Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 22 Marzo, 2012


En los corrillos del fútbol costarricense se ha dado a entender, sin ninguna estadística que lo compruebe, que la mayoría de los que siguen al Real Madrid son saprissistas y los que van con Barcelona son liguistas.
Supongo que por eso, un varón que se llama Osvaldo, pero no tiene apellido, me envió un comentario a mi Nota de ayer que dice.
“Lo interesante de lo escrito por Tano, es que solo el Real Madrid tiene que competir (jugar) y el Barcelona solo tiene que esperar en casa, porque le acredita todos los puntos por anticipado o da por resuelto que va a ganar todos los juegos porque va a jugar con equipos como el de Alajuela”.
En mi Nota simplemente me remití a comentar la difícil ruta que tienen los merengues en el cierre del campeonato, tan complicada como ese juego de ayer que empataron a uno con Villarreal.
Supongo que don Osvaldo me quiere etiquetar como barcelonista, porque soy seguidor de la Liga, pero nada que ver. Lo he escrito cien veces y lo he expresado en mi programa Tano…qué tal!, soy acérrimo adversario de estas dos potencias futboleras y mi equipo del alma en España es el Osasuna de Pamplona.
José Espinoza también envió un comentario a mi Nota que dice.
“Cómo hablan de presión al Real Madrid???? No amigo, presión la tiene el Barcelona que no puede darse el lujo de perder un solo punto y esperar el milagro… El Real Madrid todavía puede jugar tranquilo…”.
Desde luego que Real Madrid y Barcelona levantan pasiones.
Decíamos ayer que ese gol agónico de Santi Cazorla podía quizá catapultar una caída mental de los discípulos de Mourinho. Bueno. Lamentablemente lo sucedido ayer en el duelo contra el submarino amarillo nos dio la razón.
Arbitraje aparte (Chepillo siempre los reclama), la cadena de expulsados en las filas merengues es señal inequívoca de que ayer el grupo se cayó mentalmente y esto no se dio porque Tano sea liguista y por ende (especula don Osvaldo), seguidor del Barcelona.
En una semana, la ventaja entre este par de colosos, de diez puntos se ha reducido a seis, con juego pendiente en Barcelona. Si esto no es presión para el Real Madrid, que alguien converse con Terry Francona, exmánager de los Medias Rojas de Boston, para que explique cómo se derrumba un equipo cuando la mente les resta fuerzas a las piernas y al corazón.

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