Roan Wilson es un futbolista muy talentoso; el técnico Ismael Rescalvo no lo metió de cambio en el clásico y se apuntó a dos novatos, para protegerlo de una silbatina ingrata que después recibió Roan de los fanáticos manudos, en el juego que el León perdió con San Carlos.
Le dio medio tiempo en Honduras contra Marathón y Wilson le salvó momentáneamente la cabeza, gestando el gol del empate 2-2, que dio vida al Alajuelense para el juego de esta noche.
Luego le tocó al Cartaginés decapitar al entrenador español y mandarlo de vuelta a casa.
Entonces, el CAR empezó a dar vueltas y a moverse como terremoto.
¡Cayó Rescalvo!
Lo sustituyó un tridente casero: Bryan Ruiz, Javier Delgado y Wilmer López.
Horas después, cayó como bomba el fichaje de Giancarlo González, quien regresa al hogar, suponemos que gracias a que llovieron dólares sobre las billeteras de la familia Maroto.
Ya Rescalvo no cuenta y para el juego frente a Marathón, el “Pipo” tampoco.
La bronca de esta noche se la compra enterita el tridente técnico, que de entrada perdió a uno de sus defensores polifuncionales que fue punto alto bajo la gestión de don Ismael: Aarón Salazar.
Un primer punto a corregir y lo comentó Ronald Matarrita, es que Alajuelense debe evitar que le anoten primero. Sin ser responsable de la mayoría de goles que recibe, a Washington Ortega costaba vencerlo. Recuerdo la larga serie de juegos sin recibir anotaciones y varios partidos de la Liga, en los que el rival se iba en blanco. Hoy, en el Apertura, al León lo han perforado 10 ocasiones en ocho juegos, números elocuentes de una retaguardia floja. Claro que pesan las ausencias, pero el propio Matarrita, integrante de esa zona, reconoce las facilidades que han dado al enemigo.
Marathón es muy buen equipo, lo dijimos después de analizarlo contra el Alajuelense. Es de lo mejorcito del área junto al Olimpia y su fortaleza se asienta en atacar en bloque por el centro. Suponemos que el “Sheriff” lo estudió al lado de Rescalvo, para que asesore a Bryan y le dé la fórmula de bloquear esa ofensiva.
A pesar de tanta lesión, la nómina eriza es amplia y será una atracción previa del partido, la formación que parará en La Catedral el nuevo cuerpo técnico. Ponerse arriba 1-0 será sacar petróleo del bueno, pero también hay que planificar un partido inteligente, reloj en mano, para sostener un 0-0 o un 1-1 que igual daría al tricampeón la clasificación a semifinales.





































