Gabriel Calvo
Consultor de Comercio Exterior de Grant Thornton
En el comercio internacional, la exactitud de la información es un elemento esencial para garantizar la trazabilidad de las mercancías y la eficacia de los controles aduaneros. No obstante, debido a errores humanos, pueden surgir situaciones en los procesos de carga y documentales, en los cuales la información se vuelve inexacta y puede traer consecuencias a las empresas. Por tanto, ¿qué sucede cuando al momento de recibir físicamente las mercancías se encuentran diferencias respecto de lo declarado ante Aduanas? ¿Cuáles son las posibles consecuencias?
Exponemos el siguiente caso: Se realiza una compra de 20 lavadoras provenientes de Estados Unidos. Se genera la documentación de embarque (Bill of Lading) y por error de la naviera, se declaran 18 lavadoras, pero realmente la cantidad embarcada fue de 19 lavadoras. Una vez que arriban a Puerto Limón, este contenedor es enviado a almacén fiscal o a las instalaciones de la empresa, sin embargo cuando se realiza la descarga se detecta la incongruencia en la cantidad recibida versus lo declarado.
¿Qué pasa en este caso? El importador deberá gestionar ante la Aduana de Control la justificación del sobrante o faltante, según corresponda, pues no realizar esta acción se expone a la sanción establecida en el artículo 242 quáter de la Ley General de Aduanas, que indica que constituye una infracción si el responsable no logra justificar las diferencias entre las mercancías descargadas y las consignadas en el manifiesto de carga o documento equivalente en el plazo establecido de 15 días hábiles, y la cual corresponde a dos veces los impuestos dejados de percibir.
Un aspecto particularmente interesante de esta norma es que, la sanción puede aplicarse incluso cuando la discrepancia no genere un perjuicio fiscal para el Estado. En otras palabras, el simple hecho de que exista una diferencia no justificada entre lo declarado y lo descargado es suficiente para aplicar la sanción. Esto demuestra que el objetivo de la Administración no es únicamente proteger la recaudación tributaria, sino también garantizar la confiabilidad de la información utilizada por el Servicio Nacional de Aduanas para ejercer sus controles como, por ejemplo, la información declarada en TICA, que es de vital importancia para la operación aduanera.
Si se incurre nuevamente en la misma conducta dentro de un período de cuatro años, la multa aumenta hasta el doble del valor aduanero de las mercancías involucradas. Para ello, debe existir previamente un acto administrativo que haya declarado el incumplimiento dentro de un procedimiento sancionatorio.
Esta situación expone la importancia de la exactitud en la documentación del transporte internacional de mercancías. Para los operadores de comercio exterior, esto implica reforzar los controles sobre los procesos de carga, transporte, descarga y asegurar la coherencia entre la documentación presentada ante la autoridad aduanera y la mercancía efectivamente transportada.
En un entorno donde la gestión del riesgo y la trazabilidad son cada vez más relevantes para las autoridades aduaneras, la correcta declaración y justificación de la carga se convierte en un elemento fundamental para las empresas costarricenses para evitar procedimientos sancionatorios y multas innecesarias.





































