Los stock options plans es una emisión de acciones preferentes o con condiciones especiales, que el patrono emite o adquiere de su casa matriz para destinarlas a un plan de beneficios para sus trabajadores. Se considera una opción porque es un beneficio que el trabajador puede optar cuando se cumple ciertas condiciones, como metas, tiempo en la empresa, entre otros, y esta forma de remuneración es utilizada principalmente por las empresas multinacionales, cuyo beneficio puede ser ya sea por una entrega gratuita o por un precio con descuento sobre el valor de las acciones, además de los rendimientos o dividendos que el trabajador recibirá a futuro como una ganancia propia.
El objetivo principal de los stock options plans es involucrar a sus trabajadores de forma más significativa con la empresa, generándoles así más ingresos y más compromiso con ésta. Los stock options plans se encuentran directamente relacionados con el contrato laboral del trabajador. Mediante las opciones de compra de acciones se les otorga el derecho a los trabajadores de adquirir acciones de la empresa o de las subsidiarias, normalmente por un precio especial en el contrato, que usualmente es un precio menor que el precio de mercado del momento o incluso el patrono puede entregarlas de forma gratuita, pero depende de cada empresa y su política.
Cabe resaltar que, los stock options plans no son un beneficio ordinario que otorgan las empresas, sino que es la excepción y depende de cada una y su política. En las empresas para otorgar dicho beneficio, establecen un vesting, que es el proceso que debe atravesar el trabajador para ganarse ese derecho a recibir el beneficio de la opción de compra de acciones a lo largo de un tiempo establecido. Por ejemplo, una empresa puede ofrecerle al trabajador esa opción de compra de acciones siempre y cuando cumpla con una cierta cantidad de tiempo laborando para la empresa. En estos casos, cuando el trabajador ya puede ejercer el derecho que se le brindó, adquiere las acciones, y obtiene un incremento en su patrimonio, ya que las acciones se convierten en parte de su propiedad.
Alrededor de los stock options han surgido varias interrogantes, ya que al ser un beneficio otorgado por los patronos a sus trabajadores en consecuencia de su relación laboral, se ha cuestionado si tienen o no carácter salarial para considerarlos dentro de los cálculos por concepto de aguinaldo y prestaciones durante la relación laboral o una vez finalizada, si deben considerarse para los cálculos indemnizatorios, sin embargo, la Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia en la resolución número 00094-2008, ha confirmado que las opciones de compra de acciones no poseen carácter salarial, sino que afirma que son una ganancia generada como consecuencia de la actividad bursátil, y no es un producto del esfuerzo intelectual o físico del trabajador. En otras palabras, si bien la opción de compra puede originarse como parte de la relación laboral, el beneficio económico se materializa únicamente si el trabajador decide ejercer dicha opción y convertirse en accionista, lo cual corresponde según la Sala Segunda a una relación de índole mercantil y no laboral.
Adicionalmente, la Sala considera que no se le puede dar un carácter salarial porque no es una recompensa segura, ya que depende las fluctuaciones del mercado y no reviste habitualidad. En este sentido, la Sala enfatiza que la naturaleza jurídica de la opción de compra de acciones es eminentemente mercantil.
Por otro lado, el Ministerio de Hacienda en el Criterio Institucional No. DGT-CI-06-11 del 4 de marzo del 2011 establece que la adquisición de las acciones a un precio inferior al valor del mercado son un beneficio asemejado a las gratificaciones que brinda el empleador al trabajador por su condición de laborar para la empresa, por lo que se encuentra sujeto al impuesto único sobre las rentas percibidas por el trabajo personal dependiente de conformidad con el artículo 32 de la Ley del Impuesto sobre la Renta.
En consecuencia, cuando una empresa otorga dicho beneficio a sus trabajadores, debe cumplir con las obligaciones formales, ya que tiene la obligación de actuar como agente de retención del Impuesto al Salario, es decir, el patrono debe retener el 15% del ingreso bruto de la renta percibida, por lo que, se grava la diferencia generada entre el valor del mercado de las acciones y el precio pagado por el trabajador, en el momento en que se hace efectiva la opción de compra de las acciones.
Sin embargo, no solo la empresa tiene obligaciones tributarias, sino que la persona trabajadora también debe cumplir con ciertas obligaciones. En este sentido, el Oficio DGT-546-06 hace referencia a la venta de las acciones, una vez la persona trabajadora ya las tenga en posesión, así, considera la DGT que existe una ventaja que representa una ganancia de capital para el trabajador, gravada bajo el impuesto sobre las rentas de capital y ganancias y pérdidas de capital de conformidad con el artículo 27 y siguientes de la LISR, al considerarlas una variación en el valor del patrimonio del contribuyente.
En vista de lo anterior, se debe pagar el impuesto, para el cual la tarifa es del 15% sobre la diferencia entre los valores de adquisición de las acciones y la transmisión de los bienes o derechos, de conformidad con el artículo 30 de la LISR. Cabe resaltar que la valoración de la renta cambia si se trata de valores o participaciones admitidas a negociación en el mercado de valores.
En resumen, los stock options plans son un mecanismo efectivo de remuneración de los trabajadores, porque incentiva al empleado, sin embargo, en Costa Rica la Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia los considera mercantiles y no laborales, mientras que el Ministerio de Hacienda les otorga un carácter salarial, gravándolos con el Impuesto al Salario cuando el trabajador las adquiere y con el Impuesto sobre las rentas de capital y ganancias y pérdidas de capital cuando el trabajador las vende a un tercero.
Nayeli Jiménez
Consultora Legal de Grant Thornton





































