He considerado verdadero el cuento de que los futbolistas cuando se lo proponen, le cortan la cabeza a su director técnico.
El vestuario se une y rebela, los capitanes giran instrucciones y el entrenador sube al patíbulo. La directiva lo despide con un emotivo y breve comunicado, donde le “agradece” el fracaso, le desea suerte, los líderes del camerino sonríen y que siga la fiesta.
Pero, así como los futbolistas le tienden la cama al técnico de turno, los fanáticos de los clubes, cegados por la ignorancia y la frustración, también hacen que dirigentes igual de fanáticos despidan del equipo a jugadores que fueron ídolos, dieron títulos, pero pasan un mal momento.
Nunca olvidaré la furia y los insultos de “La Ultra Morada” a Álvaro Saborío, un ícono del Saprissa, quien hastiado de recibir ofensas abandonó al equipo.
Me ha tocado defender en mis notas a varios futbolistas, injustamente atacados desde las gradas por la masa anónima, insolente, ignorante, ciega y grosera.
Hoy noto, con impotencia, cómo los fanáticos del Alajuelense le han puesto el ojo a un muy buen futbolista, al que no dejan jugar en paz. Me refiero a Roan Wilson.
El mediocampista limonense, de 24 años, empezó a mostrar técnica y talento desde su debut con Limón en el 2019. Descendido el equipo limonense, firmó con Grecia, convirtiéndose por sus cualidades en un futbolista indiscutible. Jugó 21 de 22 partidos, derrochando clase en cada metro de zacate. Saltó a Portugal, lo firmó el Gil Vicente de la primera división dos temporadas y luego fue cedido al G.D. Chaves de la segunda categoría. Como agente libre lo firmó el Alajuelense.
Apenas se acomoda a la cintura del León y ya sus ignorantes fanáticos quieren decapitarlo. Ciegos, de flaca memoria, olvidan que Roan Wilson fue seleccionado nacional sub-17 y mundialista en Qatar 2022. Futbolista inteligente, talentoso, puede que no pase por su mejor momento, pero unos enardecidos fanáticos no van a destrozar su temprana trayectoria repleta de éxitos.
Confiamos en la serenidad y cabeza fría de los dirigentes de la Liga y el buen ojo de su cuerpo técnico, para que no cedan ante la presión de fanáticos que poco saben de fútbol y tengan paciencia con Roan, lo apoyen y cuando el “morocho” se suelte a jugar su excelente fútbol, tapará bocas venenosas y mucho aportará al éxito del León.





































