Ricardo Trujillo Molina MScEE
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Cada uno de los actuales 25 mil propietarios de autos eléctricos en Costa Rica sabe perfectamente que su recibo eléctrico se ha incrementado y que ya se olvidó de RECOPE y de su gasolina importada. De igual manera, los actuales 1,24 millones de chinos con carros eléctricos están viviendo la misma experiencia. Ya dejaron de importar la gasolina que provenía de los países árabes, Irán o de Rusia.
En Europa, adonde la gasolina es sumamente cara, los casi 5 millones de propietarios de autos eléctricos dejaron de importar gasolina y están incrementando la generación eléctrica, que se estima será de más de 3.875 teravatios hora, equivalente a 323 veces la generación eléctrica en Costa Rica.
Si ya sabemos que el futuro del transporte automotor aquí en Costa Rica será cada día más eléctrico, entonces estamos en la obligación de estimar cuánta energía eléctrica tendremos que generar durante los próximos 30 años.
Si estimamos que un auto eléctrico con un banco de baterías de 50 KWhoras se recarga 10 veces al mes, eso quiere decir que va a necesitar de 6.000 kilovatios hora anuales (12 x 10 x 50 KWh). Por ahora, la recarga de esos vehículos se lleva a cabo en horas nocturnas y a tarifa horaria de muy bajo costo, la cual provoca un incremento anual en el piso de la curva de generación diaria que reporta el CENCE del ICE y que actualmente es de casi 1.200 megavatios de potencia.
Un incremento de la flota vehicular de 10 a 20 mil automóviles por año va a requerir de 60 a 120 gigavatios hora anuales. Eso es apenas el ½ % de la actual generación eléctrica de 12.000 gigavatios hora.
En 10 años, el incremento en la generación eléctrica a consecuencia del aumento de la flota vehicular eléctrica será de un 5 % con respecto a la actual generación eléctrica anual y en 25 años, para el 2050, será de un 12,5 %, o un total de 1,5 TWhora.
Para generar esa cantidad de energía eléctrica, equivalente a 4.110 MWhora diarios, se van a requerir por lo menos 685 megavatios de potencia en nuevas plantas de generación utilizando recursos nacionales renovables, asumiendo un factor de planta o de rendimiento diario del 25 %, valores típicos promedio de esas plantas.
Para construir 685 megavatios de potencia en plantas fotovoltaicas se necesitarán por lo menos 600 millones de dólares, equivalentes a 25 millones de dólares por año.
Impacto fiscal
La conversión en el uso de energía fósil a eléctrica en el transporte automotor implica un impacto fiscal en los ingresos del Estado: recaudación en la venta de gasolina del orden de por lo menos 30 mil colones mensuales o de 360 mil colones por vehículo anual.
Eso significa una pérdida de ingresos fiscales de 360 mil colones por 20.000 nuevos autos eléctricos importados por año, igual a 7.200 millones de colones.
El cálculo anterior explica el total desinterés del Estado en promover la electromovilidad y la descarbonización de nuestro consumo energético.
Desaparición de RECOPE
En lo que no podemos discrepar, en base a la tendencia mundial de electrificación del transporte, es que el futuro de RECOPE está ya definido. Su desaparición será paulatina y, tarde o temprano, tendrá que desaparecer.
Para el 2050 o 2060, RECOPE dejará de ser la empresa que, por ahora, con sus importaciones de gasolina comprada a la EXXON, nos garantiza la seguridad energética.





































