¿Se podría suspender el servicio a Cartago por dos años mientras se construye el tren eléctrico? Esto dijo el Incofer
Nuevo tren tendrá un impacto “sustancial e inmediato” en las presas, según Gobierno
La suspensión del servicio de tren entre Cartago y San José por un período de dos años, mientras se construye el nuevo tren eléctrico, es una posibilidad que no se puede descartar, según reconoció el Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer).
Eso sí, el plazo de afectación para los usuarios de ese transporte dependerá, en última instancia, de varios factores.
La construcción de la nueva vía, los trabajos de electrificación, la edificación de estaciones, el señalamiento y el desarrollo de puentes y pasos a desnivel, entre otras labores, son las obras que se llevarán a cabo mientras el servicio esté suspendido.
Ante la pregunta puntual hecha por este medio, el Incofer no negó la posibilidad de una afectación de hasta 24 meses, tal y como lo indicó inicialmente Diario Extra.
“El tiempo que tarde la suspensión del servicio ferroviario de pasajeros en la ruta San José-Cartago, durante la construcción del trayecto mencionado, dependerá del programa de trabajo y las estrategias de intervención que sean presentados por la empresa adjudicataria”, dijo el Incofer a LA REPÚBLICA.
Y es que, dependiendo de las actividades que se realicen, se deberá retirar la vía férrea en tramos completos para sustituirla por vías nuevas; asimismo, se requiere realizar obras de mejora a la plataforma, pasos a desnivel, puentes nuevos, entre otros.
Actualmente, la ruta de Cartago transporta alrededor de 6.000 pasajeros diarios, por lo que ya se está trabajando en coordinación con el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) y el Consejo de Transporte Público (CTP) para mejorar la calidad del servicio de autobús, así como otras medidas que ayuden a mitigar los posibles impactos en la movilidad.
“En todo caso, el Incofer está tomando las medidas necesarias para que los plazos de ejecución de las obras sean los mínimos posibles y se están coordinando medidas para atenuar los problemas de movilidad en conjunto con el MOPT”, agregó la institución.
En ese sentido, Álvaro Bermúdez, presidente ejecutivo del Incofer, señaló anteriormente a LA REPÚBLICA que, una vez construido, el tren eléctrico generará un impacto sustancial en la movilidad.
“Pienso que sí va a generar una solución sustancial. Imagine pasar de 16 mil viajes a 100 mil viajes al día. Estamos hablando de miles de vehículos que ya no van a utilizar las calles diariamente. El crecimiento en la demanda de pasajeros va a tener una incidencia inmediata en la movilidad urbana y, en los primeros años de operación, vamos a verlo bien”, indicó.
Gracias a la aprobación de un préstamo por $800 millones por parte de la Asamblea Legislativa, el gobierno de Laura Fernández podrá licitar, adjudicar, diseñar y empezar a construir el tren eléctrico de pasajeros.
Eso sí, la obra no quedaría lista en esta administración, pero sí arrancaría su construcción, dejando a la próxima administración la tarea de culminar el plan y poner en funcionamiento las rutas.
El tren eléctrico incluye solo dos líneas que suman 51 kilómetros de doble vía: una desde Paraíso de Cartago hasta San José y otra desde San José hasta el centro de Alajuela, mientras que las otras tres rutas actuales seguirían funcionando como hasta ahora.
Además, el proyecto contempla la adquisición de 28 unidades eléctricas nuevas, 30 estaciones, dos terminales completamente nuevas y nueve pasos a desnivel, con frecuencias cada 10 minutos.
La expectativa es que el tren funcione todos los días de la semana, con frecuencias cada 10 minutos y en un horario aproximado entre las 4:00 a.m. y las 11:00 p.m.
Al ser un proyecto financiado por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), el organismo internacional se encargará de la licitación y adjudicación de la construcción, por lo que no será necesario que la Contraloría General de la República dé su visto bueno. Esto garantiza que el proceso no se atrasará por dos años o más en medio de análisis, apelaciones y otros recursos burocráticos.
El proyecto tiene el potencial de convertirse en una obra fundamental para la movilidad urbana de Costa Rica.
Después de muchos años de análisis, el tren rápido de pasajeros empieza a ser una realidad con la aprobación definitiva del crédito de $800 millones para su construcción.
Estas serían sus características: