Solo el 15% de los gobiernos locales del país cuenta con sistemas centralizados de compostaje
La mayoría de municipios aún entierra los residuos sin tratarlos ni aprovechar su potencial orgánico
Apenas 12 municipalidades de Costa Rica, equivalente al 15% del total, cuentan con sistemas centralizados para el tratamiento de residuos orgánicos, según se dio a conocer en una mesa redonda organizada por el Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo).
Estos sistemas permiten recibir, procesar y transformar desechos como restos de comida o poda vegetal en compost, un abono natural útil para suelos agrícolas y jardines.
Pese a sus beneficios ambientales, la gran mayoría de gobiernos locales aún operan bajo un modelo tradicional de recolección y disposición final en rellenos sanitarios, lo que agrava la saturación de estos sitios y desaprovecha recursos valiosos.
Los cantones que sí han logrado implementar sistemas centralizados son Alvarado, Grecia, Jiménez, Monteverde, Naranjo, Palmares, Pérez Zeledón, San Isidro, Tilarán, Turrialba, Coto Brus y uno más dentro del Gran Área Metropolitana.
En la mayoría de los casos, fue gracias a cooperación internacional que se habilitaron terrenos, se contrataron técnicos y se establecieron rutas de recolección diferenciada.
“Sabemos que contar con un sistema es lo ideal, pero no es sencillo. Se debe pensar en el sitio, en los permisos y tener los recursos. Lo otro es que los gobiernos locales se han enfocado tradicionalmemnte en que recojamos y enterremos, ese ha sido el paradigma que hemos manejado como país durante años”, dijo Susy Lobo, responsable del área de Gestión Integral de Residuos Sólidos.
En el caso de Pérez Zeledón, por ejemplo, se procesan hasta 375 toneladas de residuos orgánicos al mes, demostrando que la gestión adecuada es posible con planificación y recursos.
Más allá de estos avances puntuales, en 40 cantones existen iniciativas de compostaje in situ en hogares, comercios o instituciones.
Aun así, el país enfrenta retos urgentes por la limitada infraestructura, el crecimiento poblacional y la falta de cultura ciudadana sobre la correcta separación de residuos.
Expertos del Ministerio de Salud y del Instituto Tecnológico de Costa Rica insistieron en la necesidad de ampliar el financiamiento, actualizar regulaciones y fomentar la economía circular. También advirtieron que el impacto ambiental de no gestionar bien los residuos incluye contaminación de suelos, cuerpos de agua y pérdida de biodiversidad.