Con solo teclear el enlace de la página web del ICE, nos podemos enterar de que la falta de plantas eléctricas con operación en base a recursos naturales propios nos obligará a pagar más por la electricidad que necesitamos para trabajar y vivir modernamente.
De la gráfica que aparecerá en nuestras pantallas, podremos velozmente observar que las franjas rojas y negras corresponden a energía eléctrica que el ICE produce con búnker importado de la EXXON y con energía que adquiere a un alto precio en el mercado regional.
Ambas son energía de índole importada, es decir, no generada con los recursos energéticos renovables propios, como han sido siempre el agua, el viento, el sol y la geotermia.
La máxima proporción de la potencia y energía generada con recursos importados el día de ayer fue de (265 MW térmica más 220 MW importados = 485 MW / 1.997,42 MW pico a la 1:35 p. m. de ayer) = 24,3% con respecto al total del día.
El análisis anterior viene a confirmar que nuestras necesidades eléctricas dependen fuertemente, y sobre todo en esta época seca del año, de los energéticos importados. De no hacerlo, o de vivir algún bloqueo económico de nuestros socios comerciales, Estados Unidos y Centroamérica, tendríamos los mismos apagones parciales, sobre todo al mediodía y al anochecer, de los que sufren los habitantes de Cuba.
Por suerte, nuestra economía vive un momento de grandes inversiones extranjeras, lo cual está reduciendo el precio del dólar y revaluando fuertemente nuestro colón, y todavía mantenemos buenos términos comerciales con nuestros vecinos, con lo cual podemos darnos el lujo de pagar la energía importada al precio que demanda el mercado, sobre todo en este periodo de guerra en el estrecho de Ormuz y de la consecuente alza súbita del precio del barril de petróleo.
Pero el encarecimiento de nuestra energía eléctrica no será una sorpresa; era previsible y esperable, pues a la fecha la matriz de generación eléctrica nacional no ha sido todavía diseñada y planificada para generar con independencia de los energéticos importados. Hemos creído a ciegas en el modelo dizque solidario bajo el cual opera el ICE, lo cual implica que todos pagaremos las alzas tarifarias debido a la falta de planificación nacional para años de altos precios del petróleo.
Seguimos creyendo el mito internacional de que Costa Rica genera toda su energía nacional con fuentes renovables, lo cual siempre fue una absoluta mentira que la administración Alvarado utilizó para obtener créditos blandos y que no fueron empleados para el propósito de prepararnos para esta actual eventualidad.
En un sinfín de mis publicaciones he insistido en la urgencia de aprovechar al máximo el recurso solar para sustituir el búnker y cualquier otro recurso de alto costo.
El ICE ahora lo entiende y, por esa razón, ha contratado hasta 300 MW de potencia en generación centralizada solar, la cual adquiere de generadores privados a un bajo precio fijado por la ARESEP y distribuirá también al altísimo precio que la misma ARESEP considere apropiado. Una solución que retiene el modelo monopólico bajo el ICE, pues a la fecha no hubo voluntad política para armonizar las tantas leyes existentes que mantienen restricciones de inversión en lo relativo a la generación eléctrica.
Hemos tenido tiempo de sobra y suficiente para prepararnos para estos próximos días difíciles, pero la respuesta nacional ha sido de sumo desinterés. La seguridad ciudadana, a causa del narcotráfico, ha sido la principal preocupación de la política nacional durante los últimos cuatro años.
Recuerdo perfectamente que, a inicios de la administración Solís, el MINAE convocó a un foro nacional para definir la estrategia energética nacional, la cual, ante mi sorpresa e indignación como delegado del Movimiento Libertario, fue la de la futura “cubanización” del transporte, utilizando bicicletas, patinetas, ciclovías y restricción a los hábitos de consumo eléctrico en general.
Todavía me pregunto, 12 años después, qué se ganó con ese foro y qué fue del proyecto de descarbonización de Costa Rica iniciado y enterrado por la administración Alvarado.
Los tiempos cambian y también nuestra presidencia. Esperemos y démosle tiempo a doña Laura para que primero impulse el proyecto de ley de la armonización eléctrica, reforme el reglamento de la generación solar distribuida y encamine al país hacia su utópica, pero urgente, independencia y soberanía energética.
Ricardo Trujillo Molina, MScEE
gerencia@fibrotel.cr





































