personas, por eso, hablar de ciudades accesibles, transporte digno, atención en salud, pensiones sostenibles, vivienda adecuada, cuidados, participación social y oportunidades para seguir aportando no es hablar únicamente de “personas adultas mayores”. Se debe abordar temas de política pública y derechos humanos para que el país avance hacia una mayor longevidad con oportunidades y mejores servicios para su población.
Y allí reside uno de los mayores desafíos: dejar de mirar el envejecimiento como un problema que llegará y comenzar a asumirlo como una realidad que estamos construyendo desde el presente. Cada decisión ciudadana, cada espacio público que cuidamos, cada acto de respeto, cada oportunidad de participación que defendemos y cada forma de combatir la discriminación por edad contribuye a definir cómo envejeceremos. El 1 de octubre debería interpelarnos a todas las generaciones sobre nuestra responsabilidad de construir una Costa Rica donde vivir más años signifique también tener más oportunidades para vivir con dignidad, autonomía, propósito y calidad de vida. La longevidad es un logro colectivo.
Johanna Fernández Gómez, Licenciada en Trabajo Social de la Universidad de Costa Rica, presidenta de la Junta Directiva de la Asociación Gerontológica Costarricense (AGECO).





































