Logo La República

Domingo, 16 de diciembre de 2018



GLOBAL


Plan de Bush fustiga relaciones con Cuba

| Jueves 25 octubre, 2007



Presidente propuso fondo internacional para la transición en la isla
Plan de Bush fustiga relaciones con Cuba

Cuba respondió que el mandatario estadounidense delira y que sus palabras son irresponsables


Washington
EFE

George W. Bush, presidente de Estados Unidos, pidió ayer la creación de un fondo multimillonario internacional para agilizar la transición democrática en Cuba y ofreció incentivos, como becas y computadoras, si se logra el cambio en la isla.
En su cuarto discurso sobre Cuba desde 2001, año en que llegó a la presidencia, Bush envió un mensaje político tanto a la comunidad internacional como al exilio cubano en Miami y a los propios cubanos en la isla, para persuadirles sobre la urgencia de un cambio de régimen en ese país.
“La vida no mejorará para los cubanos bajo su sistema de gobierno actual, no mejorará al cambiar un dictador por otro y no mejorará si buscamos un arreglo con la nueva tiranía en nombre de la estabilidad”, dijo Bush, al dirigirse a líderes republicanos del Congreso y embajadores latinoamericanos.
En respuesta, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Felipe Pérez Roque, afirmó que las palabras de Bush constituyen un “acto irresponsable” e incluso evocan el uso de la fuerza para lograr el derrocamiento de la revolución.
Bush hizo el discurso, el primero de su mandato antes de que Cuba presente su resolución anual contra el embargo de Estados Unidos ante Naciones Unidas, desde el Departamento de Estado, el mismo lugar donde en 1962 el presidente John F. Kennedy habló del embargo y anunció el fin de la crisis de los misiles.
El mandatario estadounidense explicó que la meta de lo que llamó Fondo de Libertad para Cuba es ayudar en la reconstrucción económica y transformación democrática en la isla, sólo si el gobierno de La Habana garantiza las libertades fundamentales y elecciones libres y pluralistas.
Bush dijo que los secretarios de Estado, Condoleezza Rice, y de Comercio, Carlos Gutiérrez, encabezarán los esfuerzos de Estados Unidos para recabar apoyo internacional a la nueva iniciativa.
Rodeado de familiares de presos políticos, Bush sostuvo que Estados Unidos “mantendrá el embargo hasta que cambie la dictadura”, pero dijo que su gobierno permitirá que organizaciones no gubernamentales y grupos religiosos donen computadoras al pueblo cubano si La Habana “elimina las restricciones de acceso a la internet”.
También ofreció becas para jóvenes cubanos de familias que “sufren la opresión”, siempre y cuando el gobierno cubano les permita “participar libremente”.
Al describir lo que calificó como el fracaso del sistema político en Cuba, Bush afirmó: “el paraíso socialista es un gulag tropical”, en alusión a los campos de concentración de la antigua Unión Soviética.
También reiteró su exigencia de que se libere a todos los presos políticos en la isla, e insistió en que las autoridades cubanas han utilizado el embargo como pretexto porque “la fuente del sufrimiento no es el embargo, sino el sistema”.
En su discurso, retransmitido a la isla por Radio y Televisión Martí, Bush se dirigió a líderes militares cubanos a los que pidió que apoyen el deseo de democracia de su pueblo.
“Hay un espacio para ustedes en una Cuba libre”, manifestó.
Por último, Bush, que salpicó su discurso de algo más de media hora con frases en español como “nuestro día ya viene llegando”, se dirigió también a los “cubanos de a pie”, a los que dijo que tienen el “poder de moldear su propio destino”.
Pérez Roque, afirmó ayer que Bush, “delira” y que las palabras constituyen un “acto irresponsable” y evocan incluso el uso de la fuerza para lograr el derrocamiento de la revolución.
“Cuba entiende estas palabras como un acto irresponsable que da una idea del nivel de frustración, de desesperación y de odio personal del presidente Bush contra Cuba”, dijo Pérez Roque en rueda de prensa en La Habana.
El ministro cubano de Relaciones Exteriores afirmó que la isla considera la intervención de Bush como “una invocación a la violencia, un llamado incluso al uso de la fuerza para derrocar a la revolución cubana e imponer sus designios en Cuba”.
En sus palabras, dijo, hay hasta un “intento vano y ridículo” de reclutar a militares cubanos.
“Usted delira, usted le está hablando a un ejército libertador”, aseguró el canciller, que advirtió que, tras escuchar a Bush, Cuba reivindica “el derecho de la revolución a defenderse” con todos los recursos a su alcance.