Cable a Tierra #2
Iván Barrantes
Analista/Consultor
Hace unos días, entre bombos y platillos, se develó por fin, el que sería “el partido del presidente”. Desde hace un par de años venimos midiendo ese fenómeno y consiste en el surgimiento de esa fuerza política, alrededor del presidente Chaves, amorfa y sin ideas claras, lo que hemos llamado El Chavismo, una corriente en la que se junta una cosmovisión bien particular del mundo, de nuestro país, de nuestra historia y de nuestra realidad socio económica y política. Una fuerza sin domicilio, sin arraigos,por eso, en la cajonera pregunta de ¿Cuál es el partido político con el cual usted simpatiza? la respuesta era ese simplismo: el partido del presidente. Ya habrá tiempo para disertar sobre lo que, en términos sociológicos, significa el chavismo,da para unas cuantas entregas. Por el momento, nos limitaremos a tan magno acontecimiento y que fue la develación de cuál sería el tan esperado nombre que le correspondía a el partido del presidente.
Lo de Pueblo Soberano, es el fin de una telenovela. Una historia que demuestra que al final, el chavismo es tan igual o más que cualquier otra fuerza o movimiento de esos que tanto critican. Es inevitable, no se puede jugar fútbol sin futbolistas, por eso no se puede hacer política sin políticos, así, con todas las mañas y trances que el eterno juego líder del mundo, el fútbol, trae consigo. Hay reglas inmortales, y cuando entras a jugar ahí, simplemente eres un jugador más. Es así y por eso, cualquier movimiento, organización, partido político, candidato, ONG, fundación, el club de amigos para salvar las ballenas orca, lo que sea que surge y que se decida a competir con el poder, no le quedará más remedio que ir a jugar con las reglas no escritas. Lo que pasa es que, muchas es veces, es rentable presentarse como anti-establishment, el que rompe esas reglas, y el peor escenario y muy de moda últimamente, como lo es creer que se pude venir a “adecentar”la política, mantra preferido de algunos jugadores que parece que aún no entienden el juego. Piel de oveja para los lobos ha sido la constante en la historia de la humanidad. Esta no es la excepción.
El chavismo es una rejunta, como las rejuntas que se hacían en los tiempos de uno de carajillo, para jugar mejenga. En esos azares de hacer el rejuntado, pueden nacer catástrofes de equipos, o, al contrario, el azar y las circunstancias, muchas veces permiten que algunos rejuntados sean exitoso, en la mayoría de las veces, con la complicidad de la mediocridad de los otros equipos. Pero hay algo que es indiscutible y es que, mucho del peso del éxito de esas rejuntas, es cuando hay un DT o un jugador que realmente sabe del juego, y que ese jugador tiene visión y ejecución, más por el fondo, que por la forma.
Si hay alguien en esa rejunta llamada Chavismo, que sabe de política a la vieja escuela, es Calixto Chaves (la vieja escuela, la que nunca muere, no importa si la ven decente o no). No más iniciando el proceso de 2da vuelta, el viejo la tenía clara (viejo de cariño). Calix, conocedor de política, andaba tres pasos adelante, todo lo contrario, a Pilar, que es una simple activista en términos políticos, pero una excelente ideóloga, más desde lo sociológico y semántico, Calix decía:
“Iván, el fenómeno alrededor de Rodrigo, necesita desarrollarse como proyecto político, crear un partido político, un proyecto que permita aglutinar todas estas fuerzas, todo lo que ha despertado y representa Rodrigo”.
El objetivo inicial de Calix era cooptar (¿quitarle?), el partido a Luz Mary Alpízar, el Partido Progreso Social Demócrata (PPSD). Con Luz Mary, en esa campaña del 2022, ya las diferencias con el chavismo eran irreconciliables, de hecho, le decían “Kabul” (darle la embajada de Afganistán, para tenerla bien largo). De Luz Mary, podrán decir lo que sea, verla para abajo, ningunearla, verla “poquita cosa”, pero definitivamente, todo lo contrario, su malicia, cálculo, fuerza y sentido y administración del tiempo, le da tres vueltas a más de uno que se cree “experto” en política. El tiempo lo ha demostrado de esa manera.
Y así es como nace Pueblo Soberano (PPS), no más iniciando el segundo semestre 2022, como producto del fracaso de querer cerrar algún tipo de trato con el PPSD y su presidenta y en ese momento diputada, Luz Mary Alpízar. Ese partido, Pueblo Soberano, ya para enero 2023 estaba haciendo su Asamblea Nacional, bajo el liderazgo dé Mayuli Ortega, la mano derecha de Calixto. Dicha Asamblea fue impugnada por Carlos Palacios, quien estaba en ese momento en el PPS, y de ahí hizo casa aparte y es el fundador de Libertad y Esperanza, otro de los nuevos partidos chavistas y que llegó a buen puerto, para quedar a derecho, según el TSE (Pueblo Soberano, MOTIVA y Libertad-Esperanza aprobados, CREEMOS y Renacer, no lo lograron).
Ese impasse, dada la impugnación contra PPSD, fue aprovechada por Pilar y compañía, para carbonear al presidente Chaves y jugarle la vuelta a Calixto. Si hay alguien carboneable e influenciable es Chaves, tanto para mal (que te odie), como para bien (que se enamore o se encule de vos, como decía mi hermano Mariano Figueres “el mae es de cabros”). En este caso, el carbón funcionó y Pilar y Choreco quedaron con vía libre para desarrollar su proyecto.
Ese golpe es el que da origen a el fallido intento de partido chavista llamado en su momento Aquí Costa Rica Manda (ACRM), previa negociación con el amigo Roberto, “Robertico”, tremendo comerciante y un excepcional operador político, gran amigo. Desconozco el monto de la transacción, pero fue exitosa y así, el partido Fuerza Nacional, el vehículo que llevó a Greivin Moya a las elecciones 2022, pasó a llamarse Aquí Costa Rica Manda. ¿Cómo lo hicieron? Robertico puso a renunciar a todo el comité ejecutivo, así justificó la nueva Asamblea, y de ahí, salió la nueva bandera, el nuevo nombre y comité ejecutivo con Choreco de presidente y Pilar apoyando ese nuevo proyecto, junto con los otros ocho diputados del PPSD (excepto la dueña, Luz Mary). Golpe de estado contra Calixto y mensaje contundente hacia afuera; ¡Este si es el partido del presidente!
Pero uno sabe la tuza con que se rasca. Calix, que desde campaña tenía claro lo que representaba el grupo Pilar-Choreco-Natalia-Josselin (esa última desertó y al final jaló para PPS), no bajó las armas. El viejo y Mayuli siguieron trabajando, solventaron problemas, y no quedaron autorizados para la municipal 2024, pero si validados para el proceso 2026. Por eso todo el 2024, fue de consolidación para PPS. ¿Qué pasó con ACRM?, un fiasco total, porque Pilar y Choreco saben de política lo que yo podría saber de ingeniería de construcción de puentes. Hasta platas que se cobraron a los aspirantes a alcaldes quedaron en el limbo. Un fracaso total.
Por eso, todas esas iniciativas de construir partidos de papel como MOTIVA, CREEMOs, etc. básicamente era no darle el espacio a Pueblo Soberano. Aún, en este 2025, Pilar seguía esperando la ratificación final de la TSE y tanto MOTIVA como Libertad y Esperanza, se le habían ofrecido en bandeja a Pilar. Pero no hay punto de comparación, PPS tiene trabajo de base (mucho apalancado desde su origen en el trabajo del movimiento social Territorio Seguro), ha sido consistente y al final demostró, que por lo menos, saben lo que están haciendo. Por eso, no es correcto llamarlo partido taxi, muy lejos de eso. Su génesis es política, genuina, un diseño para ser el vehículo de esa nueva fuerza política llamada Chavismo (no Rodriguismo). Es el pulso que, el otro grupo, el de Calix, le gana a Pilar.
La pregunta del millón: ¿Cuál fue la negociación para que Pilar cediera y aceptara qué, el vehículo electoral, fuera Pueblo Soberano?. Esa respuesta vale oro y es un tremendo misil de campaña.
¿Y los otros partidos políticos chavistas? Simplemente son de papel, sin historia, sin ideas, activismo puro alrededor del gran líder y con un único objetivo, que es el continuismo de esa fuerza emergente, cuya única agenda e idea concreta hasta la fecha, es la refundación de nuestro país. ¿Para qué y por qué refundar a la democracia más sólida del mundo de los últimos 75 años? Vaya usted a saber.
Si, son de papel, jugaron al oportunismo, al chance de que la mal llamada ¨dama de hierro¨ (¿de papel también?), le diera a alguno de ellos la bendición y así, ella. lograra darle golpe de estado de nuevo al otro grupo. De papel, porque en el fondo, no hay nada, puro cascarón, legítimos partidos Taxi. Por eso, hablar de una coalición o alianza chavista, es una oda a la ignorancia y un artilugio, la especialidad de la ideología Cisnerista (y chavista, ella es su ideóloga y guionista). Una forma de hacer creer que son muchos, que el chavismo se desborda como cuando le echas muchos guineos al caldo. No hay nada, por eso Palacios, una vez más demuestra que tiene neuronas y no es parte de circo. Cualquier partido inscrito, avalado por el TSE, si no participa en el proceso 2026, ya sea que no participa como tal o no es parte de una coalición formal y debidamente inscrita, casi que queda en cero. Por eso, si en la repartición de los puestos de diputación, la razón de ser de la mayoría de esos liderazgos en esos partidos de papel, los otros cuatro partidos chavistas que no son Pueblo Soberano, quedan ninguneados, no hay negocio por ningún lado. Es como si en le repartición de panes del evangelio, todos los panes se hubieran ido a un solo canasto. ¿Los demás canastos? ¿Muy bien y vos?
Por eso, todo este espectáculo del lanzamiento del partido Pueblo Soberano como el nuevo partido del presidente, ya una vez entendidas las intimidades del asunto, es tan, o más, político y transero como cualquier otro partido político existente, de esos que tanto critican y que el chavismo destruye para construirse, una especie de PAC 4.0. En esencia, el chavismo es tan chueco y lleno de intereses personalistas como cualquier otro partido político. Como diríamos en mi barrio “nació culo vuelto”, por eso es fácil derrotarlos, es demasiada la vulnerabilidad y la improvisación, la careta apalancada en la frase “el pueblo” no da para tanto.
Desgraciadamente, la oposición no ha construido su causa. la épica. El chavismo la tiene, da lo mismo si es mala o buena, te gusta o no, si es antidemócrata o no, lo que sea. Tienen causa, como las cruzadas, una causa tan falsa como lo era recuperar la tierra santa, sacar a los impíos/herejes (a excepción de la cruzada albigense, hecha para eliminar a lo cátaros). El chavismo tiene la causa, una causa falsa, cuestionable, pero causa al fin, suficiente para convocar a la cruzada y de hacer tierra arrasada, refundar la nación, un nuevo orden, donde muchos no tenemos espacio. En palabras chavistas, la 3era república, que dará origen a un nuevo contrato social. Si el chavismo gana, definitivamente será, porque el oficialismo jugó a perder.
Ya iniciaron formalmente la cruzada con el lanzamiento de Pueblo Soberano, por eso la parafernalia. Esto es como el negocio de la música, una actividad que, para tapar las debilidades y deficiencias musicales, usted recurre al máximo show posible, así, muchas veces, pasa inadvertido que el cantante es desafinado.
No hay que tenerle miedo al chavismo, simplemente hay que enfrentarlo y derrotarlo, al final, es de papel.





































