Sector turismo enfrenta grandes retos de cara al 2026
Carencia en infraestructura e inseguridad también complican panorama
El turismo, uno de los pilares de la economía costarricense, atraviesa un momento complejo que hace vislumbrar un año retador en 2026.
La apreciación del colón frente al dólar, la disminución en la llegada de visitantes internacionales, los problemas de infraestructura, la inseguridad y la competencia desleal de los hospedajes no tradicionales figuran entre los principales desafíos que enfrenta el sector, según sus líderes.
Y es que, entre enero y agosto de 2025, Costa Rica registró una disminución del -2,1% en la llegada de turistas por vía aérea, en comparación con el mismo periodo del año anterior, según datos oficiales.
A esta reducción se suma un contexto cambiario adverso, en donde el tipo de cambio del dólar se mantiene por debajo de los ¢500, afectando la rentabilidad de las empresas turísticas, cuyos ingresos son en dólares, pero sus gastos en colones.
“La realidad es clara: los hoteles están recibiendo menos ingresos en colones por cada dólar que perciben, mientras enfrentan costos operativos que continúan aumentando en moneda local. Esto compromete la sostenibilidad financiera de los establecimientos, especialmente en temporada baja y con una menor llegada de turistas al país”, advirtió Arnoldo Beeche, vicepresidente de la Cámara Costarricense de Hoteles.
En la misma línea, Martí Jiménez, presidente de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), señaló que “la apreciación sostenida del colón y las actuales tasas de interés activas están encareciendo los servicios turísticos y reduciendo la capacidad de operación de las empresas locales. Esto impacta directamente a miles de familias que dependen del turismo para su sustento”.
De acuerdo con cifras del Banco Central, durante el primer semestre de 2025 los visitantes extranjeros gastaron $3.087 millones, es decir, $71 millones menos que en 2024, lo que representa una caída del 2,3%.
A este panorama interno se suma un entorno internacional menos favorable.
El reciente incremento de aranceles por parte de Estados Unidos ha provocado una desaceleración en el segmento de viajes corporativos y de negocios, una de las fuentes más importantes de ingresos para los hoteles nacionales.
Además, el auge de las plataformas de hospedaje no tradicional sigue afectando al sector formal.
“Los hoteles estamos enfrentando un doble desafío: menos turistas y menores ingresos por la caída en el tipo de cambio, mientras competimos en condiciones desiguales con hospedajes informales. Esta combinación limita la capacidad de los establecimientos para sostener operaciones, invertir en mejoras y mantener puestos de trabajo”, reiteró Beeche.
La Cámara Costarricense de Hoteles y Canatur hacen un llamado a las autoridades económicas para que reconozcan la gravedad de la situación y adopten medidas que preserven la competitividad, la sostenibilidad del empleo y la estabilidad de las familias que dependen del turismo.
Si las condiciones actuales persisten, el 2026 podría representar un año decisivo para un sector que, pese a su resiliencia, enfrenta el reto más grande desde la pandemia.
Pese a los reclamos de los empresarios, a la fecha Costa Rica es uno de los destinos turísticos más sólidos y rentables de la región, gracias a un modelo basado en sostenibilidad, alto valor agregado y una infraestructura de pagos moderna.
Así lo revela un análisis de Mastercard Advisors, elaborado con información del Instituto Costarricense de Turismo (ICT) y el Banco Central de Costa Rica (BCCR), que perfila a nuestro país como referente global en turismo responsable y de calidad.
El informe señala que Costa Rica registró en 2024 el gasto promedio por turista más alto de Centroamérica, alcanzando los $2.062 por visitante, una cifra que refuerza su posicionamiento como un destino premium, atractivo para viajeros dispuestos a invertir en experiencias auténticas, naturaleza y bienestar.
Además, la investigación destaca la fuerte adopción de medios de pago digitales en la industria turística: el 75% del gasto total se realiza con tarjeta, lo que refleja un ecosistema financiero robusto y moderno.
Este avance ha facilitado las transacciones de los visitantes y ha impulsado la formalización del sector, al tiempo que mejora la trazabilidad y seguridad en las operaciones.
“La evolución del turismo en Costa Rica abre el camino para seguir desarrollando soluciones de pago que acompañen su crecimiento sostenible. Mastercard reafirma su compromiso de colaborar con instituciones públicas y el ecosistema financiero para mejorar la experiencia del turista internacional y apoyar a uno de los sectores más vibrantes de la economía nacional”, dijo Kattia Montero, Country Manager de Mastercard para Costa Rica y Nicaragua.