Gaetano Pandolfo

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Lunes 19 Noviembre, 2007

Nota de Tano

Gaetano Pandolfo

La “vieja Europa”, las potencias que acuden con asiduidad a las grandes competencias en el último decenio, volvieron a imponer su orden en la fase de clasificación y evitaron un vuelco en Austria y Suiza.
Italia volvió a ser Italia, nos dice la agencia EFE; Francia ni precisó jugárselo todo en la última jornada, gracias al favor “azzurro”, España revivió en el mes decisivo e Inglaterra encontró en Tel Aviv el aire que le faltaba y debe confirmar el miércoles en Wembley, su presencia en la Eurocopa.
No hubo grandes sorpresas, pese a los augurios. Solo a ingleses y portugueses les hizo falta llegar a la última jornada y, ambos, no precisan más que empatar como locales ante Croacia, ya clasificada, y Finlandia.
De las 12 selecciones que confirman su presencia en el sorteo del 2 de diciembre, en Lucerna, nueve ya estuvieron en el Mundial de Alemania (Alemania, Croacia, España, Francia, Holanda, Italia, Polonia, la República Checa y Suiza). A estas se deben unir el miércoles, Suecia, Inglaterra y Portugal, que también disputaron la fase final mundialista.
Polonia acude por primera vez a una Eurocopa, pero ya estuvo en el Mundial y, a su favor, cuenta con la dirección del holandés Leo Beenhakker.
Savia nueva aporta, también, Rumanía, que recuperó el prestigio perdido en los últimos años y, guiada por Victor Piturca, vuelve a ilusionar a su afición.
La fase de clasificación ofreció una revancha al español Luis Aragonés, al que las derrotas contra Irlanda del Norte y Suecia, en el arranque de la campaña, pusieron al borde del despido.
Aragonés aguantó las presiones, las críticas por no convocar al madridista Raúl y las polémicas por vetar a la prensa pero, finalmente, llevó a España a una fase final, incluso ilusionada tras golear a Dinamarca y Suecia.
El italiano Roberto Donadoni también tuvo que superar duras críticas. Recibió la peor herencia posible, la conquista del mundial por Marcello Lippi y la sombra de este lo persigue desde entonces.
Como Luis Aragonés, tuvo su propio “caso”. En esta ocasión, se trató de Alessandro del Piero, que con la llegada al banquillo del ex milanista salió del equipo.
Donadoni superó la mayor prueba de fuego en Glasgow, donde sus jugadores vencieron a Escocia y a la enorme presión recibida desde las entusiastas gradas, el mítico “rugido de Hampden Park”.
Por eso, una vez lograda la clasificación, sacó pecho. “Veo un equipo capaz de pensar en grande, como el Milán de Sacchi y de Capello”, dijo.
El peor trago, sin embargo, es para Steve McClaren, porque el sustituto de Goran Eriksson al frente de la selección inglesa sobrevive gracias a la ayuda de un tercero; Israel, que contra pronóstico derrotó a Rusia.
Pese a que nadie espera el fiasco ante Croacia, que no se juega nada, McClaren implora el apoyo de la afición este miércoles.

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