Para quienes pensamos que la crisis del 2008 y la pandemia serían las mayores pruebas empresariales que viviríamos, ni idea teníamos del tsunami que vendría pocos años después.
Ser líder empresarial, sea dirigir por ser dueño (mi experiencia), gerente general o miembro de una junta directiva, demanda una lectura del contexto global y es precisamente ésta una de las mayores causas de incertidumbre que enfrentarán algunas empresas, a ello se agregan desafíos heredados y propios de cada industria en el 2026.
En primer término, está la geopolítica y luego, un nuevo término no tan conocido, pero sí muy actual, que es la geoeconomía, fenómeno que consiste en que los estados usan la economía como instrumento de poder en las relaciones internacionales.
A nivel geopolítico, la prioridad es comprender el recrudecimiento del enfrentamiento entre potencias importantes: Estados Unidos y China, mal denominado como una guerra comercial por sus múltiples dimensiones, desde lo político, militar, espacial, tecnológico vinculado al tema seguridad, control de materias primas y órbita de influencia, donde lo más apremiante para las empresas es cómo navegar en el enfrentamiento sin ser víctimas y óptimamente ser ganadores.
Otro tema de relevancia es la contención de los deseos del líder ruso Vladimir Putin por el regreso a la extinta Unión Soviética, cuya caída él la denomina como “la mayor tragedia del siglo XX”, provocando el regreso desde 1945 de la guerra a Europa, con su invasión a Ucrania. Guerra que además de la pérdida de vidas y la incertidumbre en el mercado de los cereales (Rusia y Ucrania representan el 30% de la producción global) tiene el efecto que las sanciones contra Rusia la han unido más a China y a la “neutral India,” generando como reacción y por temor la ampliación de la OTAN con la unión de Finlandia y Suecia, lo que adicionalmente generó una inesperada y positiva unidad de la Unión Europea.
En materia de energía, los avances a energías limpias han perdido terreno lo que debilita los esfuerzos contra el cambio climático y los mercados de gas y petróleo han tenido vaivenes ante sanciones y crisis en importantes exportadores, Rusia, Medio Oriente y más recientemente las acciones militares en el Caribe contra el régimen de Nicolás Maduro.
Pasando a la “geoeconomía,” si el término resiliencia fue la herencia post-pandemia, lo que generó la regionalización, cortó la dependencia con países como China, trasladó la producción evadiendo el enfrentamiento entre potencias, promovió la cercanía a los mercados de destino lo que acuñó el término “nearshoring,” luego del cambio de gobierno en Estados Unidos y los efectos del MAGA (Make America Great Again) y el America First, con su imposición de aranceles, han creado cambios inesperados y disruptores retando la competitividad de las empresas.
Las alianzas históricas, la seguridad que daban los tratados comerciales y los foros globales (ej. G-20) quedaron atrás, ralentizándose lazos como las relaciones de Estados Unidos con sus socios comerciales más relevantes Canadá, México y la Unión Europea, rompiendo los términos de intercambio sin barreras mediante la fijación de aranceles y nuevas exigencias como el aumento de inversión en seguridad o la limitación de relaciones comerciales por razones de seguridad (ej. semiconductores).
De momento los contrapesos históricos se han debilitado como la Organización Mundial del Comercio y las Naciones Unidas, por ahora la OTAN sigue pese a advertencias y la esperanza de reversión es la diplomacia y la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, al menos en materia de aranceles.
Este es el contexto global de incertidumbre que enfrentará todo líder empresarial, en este 2026 recomiendo estudiar el artículo publicado por el Harvard Business Review: “Liderar en Tiempos de Incertidumbre, “(Eric Solomon y Anup Srivasta), recordando lo dicho por Franklin D. Roosevelt. “Lo único que debemos temer es al miedo mismo,” y ver las crisis como Einstein en términos de oportunidad.
Por último, no olvidar dos temas que exigimos en todas nuestras juntas directivas este año, uno nuevo y el otro ya presente en nuestro ADN, ¿cómo incorporar la inteligencia artificial para hacernos más productivos, y qué planes de diversidad e inclusión implementarán este año?
Publicación original en la Revista Redes de la Red Internacional de Escuelas de Negocios y Posgrados.





































