Otto Guevara: “Pensión es una estafa para trabajadores actuales”
Consultor cuestiona sostenibilidad del régimen y lo compara con un esquema Ponzi, ante déficit actuarial y presión por más jubilados
Mientras la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) enfrenta una proyección sombría para su régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), el analista político y consultor Otto Guevara lanzó una dura crítica al sistema, calificando la pensión que ofrece como una “estafa tipo Ponzi” en perjuicio de los trabajadores actuales.
Según Guevara, lejos de plantear una reforma estructural que lleve a un modelo de cuentas individuales, la alternativa que las autoridades parecen estar considerando implicaría mayores sacrificios para los cotizantes.
“Nos meterán un par de goles: aumentar la edad para pensionarse y reducir el monto del beneficio. No faltará quien proponga subir también la cotización”, advirtió el político.
Las declaraciones surgen en momentos en que las señales de alerta sobre la sostenibilidad del IVM se multiplican.
Y es que el régimen arrastra un déficit actuarial de ¢74,6 billones y que entrará en una fase crítica en 2035, cuando las contribuciones de los trabajadores no alcancen para cubrir las pensiones vigentes, según un informe actuarial de la propia Caja, emitido en setiembre de 2024.
Por otra parte, para 2050, por cada jubilado habrá apenas 2,4 cotizantes, una disminución significativa frente a los cinco trabajadores que hoy sostienen cada pensión.
En cifras concretas, se estima que para 2050 el número de pensionados llegará a 937.566 personas —casi el 15% de la población del país—, lo que representa un incremento de más de medio millón de jubilados respecto al cierre proyectado de 2025.
Ante ese panorama, Guevara considera que mantener el actual modelo solidario sin cambios de fondo representa una injusticia intergeneracional.
“Ese tipo de pensiones es una estafa tipo Ponzi”, reiteró, haciendo alusión al esquema fraudulento en el que los pagos a los primeros inversionistas se sostienen con aportes de nuevos participantes, hasta que el sistema colapsa, aseveró.
Aunque algunos expertos defienden la viabilidad del IVM si se introducen ajustes graduales, como aumentar la edad de retiro o las cuotas, para el analista político tales medidas solo trasladan la carga a las nuevas generaciones sin resolver el problema estructural de fondo.
“Se engaña a los trabajadores haciéndoles creer que recibirán una pensión digna, cuando en realidad el sistema se sostiene artificialmente con sus aportes”, advirtió.