Carla Coghi hizo historia al convertirse en la primera mujer en liderar Deloitte en Costa Rica y Centroamérica, rompiendo con estereotipos en la dirección de los negocios y marcando un hito en una de las consultoras más influyentes del mundo.
Hoy, da un nuevo paso en su carrera al asumir como Presidenta del Consejo Administrativo de Deloitte Spanish Latin America, con la responsabilidad de liderar operaciones en 16 países.
En entrevista exclusiva con La República habló sobre los desafíos que enfrentó, su visión de liderazgo y el legado que espera dejar en el mundo empresarial.
¿Qué representa para usted ser la primera mujer en liderar una de las principales consultoras en Latinoamérica?
Convertirme en líder de Deloitte en Costa Rica y Centroamérica —de forma prácticamente simultánea—, y asumir el liderazgo de siete países que históricamente habían sido dirigidos por hombres, representó en su momento, en 2019, lo que yo llamo un logro monumental.
Si para cualquier persona ya lo sería, para una mujer tiene un significado aún más profundo, debido a las barreras históricas y sociales que han existido en torno al liderazgo y al género.
Esto ha significado romper barreras de todo tipo, desde las más sencillas, como enfrentar una reunión, hasta otras mucho más complejas, como tomar decisiones estratégicas dentro de la organización.
Este rol también me ha permitido tener una voz activa por la igualdad de género. Desde mi posición, he podido impulsar la promoción de más mujeres que, en igualdad de condiciones, también puedan asumir roles de liderazgo.
Para mí ha sido una herramienta clave para promover la diversidad en los equipos directivos. Creo en los ambientes inclusivos y en la riqueza que aporta la diversidad a las organizaciones.
Además, este cambio ha marcado un antes y un después en nuestra cultura organizacional: lo que antes era atípico, hoy es parte de nuestro ADN.
¿Cómo ha evolucionado la participación de las mujeres en posiciones clave dentro de Deloitte y qué iniciativas se han implementado para fomentar un ambiente más inclusivo?
Fui nombrada socia en Costa Rica en 2015, y en ese momento era la única mujer en un grupo de 20 socios. En 2019 asumí el liderazgo regional de Centroamérica, también como la única mujer. Hoy, cinco años después, contamos con 17 mujeres socias en Deloitte Centroamérica, lo cual representa un avance significativo, aunque todavía no hemos alcanzado la paridad.
Actualmente, aproximadamente el 58% de los cerca de 900 colaboradores en Deloitte Centroamérica son mujeres. Este crecimiento no se ha dado a costa de los hombres, sino en condiciones de igualdad, donde todas las personas tienen las mismas oportunidades de aspirar a puestos de liderazgo.
Deloitte ha implementado diversas iniciativas para fomentar un ambiente más inclusivo y aumentar la representación femenina en posiciones clave.
Entre ellas, destacan programas de mentoría, en el cual yo participo, y otros de desarrollo de liderazgo.
También contamos con políticas de flexibilidad laboral, como el trabajo remoto y horarios adaptables, para apoyar el equilibrio entre la vida personal y profesional, así como un programa que considero especialmente significativo: la licencia de maternidad extendida. Ofrecemos 45 días adicionales a las mujeres que se convierten en madres, y también a los padres, con el objetivo de apoyar la corresponsabilidad en el cuidado desde los primeros días.
¿Qué transformación le gustaría dejar en Deloitte como parte de su legado?
Cuando estudiaba en la universidad nunca vi a una mujer como modelo a seguir en posiciones de liderazgo, siempre las imágenes eran de hombres. Por eso, una parte fundamental de mi legado ha sido romper esas brechas y construir una cultura organizacional más inclusiva, diversa y equitativa.
He trabajado por formar equipos respetuosos, valorar el talento local y fomentar el desarrollo profesional.
También he impulsado una mentalidad de aprendizaje continuo y adaptación al cambio, porque el mundo empresarial evoluciona constantemente y debemos mantenernos vigentes.
Mi anhelo es que las personas quieran trabajar en Deloitte, que sientan orgullo y pertenencia. Creo firmemente que cuando alguien se siente valorado, da lo mejor de sí. Ese sentido de agradecimiento y compromiso es el legado que me gustaría dejar.
¿Qué consejo le daría a las mujeres que aspiran a roles de liderazgo?
Mi primer consejo sería: confíen en ustedes mismas. La autoconfianza es fundamental. Reconocer nuestras fortalezas y habilidades únicas, así como identificar áreas donde necesitamos mejorar, es esencial.
También es crucial expresar nuestras ideas y opiniones sin dudar. A menudo, por temor al juicio, nos callamos en las reuniones y luego escuchamos a alguien más decir lo que pensábamos. Debemos superar ese miedo y participar activamente.
Buscar mentores y aliados es clave. Todos necesitamos una red de consejeros que nos brinden orientación y apoyo. Esta red no solo enriquece nuestro desarrollo, sino que también abre puertas a nuevas oportunidades.
Desarrollar habilidades de liderazgo es otro punto importante. Aunque algunas personas tienen habilidades innatas, muchas deben desarrollarlas mediante capacitación. Estar actualizadas con las tendencias del sector también es vital para crecer profesionalmente.
Establecer metas claras y alcanzables ayuda a mantenernos enfocadas y productivas, tanto en el trabajo como en nuestras responsabilidades personales.
Finalmente, lograr un equilibrio entre la vida profesional y personal requiere un esfuerzo consciente. Dedicarnos tiempo y cuidar nuestra salud física y mental nos da la energía para alcanzar nuestros objetivos. Además, construir y mantener una red de contactos sólida, participando en eventos y foros del sector, es clave para el crecimiento a largo plazo.