¿Quién avanza y quién retrocede en la intención de voto en la carrera presidencial 2026?
Si por la víspera se saca el día, Costa Rica irá por cuarta ocasión al hilo a una segunda ronda electoral
Si este domingo fueran las elecciones presidenciales en Costa Rica, es prácticamente un hecho que sería necesario ir a una segunda ronda electoral.
Y es que, entre agosto y septiembre, no se registra un crecimiento meteórico de ninguno de los candidatos en intención de voto que descarte esa posibilidad.
Sin embargo, sí es claro que en estos momentos, Laura Fernández, del partido rodriguista Pueblo Soberano, domina ampliamente el espectro político.
La más reciente encuesta de Opol Consultores, dada a conocer este martes por la noche, le da a Fernández un respaldo de 27,6%, lo que implica un crecimiento de 3,6 puntos porcentuales en relación con agosto, cuando tenía el respaldo del 24% de la población.
Por otra parte, también destaca que Fabricio Alvarado, de Nueva República, perdió el segundo lugar en cuanto a intención de voto y fue desplazado por Álvaro Ramos, de Liberación Nacional.
En el caso de Alvarado, su caudal electoral se redujo de 7,2% a 6,8% entre agosto y septiembre, mientras que el verdiblanco aumentó en intención de voto de 7,1% a 8,4% y ahora es el segundo, mientras que Alvarado cayó al cuarto puesto.
Otra candidata que tuvo un ascenso importante fue Natalia Díaz, de Unidos Podemos, quien en agosto estaba en el cuarto puesto con una intención de voto de 4,9% y ahora suma 7,2% y se ubica en el tercer lugar.
El quinto puesto lo tiene Ariel Robles, del Frente Amplio, con un respaldo de 4,2%. El frenteamplista era sexto en agosto con 3,2%.
[custom_embed id='1756917842820' post_id='1249606']La última medición también establece que el 28,7% de los electores en este momento no votaría por ninguno y 5,6% no sabe o no responde.
La encuesta de Opol se basa en 3.000 entrevistas, tiene un margen de error de 1,8% y se realizó entre el 29 de agosto y el 1 de septiembre.
Con estos resultados, sería necesario ir a una segunda ronda electoral, ya que ninguno de los candidatos lograría el 40% de los votos válidos para ganar en primera ronda.