Muchas de las funciones fundamentales de recursos humanos, lejos de mejorarlas, se han venido deteriorando, lo cual, sin duda alguna, genera improductividad empresarial y frustración del nuevo trabajador.
A pesar de que, como especialistas podríamos enumerar algunas diferencias entre los conceptos, llámese como considere, ya sea inducción, orientación, inserción o bien socialización laboral, la cuales tienen dos componentes básicos, el primero es toda la información que recibe un candidato relacionada con la empresa y/o organización, como por ejemplo, políticas, manuales, estructura, autoridades, entre otros y el segundo la información relacionada a su puesto de trabajo, lo cual incluye un módulo de capacitación ya sea virtual o en sitio.
No obstante, lo anterior, es lamentable observar que un número considerable de empresas, omiten estos pasos y simplemente seleccionan a un candidato a un cargo y pretenden desde el primer día que por arte de magia o bien a prueba y error, ese candidato se adapte plenamente y cumpla con todas las responsabilidades, lo cual, desde el punto de vista de gestión del talento humano, es totalmente inviable.
La frustración de nuevo funcionario, puede ser aún mas caótica, cuando sus compañeros de procesos, hacen valoraciones subjetivas de su desempeño, a pocas horas de haberse incorporado y sin la mas mínima explicación de las tareas que le compete realizar.
Evidentemente algunos puestos son mas sencillos que otros y requieren menos tiempo de adaptación, pero para cargos complejos se estima que se requiere al menos un tiempo de quince días para que el funcionario se pueda adaptar al cargo; sin obviar que se le debe prestar seguimiento al menos durante las dos siguientes semanas; es decir se requiere un programa de socialización de mínimo un mes.
A partir de ese momento, el superior inmediato inicia un proceso de valoración respecto a la adaptación del trabajador en su rol personal, su rol ocupacional y su rol emocional; por lo que al cumplir el segundo mes, tendrá elementos de juicio sobre el desempeño del trabajador y bien podrá realizar una prognosis del mismo.
Dado el alto costo de un proceso de reclutamiento y selección, es importante tratar de adaptar en el menor tiempo posible el nuevo trabajador a la cultura organizacional; no obstante, en muchos casos, observamos como muchos profesionales, gerentes o directores, arruinan la carrera de un nuevo trabajador, diciendo que ellos solamente requieren de unas horas para ver si una persona sirve o no sirve. Falso, eso en soberbia e imprudencia y es por eso de las mejores prácticas indican que la socialización es un proceso que lleva tiempo y es como una buena receta, que lleva ingredientes, tiempos y herramientas.
Si desea una organización madura e inteligente, haga las cosas, una vez, en su tiempo y bien hechas; caso contrario, va a frustrar a un potencial trabajador de excelencia y al poco tiempo lo va a perder; amén del costo para la empresa.
MAE José Alberto Carpio Solano, PBA
Universidad de Costa Rica
Exfiscal del Colegio de Ciencias Económicas
Profesor de Grado y Postgrado





































