Cerramos marzo y, con él, la primera declaración de precios de transferencia en Costa Rica. También, cerramos cinco meses desde que inició TRIBU-CR y es hora de decir un par de verdades incómodas sobre su implementación.
Antes de entrar en ello, repasemos dos puntos positivos que, por sí solos ya pagan – al menos emocionalmente- la inversión en sistemas de análisis de información y gestión de datos para el Ministerio de Hacienda.
- La capacidad de identificar estructuras fraudulentas: Hacienda informó sobre la identificación de 8.000 millones de colones en facturas falsas. Esquemas en los que empresas de papel generan facturas electrónicas válidas (con sus XMLs aprobados incluso) pero sin sustento económico.
Los contribuyentes que emiten las facturas existen solo en estructura societaria, sin capacidad de brindar los servicios. Los receptores disfrutan de los créditos y la deducibilidad de un gasto que en realidad no existió.
Los emisores omiten el pago de impuestos y eventualmente dejan “morir” la sociedad; no sin antes meter en un verdadero embrollo a los representantes legales, usualmente testaferros que no conocen del asunto en que les involucraron.
Modelos como estos son tan antiguos como los impuestos mismos, pero es ahora, con la revolución tecnológica de Hacienda que empiezan a notarse. ¡Lo que sigue es poner en regla y procesar a los involucrados!
- Fiscalizaciones teledirigidas: Con TRIBU y su capacidad de análisis de datos, la Administración Tributaria tiene altísimas capacidades para llegar al mínimo detalle de cada contribuyente. El análisis de correlaciones y tendencias, contrastadas con la conducta única de cada individuo permite a Hacienda generar procesos de control ultra específicos, reduciendo el tiempo de acción y aumentando su capacidad recaudadora.
Hemos visto ya requerimientos de información hiper teledirigidos, cual si tuvieran una hipótesis lista por probar. “Entrégueme el detalle de estas doce facturas”, “cuénteme cómo su empresa canceló esas operaciones”.
En lugar de los requerimientos amplísimos, con la intención de “vamos a ver qué encontramos”, ahora serán más comunes las solicitudes de información segmentada hasta el milímetro.
Con la radiografía que Hacienda tiene sobre usted y sobre su negocio, cuando le toquen a su puerta será porque ya saben qué vienen a recaudar.
Dicho esto, dos puntos en extremo positivos para las finanzas públicas del país, pasamos ahora a las verdades incómodas, esas que muchos piensan, pero no siempre quieren decir en voz alta.
- Hacienda debe comunicar mejor: Nobasta con los cambios normativos y con las resoluciones publicadas.
El público, el contribuyente merece, tiene derecho, a comprender los cambios en su idioma. En un español de calle, no de tecnicismos tributarios. Comprender qué cambió, a partir de cuándo cambió y qué consecuencias tiene para él.
La Administración Tributaria falló épicamente en su comunicación durante la reforma por la Ley 9635 del 2019 y volvió a hacerlo ahora, con la implementación de TRIBU-CR en el 2025.
Sí, hubo webinars y capacitaciones, pero faltó comunicación directa. Campañas masivas, sesiones explicativas, microespacios informativos.
El contribuyente, hoy, cinco meses después anda a ciegas, tratando de comprender la nueva manera de declarar impuestos en Costa Rica.
En Grupo Camacho Internacional levantamos alarmas hace unas semanas con la declaración 270. ¡Alguien tenía que hacerlo!
Es una nueva obligación informativa que pasó desapercibida para la mayoría de los contribuyentes. ¡Y cómo no! Si para la mayoría de los contadores también pasó sin pena ni gloria, creyendo que apenas era una actualización de la antigua 151.
¿De quién es la culpa? De Hacienda y su incapacidad de comunicar… ¿O será que lo hacen al propio? ¿¡Qué viven del caos de todos nosotros!?
Corrieron a publicar comunicados de prensa aclaratorios y a atender consultas con respuestas que más bien generaban más dudas que las iniciales.
¡Al fin recapacitaron!
La Resolución N° MH-DGT-RES-0010-2026 publicada el 20 de marzo anterior ajusta los tiempos para el cumplimiento y aclara dudas sobre qué se debe incluir en la nueva 270.
Atentos a grupocamacho.com que pronto publicaremos un análisis sobre la obligación de declarar en la 270.
Igual de paupérrima ha sido la comunicación de Hacienda sobre la declaración de Precios de Transferencia, en particular sobre el criterio de sujeción relacionado a los mil salarios base.
Vendrán luego los lamentos de muchos contribuyentes por haber incumplido una declaración para la que nunca se enteraron de su obligación.
- Los tiempos de espera se volvieron eternos: ¡La magia de los sistemas es que dejan todo bien ordenadito! Pero claro, también hacen que suframos día con día la falta de personalización de nuestros trámites.
Antes acudíamos a las oficinas de Hacienda y un funcionario de carne y hueso al menos daba la cara, y nos decía que debíamos esperar. Luego pasamos a TRAVI, donde al menos teníamos un nombre y apellido del funcionario a cargo de nuestro trámite.
Ahora tenemos trámites que se hacen eternos, con fechas de resolución que se incumplen una y otra vez… Y nosotros, los contribuyentes, sufriendo las consecuencias de esa inoperatividad.
¡Ni siquiera podemos ir a quejarnos en oficinas! La respuesta es lógica y sencilla: Si está en el sistema, ya está en proceso y no hay nada que hacerle…
Así estamos esperando el sueño de los justos, mientras que cada día tiene consecuencias reales para las empresas.
Sufre el profesional liberal al que su proveedor de pasarela de pagos le bloqueó la posibilidad de cobrar con tarjeta por su estatus de morosidad ante Hacienda, a pesar de que ya son cuatro meses desde que solicitó en TRIBU la desestimación de una deuda extinta hace años.
Se preocupa la mediana empresa que está aprovechando saldos a favor indebidos, pero no tiene respuesta a sus trámites para conciliar estado de cuenta tributario con la Administración.
Se desespera la gran empresa, que tiene más de doscientos millones en créditos que no puede utilizar, a pesar de tener certeza de tener derecho a hacerlo. Ya van dos cambios de fecha de resolución en sus gestiones, la primera estaba para diciembre, la segunda para finales de enero… Estamos cerrando marzo y siguen sin siquiera una noticia.
No lo entienden los grandes contribuyentes, cuando sus gestores tributarios les confiesan estar tan perdidos con muchos asuntos del sistema como cualquier otro obligado tributario.
Un sistema de cómputo es incapaz de resolver cuando el problema de fondo es otro. Inoperancia y falta de capacidad instalada.
Sé que hay miles de funcionarios hacendosos en Hacienda. Hombres y mujeres de bien, que desean ser parte y se emocionan de la revolución tecnológica que están sufriendo, pero no basta con el empeño.
Falta un golpe de timón desde la Dirección, desde la figura del ministro, ¿desde la Presidencia? Si no, la altísima capacidad tecnológica se verá ahogada en un mar de inoperancia, y trámites sin resolver.
Si no, los contribuyentes veremos a nuestras empresas sucumbir, en medio de saldos a favor inexistentes y de deudas incomprensibles, con respuestas de Hacienda que generan más dudas en medio de un marco normativo complejo.
En Grupo Camacho Internacional estudiamos a fondo las resoluciones que dan vida a TRIBU-CR, por eso podemos levantar las alarmas y estamos listos para acompañarle en sus dudas.
Espero su correo al info@grupocamacho.com para que empecemos a conversar.





































