Faltan 90 minutos en el Fello Meza.
Si Saprissa derrota 1-0 al Cartaginés clasifica.
¿Puede analizar este detalle numérico algún seguidor de nuestro fútbol, como algo complicado e imposible?
La respuesta es negativa.
El golazo de David Guzmán en el cierre del juego de ida entre morados y brumosos, cuartos de final de la Copa Centroamericana, le dio vida a un Monstruo que, sin esa anotación, entonces sí, se le complicaba la vuelta.
Desde luego que para el Cartaginés, fue buen negocio empatar en La Cueva y mejor aún que ese empate fuese 2-2. En casa, un empate en blanco e incluso un 1-1 le da la clasificación. También, si logra abrir la cuenta en el Fello Meza, pone al Monstruo al borde del “nocaut”.
El equipo de la Vieja Metrópoli cuenta con una zona ofensiva que obliga al rival de turno al orden y la concentración.
El técnico Amarini Villatoro entra con un triplete de ataque que forman Joaquín Alonso Hernández, el “Tepa” González y Juan Carlos Gaete y se da el lujo de ubicar a Manuel Morán, un típico puntero derecho como media punta ofensivo. Quien podría jugar incluso como centro delantero junto a Hernández y González, lo hace más bien en la cintura, en otro tridente con Gian Mauro Morera y Luis Flores. Además ingresa Giancarlo Castro de relevo y se gesta la revolución.
Saprissa resiente la ausencia de Kendall Waston y tampoco pudieron jugar frente al Cartaginés, Mariano Torres y Sebastián Acuña. Tres pesos completos, cuya presencia le da a la formación de Hernán Medford otro rostro.
Una alineación quizá alternativa abrió la cuenta gracias a la zurda mágica de Gerson Torres y un raspón con la bota de Orlando Sinclair, pero la ofensiva brumosa le dio vuelta a la tortilla, con goles del “Tepa”, servicio maravilloso de Carlos Barahona, el mejor defensa derecho del campeonato y gol de Giancarlo Castro, pase mágico de Alonso Hernández.
Amarini intentó cerrar el juego con los ingresos de José Luis Quirós, Randal Cordero y Douglas López, pero pudo más la hidalguía y sangre de Pablo Arboine, Guzmán, Torres y sobre todo Luis Paradela, para rescatar el empate. El cubano se jugó un partidazo y lo cerró con un servicio horizontal a David, para que el capitán soltara ese mortero a los cordeles de Kevin Briceño, que como manifestaron los dos técnicos, Medford y Villatoro, dejó la serie abierta.
¡Faltan 90 minutos en el Fello Meza!
El juego va 2-2.





































