Primer acto: aparecen plantas, árboles, ríos y loros.
Segundo acto: surgen volcanes, más plantas y mares transparentes.
¿Cómo se llama la obra? Presentación del reporte de sostenibilidad, sería la respuesta.
Como les contaba la semana pasada, estamos en temporada de reportes de sostenibilidad y algo que veo con frecuencia, en todas las presentaciones a las que he asistido, es el abuso de lo verde o más técnicamente hablando, el abuso de lo que tiene que ver con el medio ambiente representado con tonos verdes, fauna y flora (y hasta presentaciones teatrales).
No tengo nada en contra de las puestas en escena que hacen las marcas para dar a conocer sus informes, pero al abusar de lo verde siguen perpetuando una idea errónea: que la sostenibilidad empresarial solamente se refiere a la atención de las responsabilidades con respecto a la biodiversidad y los recursos naturales.
Ha costado mucho convencer a las personas empresarias, al punto de que ya el tema es parte de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), como para que caigamos en la tentación de pintar todo de verde y olvidarnos de que el impacto social, la gobernanza ética y las personas son parte fundamental de una gestión de triple impacto.
La divulgación tiene la tarea prioritaria de contar cómo lo económico, lo ambiental y lo social deben integrarse para generar valor real y de largo plazo. Ahí está la base de un buen relato.
Los reportes están colmados de datos más allá de lo ambiental, como para que la presentación deje de lado aspectos fundamentales en esta rendición de cuentas tan esperada por los públicos de interés.
Cuando hablamos de informar a las audiencias sobre lo que la empresa está haciendo más allá de generar utilidades, las empresas utilizan indicadores ASG (ambientales, sociales y de gobernanza), es por eso por lo que abusar de lo verde es, a la vez, bajarle el tono a todo lo bueno que hacen en otros aspectos.
Una buena parte de los mensajes que transmitimos lo hacemos sin abrir la boca. Cada acción no verbal que hacemos como humanos o como organizaciones representa un mensaje y si con lo primero con lo que se encuentra el público cada vez que asiste a estos espacios es con representaciones de flora y fauna, podría quedarse con eso solamente y obviar todo lo relevante que hay más allá.
Sin duda alguna sin planeta y sin recursos naturales no es posible la vida y por lo tanto la existencia de los negocios no sería posible. Hablar de clima, biodiversidad, agua, energía y otros recursos es fundamental y todos queremos saber qué pasa con los aspectos que compartimos en "nuestra casa común"; pero no lo es todo.
Los reportes de sostenibilidad son documentos muy valiosos para enterarnos de lo que está detrás de cada negocio y su forma de operar. Estos documentos y sus protagonistas también tienen una gran responsabilidad y es la de comunicar adecuadamente sobre el impacto que tiene sobre la sociedad y el país en el que operan.
Sin duda alguna, el ejercicio de reportar es fundamental, sin embargo, así como debe cuidarse el equilibrio en la operación, también hay que cuidar el equilibrio en la divulgación, para que esta forma de hacer empresa sea contagiosa y comunique adecuadamente cómo genera impactos más allá de lo ambiental.





































