Nuestra posición puede estar tácticamente equivocada, pero hemos reiterado que si la Selección Nacional va a jugar la Liga de Naciones con Manfred Ugalde como único delantero, en una formación que está de moda: 4-5-1, el sistema para la Tricolor está agotado.
A pesar de que el pequeño guerrero continúa moviendo redes con el Spartak de Moscú, nuestro repetido criterio es que el 9 de la Tricolor debe ser Orlando Sinclair y Manfred jugar en uno de sus flancos, o como un 10.
El delantero costarricense marcó dos goles el miércoles en la goleada del Spartak 5-1 sobre Orenburg y, además, se metió entre los cinco máximos goleadores extranjeros en la historia del club ruso.
Manfred atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera y volvió a demostrarlo en Rusia.
Su calidad es innegable y repito que personalmente me tapó la boca, porque en su momento manifesté que, básicamente por su baja estatura para jugar como 9, no pegaría en el Viejo Continente.
Incluso, el nombre de Ugalde vuelve a colocarse en el mapa del fútbol europeo, pero esta vez con una cláusula de $40 millones, que complica su traspaso a un club grande con posibilidades en Champions, que es uno de los deseos del delantero costarricense.
El contexto es clave. Ugalde firmó con el Spartak el 29 de enero de 2024, con contrato hasta 2028, en una operación que rondó los 15 millones de euros, convirtiéndose en una de las ventas más altas del FC Twente.
Desde entonces, su crecimiento ha sido evidente: suma 26 goles en 79 partidos con el Spartak y fue incluso goleador de la liga en su mejor momento, consolidando un perfil que hoy despierta interés en varias ligas y lo convierte en un activo económico para el club.
A pesar de estos números y éxitos, Fernando Batista, técnico de la Selección Nacional, urge de encontrar la fórmula que dé a la Tricolor poder ofensivo. Sobre Manfred no recae ninguna responsabilidad por los fracasos de la Tricolor. Juega bien y cumple, pero jugando “solito” de 9, no tenemos poder en las alturas y se ocupa un delantero centro potente y con otro biotipo.
Mi 9 es Sinclair, titular hoy en el Saprissa y que a sus costados jueguen Manfred y Alonso Martínez, ya recuperado de su lesión, formando un 4-3-3 que le inyecte vida a una zona ofensiva tan muerta e inoperante, que no pudo anotar ni siquiera el gol que nos hizo falta para clasificar al Mundial.





































