José Alberto Carpio Solano
Exfiscal del Colegio de Ciencias Económicas de Costa Rica
La CCSS es un sistema sumamente complejo con un servicio altamente especializado, y una altísima cantidad de profesionales inmersos en sus procesos. Gráficamente podemos observar como la gran mayoría de empresa grandes mantienen una estructura de forma piramidal; sin embargo, en el caso de la CCSS su estructura presenta una forma circular; es decir sus principales procesos son gestionados por profesionales que se ubican ya sea en el nivel profesional y/o profesional especializado, lo que conlleva una mayor complejidad.
Gestionar una empresa de esta naturaleza es un reto al más alto nivel, ya que los ingresos no muestran un comportamiento paralelo a la demanda y, por el contrario, ésta presenta un comportamiento creciente que genera grandes colas en todos sus productos y servicios.
Se puede afirmar que todos los niveles de atención, presentan plétora en sus servicios; sin embargo en algunos servicios especializados en donde se generan los mayores cuellos de botella, razón por la cual se deberá analizar las causas y determinar el verdadero problema; siempre tomando en cuenta que el tiempo es una variable crítica, dado que el crecimiento de las listas de espera es mayor a la resolución de casos, los cual nos obliga a buscar nuevas soluciones que efectivamente permitan una razonabilidad de la atención oportuna.
Los actores del sistema de salud no pueden verse como islas; sino por el contrario visualizarlo como una red institucional de salud y bienestar, en donde indistintamente de la región en que resida un habitante, pueda ser derivado a cualquier servicio del territorio nacional, según la oferta y demanda de los diferentes servicios.
Para esto es fundamental definir las diferentes variables que entran en juego para cada servicio, a saber: Infraestructura, equipos, tecnologías, capital humano, turnos y pacientes; cada una con diferentes indicadores de desempeño (KPIs).
Todas las variables son altamente relevantes; sin embargo, tres de ellas son sumamente críticas; a saber, en orden de importancia: capital humano, turnos e infraestructura; y mientras no se atiendan estas variables, el problema no se va a solucionar y lejos de disminuir y/o mantenerse, las listas de espera se van a incrementar.
Bajo las condiciones actuales, es un hecho de que la CCSS no dará abasto para atender la demanda; razón por la cual deberá recurrir a otras formas para solventar la situación, para lo cual es imperativo que tenga clasificadas las diferentes necesidades a efecto de definir las estrategias del corto y mediano plazo; ya que para el largo plazo necesariamente deberá presentar un proyecto nacional para enfrentar la demanda y a su vez fortalecer el sistema.
En el corto plazo, la CCSS tiene la oportunidad de tomar decisiones acertadas para solventar la demanda, mediante la valoración de las necesidades; a saber, baja, mediana y alta complejidad.
Por la naturaleza de las diferentes demandas el modelo propuesto es viable, en la medida de que se reconozca que la tercerización tanto nacional como internacional se hace necesario y lejos de un pensamiento privatizativo, se vea como una oportunidad para solidificar y fortalecer el sistema de seguridad social costarricense.
Muchos son los profesionales de la salud y el bienestar, desempleados, por tanto, surge una verdadera oportunidad para crear cooperativas autogestionadas y que generen empleos de calidad; y a su vez eviten crecimientos desmedidos y abusivos de mega negocios, en manos de unos pocos.
CAPITAL HUMANO
El primer paso que se debe realizar es tener claridad de las listas de espera actuales, la demanda actual y proyectar los siguientes cinco años; lo cual permitirá definir la cantidad de profesionales requeridos y definir las brechas respecto a demanda y oferta. Este ejercicio requiere tomar en cuenta otras variables fundamentales como la cantidad de cirugías y/o otros exámenes, suspendidas por diversos motivos.
TURNOS
Especialmente en algunos países latinoamericanos, existe una práctica no deseada de que a nivel de especialidades médicas no se manejan turnos más allá del diurno y ocasionalmente el verpertino y solamente resolviendo casos de emergencias en jornadas mixtas, nocturnas y fines de semana, lo cual impide el aprovechamiento total y la capacidad instalada y por ende la reducción de las listas de espera.
La plétora de servicios, que conlleva al crecimiento de las listas de espera, exige la decisión de mantener todos los turnos.
Evidentemente a nivel profesional por lo general no hay disposición en la generalidad de laborar turnos; sin embargo, se podría establecer una compensación variable atractiva para que los profesionales más jóvenes asuman dichos horarios no tan atractivos.
INFRAESTRUCTURA
Teniendo claridad respecto a las variables anteriores, el siguiente ejercicio, es determinar si la infraestructura es lo suficientemente robusta para atender la demanda, previamente identificando tipologías de actos quirúrgicos y/o exámenes y estudios especiales, como por ejemplo MRIs.
Una vez tratadas las anteriores variables es necesario modelarlas en conjunto con las restantes supra citadas a efecto de determinar con claridad como enfrentar el problema, el cual se resolverá al menos en el corto plazo, estableciendo alianzas público privadas y tomando decisiones respecto a la estrategia a seguir; por ejemplo, asumir las cirugías de mediana y alta complejidad y tercerizar la baja complejidad y la ambulatoria.
De hecho, una alianza público privada podría generar oportunidades para las pymes especializadas en salud y bienestar y a través del sistema de banca para el desarrollo otorgar financiamientos para centros de cirugías ambulatorias, centro de imágenes, entre otros.
Otra gran oportunidad que tiene la CCSS es fortalecer el sistema de medicina de empresa a nivel nacional e incentivar a las empresas a que a través de sus asociaciones solidaristas inviertan en salud y bienestar y asuman la atención especializada nivel 2 de sus colaboradores y familiares de éstos. Es decir, la empresa le paga las cargas a la CCSS y ésta a su vez le devuelve recursos económicos a través de la atención directa de sus colaboradores.
Como colofón, es imprescindible dejar claro que el problema de los especialistas no es exclusivamente salarial y los índices de rotación siempre tenderán al alza, hasta el tanto, la oferta se acerque a la demanda; pero por el momento la vía que se tiene, es a través de una compensación variable basada en productividad. Hay muchos recursos financieros que literalmente se van a la basura; los cuales se pueden utilizar para mantener talento humano altamente productivo y que cada palo aguante su vela, comenzando por seguros, como el SOA, que una vez que se agota el monto cubierto, le corresponde a santa CCSS asumir y eso son pérdidas para la entidad.
La CCSS se debe reinventar, pero hasta que no ingrese talento gerencial con conocimiento y poder de negociación, el problema persistirá y ojalá no se les ocurra nombrar un Junta de Notables, para que tres meses después, salgan con lo mismo.





































