El viernes anterior nos salimos de la rutina.
Dedicamos la mañana a apoyar al equipo de mantenimiento de jardines de la Fundación Parque la Libertad, en Desamparados. Para muchos clientes nuestros, en particular aquellas empresas más grandes del país, las jornadas de voluntariado son cosa recurrente.
Programas muy establecidos, con actividades de voluntariado constantes cada mes. Las más avanzadas en asuntos de ESG, tienen sus programas de voluntariado intrínsecamente relacionados con sus giros de negocio y sus estrategias de sostenibilidad.
Por nuestra dinámica usual de trabajo, el tamaño de nuestro equipo consultor y su disponibilidad de horario, nuestras acciones de voluntariado se focalizan en dos momentos del año, alineados con la estrategia global de HLB, la firma internacional a la que estamos adscritos.
Participamos del HLB Global Communities Day (Día global de las comunidades), que fue este viernes anterior y en el segundo semestre, ejecutamos algunas acciones pro-bono con clientes que, por sus características, usualmente no accederían a nuestros servicios. Acciones como consultorías puntuales y capacitaciones en temas relacionados a nuestras áreas de conocimiento.
Para mí, viniendo de un pasado profesional en organizaciones no gubernamentales que trabajan con poblaciones en condiciones vulnerables, actividades como el Communities Day son un verdadero respiro.
La manera de tomar aire para continuar con nuestro trabajo diario y de que el equipo despeje sus mentes un rato, conviva entre ellos y con las contrapartes de las organizaciones con las que trabajamos, usualmente personas de altísimo valor y conocimientos muy distintos a los de nosotros.
En el pasado hemos apoyado en jornadas de siembra de árboles o asistiendo en el Banco de Alimentos junto con los voluntarios recurrentes de la Organización.
Si vemos el impacto global del Communities Day es impresionante, a pesar de ser una acción puntual en los diferentes países donde tenemos presencia. El año anterior más de 2.200 voluntarios alrededor del mundo donaron 10.803 horas de trabajo en diferentes proyectos.
Este año el impacto de fijo habrá sido mayor… Así como nosotros trabajamos en la Libertad, nuestros socios de Latinoamérica visitaron comedores populares, refugios de animales, y Fundaciones que trabajan con niños en condición de vulnerabilidad. Otros se encargaron de limpieza de vías y preparación de kits de asistencia e insumos básicos.
En el resto de los continentes la dinámica se repitió, entre limpieza de playas e intercambio con poblaciones en condición de vulnerabilidad.
Nuestro equipo en Costa Rica conoció sobre el proyecto de la Fundación Parque la Libertad, desconocido para la mayoría de ellos. Inmerso en medio de comunidades históricamente marginadas, el parque de 32 hectáreas desarrolla acciones en inclusión social y empoderamiento para la generación de oportunidades de las poblaciones vecinas.
Lo hace a través de programas de educación y capacitación, programas lúdico – culturales, programas de gestión ambiental y de apoyo a emprendimientos. Ha trabado con 40 mil niños en clubes educativos de STEAM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas), así como con miles de personas en temas de emprendimiento, alfabetización digital y educación para el desarrollo sostenible.
Sus actividades culturales acogen cientos de miles de personas y el espacio físico, con sus 8 hectáreas de bosque recuperado son el centro de esparcimiento seguro para miles de josefinos. Personas de diferentes áreas del GAM que visitan un pueblo que antes del parque jamás habrían visitado y se entremezclan con pobladores de la zona y sus familias.
Además, muchos de los colaboradores del Parque son miembros de las comunidades locales.
La Fundación La Libertad trabaja con base en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Ahora, pasando de la experiencia anecdótica de nuestro communities day al impacto diario en nuestras empresas, el pensar más allá del día de trabajo – como lo hemos visto históricamente, es pensar en nuestro impacto diario y en las acciones para que nuestras empresas y nuestras vidas sean cada vez más sostenibles.
Las acciones de ESG o ASG (Ambiente, Social y Gobernanza), más allá de un marco regulatorio que será obligatorio para todos en los próximos cinco años, son una nueva perspectiva de hacer empresa que debe impactar desde nuestra estrategia más profunda.
Como siempre sucede, las guías técnicas en ESG nos permiten identificar cómo podemos transformar nuestras operaciones y, sobre todo, a qué debemos prestarle atención según nuestro tipo de empresa.
Así pasamos de acciones puntuales, aunque coherentes, a acciones que generan una trasformación significativa en el impacto de nuestras empresas.
Quizás el que la flota vehicular de gerentes de una empresa de servicios sea eléctrica, aunque genere mucha bulla o prestigio, en realidad no hace diferencia alguna en los resultados de su abordaje ESG. Mientras que asuntos relacionados a política de teletrabajo, uso y mantenimiento de aires acondicionados y otros similares puede tener un impacto significativo en el reporte.
El ESG está pasando de un tema meramente reputacional a un asunto de cumplimiento, con las NIIF S1 y S2 y lo primero que usted debería dejarse en su mente es lo siguiente:
De momento, esta es una carrera contra usted mismo. Comparar cómo está hoy respecto a cómo estaba ayer… Pero también, una carrera contra el tiempo. Los reportes de ESG le abrirán o cerrarán puertas en un futuro muy cercano.





































