"No me gusta salir en TV destapando ollas"
Enviar
Daisy Corrales defiende su labor al frente del sector salud
“No me gusta salir en TV destapando ollas”

Como una llave y una cerradura es la relación entre la Caja y el Ministerio

Sentada en su amplio e iluminado despacho, en el quinto piso del antiguo pero céntrico edificio que alberga al Ministerio de Salud, la doctora Daisy Corrales Díaz fue vehemente en que, como jerarca de esta cartera, su trabajo es técnico, no político; por lo que no le gusta salir en la televisión destapando ollas durante los Festejos Populares de Zapote o Palmares.
En una entrevista la funcionaria conversó con LA REPUBLICA acerca de su gestión, su visión sobre el sector y su relación con la Caja Costarricense de Seguro Social.

¿Cómo le ha ido en este tiempo, qué encontró en el Ministerio?

Encontré un Ministerio que estaba finalizando una propuesta de desarrollo organizacional para fortalecer sus funciones, así como un personal altamente comprometido con la salud pública del país.
En ese sentido, es beneficioso asumir una cartera que viene con un grado de organización, aunque siempre que se acepta una responsabilidad a medio camino es un poco difícil, porque hay procesos científicos, técnicos y operativos de alta complejidad, que se deben asumir en momentos en que existe una crisis financiera.
No es fácil; sin embargo, metiéndoles innovación e inteligencia a los procesos, se pueden ir sacando las propuestas. No se vale decir que porque no hay dinero no se pueden hacer las cosas.


¿Cómo es la coordinación del Ministerio de Salud y la Caja Costarricense de Seguro Social?

La Caja del Seguro Social por ser una de las entidades más grandes del sector, trabaja mucho con el Ministerio de Salud y a veces es una imagen en espejo. Lo que vemos en la Caja es la parte operativa, pero fue normado en el Ministerio.
Mi cargo durante el tiempo que laboré para la Caja como directora del proyecto de modernización, requería un esfuerzo mancomunado entre ambas instituciones, por lo que había tenido contacto con la doctora María Luisa Avila y estaba al tanto de muchos de los temas que se estaban desarrollando. Entonces lo que se hace en el Ministerio de Salud no me tomó por sorpresa. Lo que sí se percibe más estando aquí, es la complejidad de la salud pública, donde el Ministerio asume el compromiso de poner a caminar las cosas bajo un ambiente de calidad y oferta oportuna.

¿Cómo definiría su relación con la presidenta ejecutiva de la Caja, Ileana Balmaceda?

Es una relación de colegas, las dos estamos con grandes responsabilidades.
La Caja y el Ministerio de Salud tienen que trabajar de forma conjunta porque son complementarias e interdependientes. El éxito de muchos de los escenarios de la Caja depende de los marcos técnicos del Ministerio, que apoyan en esa labor. Por su parte, el cumplimiento de estas reglamentaciones por parte de la Caja hace exitoso nuestro trabajo y que valga la pena. Somos como una llave y una cerradura. Doña Ileana tiene acceso a mi despacho todo el tiempo y nosotros a hacer nuestras propuestas a la junta directiva de la Caja.

La gente sintió un poco el cambio. La doctora Avila era muy mediática y usted no, ¿cómo ha tomado eso?

Cada persona tiene su forma de ser, su personalidad. Lo que el país tiene que percibir es al Ministerio. Hemos estado en todos los medios, pero la Ministra sale solo cuando es necesario.
Considero que para dar información epidemiológica (por ejemplo sobre brotes de diarrea o enfermedades transmisibles) es necesaria una persona experta en ese tema. Eso lo he delegado en uno de los viceministros (Adolfo Ruiz), quien se encarga de la comunicación oportuna para la comunidad, donde no se requiere generar una política, directriz o reforma, figura que corresponde al ministro.

¿Si alguien pregunta dónde está la Ministra de Salud, por qué no la ve en televisión, Zapote o Palmares?

La Ministra de Salud se encuentra en su escritorio trabajando intensamente. Mi preparación es en el campo técnico, no en el político; por lo que no me gusta salir por la televisión levantando tapas de ollas en Zapote o Palmares. Ese tipo de cosas me las tomo muy en serio.
Yo confío mucho en el grupo de expertos en salud con los que trabajo por lo que ellos están dando la información cuando es necesario. Pero cuando hay algo de alto riesgo para la salud pública, como lo acontecido con los implantes mamarios PIP, donde se mezclan conceptos de salud, técnicos y legales y tiene un escenario social e internacional, la presencia de la Ministra ha sido desde el primer día, por la cantidad de pacientes que existen, el alto riesgo que corren y su peso internacional, algo que es mejor que lo maneje directamente un ministro.

Johnny Castro
[email protected]

Ver comentarios