Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 9 Mayo, 2015

Por trayectoria podemos calificar a Patrick Pemberton como un mejor portero que Danny Carvajal, que incluye su selección como mundialista en Brasil 14. Sin embargo, al morado lo catalogan como el “portero de clásicos”, por sus brillantes intervenciones en las últimas ediciones de este duelo, que incluyen el detener remates desde el punto de penal. A pesar de esto, consideramos que en este departamento, la Liga aventaja al Saprissa.
En zona de retaguardia y específicamente en la parte central de la defensa, los tres morados superan la tripleta liguista. Es más compacto y confiable el bloque que forman Machado, Keylor Soto e Imperiale, que el de Gutiérrez, Acosta y Porfirio López.


Por el carril derecho, nos quedamos con Jordan Smith, a pesar de sus repetidos yerros en marca y escasa técnica en el transporte de la pelota. Óscar Ramírez ha tenido problemas en esa posición, desde que suspendieron y desactivaron a Kevin Sancho en Concacaf y luego las repetidas lesiones de José Salvatierra.
En la otra franja, Sebastián Diana se equipara a cualquiera de los defensores manudos en ese sector, solo que la Liga cuenta con mayores alternativas al disponer de Ariel Soto, Ronald Matarrita y Leonel Peralta en el puesto.
David Guzmán es quizá el mejor volante central del campeonato; en la Liga no hay ninguno como él, pero si se analiza el tema en pareja, la que forman Ariel Rodríguez y Luis Miguel Valle es un poco mejor que la de Guzmán con Nestor Monge o Sergio Córdoba.
En zona de máquinas, en construcción de fútbol, en el territorio de los artistas, hay un soberano: Deyver Vega, pero igual que en otros departamentos, el bloque erizo con Pablo Gabas, Osvaldo Rodríguez, Johan Venegas, Armando Alonso y Allen Guevara (desde luego que no todos juegan), es más creativo y veloz que el morado.
Esto nos lleva a zona de ataque. Saprissa juega con dos delanteros natos: Jonathan Moya y Ariel Rodríguez; el León solo con uno: Jonathan McDonald.
Si juntamos el bloque del mediocampo manudo con su goleador, es fácil deducir que McDonald ataca con más acompañamiento en sus costados. Las lesiones de Golobio y Colindres, obligaron en su momento al Monstruo a un fútbol más directo y, por tanto, menos complicado de controlar.
De cara al juego de ida de la semifinal, sentimos al Alajuelense más agrupado, pero sin los destellos individuales que sobran en la nómina del monarca. O sea, lucen equilibrados.

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