El proyecto inmobiliario Bahía Papagayo está en progreso y pretende llevarse a cabo cerca de la localidad de Playa Panamá, en la provincia de Guanacaste.
La iniciativa busca desarrollar un modelo de uso mixto en el que se combinen espacios de aprovechamiento público para la comunidad actual, nuevos residentes, turistas y oportunidades para habitantes de pueblos cercanos.
Dentro del área en la que pasa un corredor biológico, la organización del complejo se compromete a delimitar la zona de protección, para evitar la afectación ambiental.
Juan Carlos Rojas, gerente general de Bahía Papagayo, dio una entrevista en exclusiva a La República, con respecto a aspectos claves del proyecto, relación con la comunidad y conservación ambiental.
¿El proyecto contempla los estándares y permisos de protección ambiental necesarios?
Contamos con absolutamente todos los permisos. Aquí quisiera retroceder un poco, nosotros como desarrollo nos regimos por una ley especial, que es la Ley del Polo Turístico de Playa Papagayo. Esta ley fue firmada en 1982, pero viene de muchos años para atrás, es una ley bastante restrictiva para un uso específico, que es el desarrollo del turismo, bajo un plan maestro que es parte de la ley.
Recordemos que un desarrollador en Costa Rica pasa por todas las instituciones y debe cumplir con toda la normativa. Debe cumplir y hacer todos los estudios respectivos para eso, y después pasa a la municipalidad específica que le corresponda de cada cantón. Aquí tenemos un paso adicional, que es el paso donde nosotros, antes de empezar el proceso, entramos a revisión al Instituto Costarricense de Turismo (ICT).
El ICT es el medio que fiscaliza que cumplamos con la normativa del Polo, que es restrictiva. Nosotros no podemos desarrollar más del 30% del área de nuestros catastros, no podemos construir algo que sea más de 14 metros de altura, tenemos que usar una paleta específica de colores, son proyectos muy poco densos.
¿Hicieron los estudios necesarios para no impactar la zona considerada como bosque?
Sí, como empresa responsable trabajamos en estudios propios que nos permiten tener aún más claridad y detalle de la zona a desarrollar. A este esfuerzo como compañía se le suma que el desarrollo de nuestro proyecto en el Polo Turístico Papagayo se enmarca dentro del cumplimiento estricto de la legislación ambiental y normativa aplicable en Costa Rica, en particular la Ley N.° 6758, “Ley para el Desarrollo y Ejecución del Proyecto Turístico Golfo de Papagayo”, así como la normativa específica establecida por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA), que, mediante la Viabilidad Ambiental D1-0170-2021-SETENA, avaló el desarrollo conforme a los criterios técnicos y legales correspondientes.
Es fundamental destacar que, conforme al Decreto Ejecutivo N.° 35868-MINAE, Reglamento a la Ley Forestal N.° 7575, para que un área se clasifique legalmente como "bosque", debe cumplir conjuntamente tres requisitos: (1) tratarse de un ecosistema nativo o autóctono —intervenido o no—, regenerado por sucesión natural u otras técnicas forestales, que abarque al menos dos hectáreas continuas; (2) poseer una cobertura arbórea con árboles maduros de diferentes edades, especies y porte, con uno o más doseles que cubran más del 70% de la superficie; y (3) contener al menos sesenta árboles por hectárea con un diámetro a la altura del pecho (DAP) igual o superior a quince centímetros. En el caso del terreno concesionado donde se ejecuta nuestro proyecto, los estudios técnicos han demostrado que ninguna de las áreas intervenidas cumple con estos tres criterios de forma conjunta, por lo tanto, no se trata de bosque según la definición legal vigente.
Adicionalmente, es importante señalar que el desarrollo se está ejecutando dentro de un terreno propiedad del Estado costarricense, adquirido hace más de 35 años cuando eran fincas ganaderas con el propósito específico de establecer un desarrollo turístico planificado. Este terreno fue concesionado a un operador privado mediante un concurso Público con cláusulas estrictas sobre el uso del suelo, los niveles de intervención permitidos y la obligación de preservar las áreas no edificables.
En síntesis, nuestro proyecto no solo ha sido diseñado y ejecutado conforme a la normativa vigente en materia ambiental, forestal, y de ordenamiento territorial, sino que ha seguido una ruta legal rigurosa, cumpliendo con todos los permisos, evaluaciones y lineamientos técnicos establecidos por las autoridades competentes. Esto asegura que el uso del terreno se mantenga dentro de los límites autorizados y que las intervenciones realizadas no comprometan zonas de valor ecológico ni infrinjan ninguna disposición de la legislación ambiental costarricense.
¿En alguna parte de la propiedad del proyecto es intervenido algún espacio calificado como manglar?
No. El proyecto no hace ninguna intervención de zona de manglar. Quiero aclarar, porque este rumor también es falso.
El proyecto no tiene zonas de manglar, me parece irresponsable que se diga que nosotros vamos a intervenir, cuando hemos explicado en varias ocasiones que no será así.
Es importante entender que Bahía Papagayo colinda con la Ruta Nacional 159, esa ruta pasa en medio de la zona que divide las áreas de manglar del proyecto, es decir, hay zonas de manglar que no colindan con nosotros.
¿Puede aclararnos el origen del rumor sobre la construcción de un campo de golf?
Nunca hemos planificado un campo de golf. Me sorprende el atrevimiento de las personas que dicen eso.
Son desarrollos que consideran grandes áreas y donde se impactan espacios importantes y nuevamente, hay una ley, bajo la que nos regimos, que solo permite el desarrollo en un 30% de la propiedad y que además debo de agregar, no pensamos desarrollar el 100% de ese 30%. Aclaro una vez más, no tenemos ningún campo de golf planificado en este terreno y nunca ha estado en plan.
¿Alguna parte de la propiedad del proyecto limita con la playa?
No. Es sumamente importante desmentir el rumor, sin fundamento, enfocado en la supuesta privatización de espacios que colindan con la playa. No sé por qué se ha dicho que venimos a cerrar caminos, accesos a la costa, cuando ni siquiera nosotros contamos con propiedades que colindan con la costa.
Colindamos con la carretera Ruta Nacional 159, los dos accesos, específicamente, que están en la zona de la comunidad del pueblo de Playa Panamá son espacios abiertos, administrados por la municipalidad. Son calles municipales, eso es totalmente público y nadie lo puede intervenir.
¿Cuentan con alguna estimación de cuántos empleos generará el proyecto?
Sí, estimamos que Bahia Papagayo generará un impacto en empleo de aproximadamente 1.461 puestos de trabajo, esto contemplando puestos directos e indirectos, así como también de la comunidad de Playa Panamá.
Somos dos grandes grupos costarricenses que vienen a desarrollar en esta zona, empresas costarricenses de más de 50 años y nuestro compromiso es con el país.
¿De qué manera el proyecto va a aportar a las condiciones de la zona o a los pueblos cercanos?
Desde nuestra llegada y conceptualización del proyecto hemos creído en el involucramiento de la comunidad de Playa Panamá y de la cultura guanacasteca.
Lo anterior es sumamente importante porque somos un proyecto, diría que único, porque a pesar de que van a existir proyectos residenciales, hay una gran parte del terreno que colinda con el pueblo de Playa Panamá y es por ese motivo que muchas de las zonas fueron pensadas para convertirse en espacios abiertos que todos los residentes del pueblo puedan disfrutar. Eso significa que hay calles totalmente libres para que todas las personas transiten, ciclovías, parques, además, estamos conceptualizando un skatepark, canchas multiuso y diferentes servicios como parqueo, todo lo anterior para que esto converja naturalmente con el pueblo y se integre.





































