Israel quiere unirse a potencias que buscan fin de guerra siria
En vísperas de su visita a Rusia, el líder israelí Netanyahu hablará con Putin sobre el intento acelerado de Irán de instaurar una presencia militar en Siria. Bloomberg/La República
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En momentos en que las potencias mundiales buscan poner fin a la guerra de seis años de Siria, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu quiere un lugar en la mesa.

Israel dice que Irán y su delegado libanés Hezbollah están operando para afianzarse militarmente en la vecina Siria, donde apoyan a las tropas del Gobierno sirio, y le preocupa que un reciente acuerdo de tregua del cual fueron intermediarios Rusia y Estados Unidos no prohíba eso. El temor de Israel a que Teherán esté instalando plataformas de lanzamiento en Siria para futuros ataques contra el Estado judío será el tema predominante en las conversaciones que tendrá Netanyahu con el presidente Vladimir Putin en Rusia.

En vísperas de su visita, Netanyahu dijo que hablará con Putin sobre el intento acelerado de Irán de instaurar una presencia militar en Siria. “La agresión iraní no ha disminuido luego del acuerdo nuclear al que llegó Irán con las potencias mundiales en 2015 y plantea un problema no solo para Israel sino también para todo Oriente Medio”, señaló el líder israelí.

Las complicadas alianzas de la guerra siria hacen que la misión de Netanyahu sea difícil. Israel podría aumentar los ataques de precisión contra Irán y Hezbollah que ya llevó a cabo durante la guerra si no está convencido de que Putin y el presidente estadounidense Donald Trump toman en cuenta sus inquietudes de seguridad. Moshe Ya’alon, que fue ministro de Defensa de Israel durante parte de la guerra, dijo que Israel podría verse obligado a actuar militarmente si Irán no es expulsado.

“Teníamos la expectativa de que un acuerdo entre Trump y Putin se ocupara de la amenaza iraní en nuestra frontera, está claro que, si no hay una solución, al final podríamos tener que tomar medidas nosotros”, dijo Ya’alon en una entrevista en Tel Aviv.

Netanyahu parte hacia Rusia después de que una delegación encabezada por el jefe del organismo de espionaje Mossad regresó de Washington este mes sin un anuncio de avances en satisfacer las demandas de Israel. Pero Rusia, cuya intervención militar dio un vuelco a favor del presidente sirio Bashar al-Assad, podría no apoyar el pedido de una retirada iraní total: Irán es uno de los copatrocinadores de los esfuerzos de paz de Moscú en Siria y es improbable que Rusia se enfrente a él.

Israel que llevó adelante la campaña más resonante contra el acuerdo nuclear con Irán, acusa a la República Islámica encabezada por los chiítas de construir bases militares en Siria y tender un corredor terrestre para transferir armas y combatientes de Teherán a Beirut. También sostiene que Irán está edificando fábricas de municiones precisas en el Líbano, base de Hezbollah.

“No debería haber ningún arreglo que permita que Irán y sus delegados tengan una base militar en Siria, la presencia militar iraní en Siria será una fuente constante de fricción y tensión no solo con Israel sino también con la mayoría sunita de Siria, con los países sunitas de la región y con las minorías sunitas de fuera de la región”, dijo Chagai Tzuriel, director general del Ministerio de Inteligencia de Israel.

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