Al evaluar la salud financiera de una empresa, es importante utilizar diferentes indicadores que nos permitan comparar aspectos tales como la liquidez, el nivel de endeudamiento, la rentabilidad, entre otros. Estos indicadores o índices complementan el análisis facilitando la toma de decisiones.
Entre los indicadores o índices financieros también conocidos en el entorno financiero como “KPI” por sus siglas en inglés (Key Performance Indicators / Indicadores clave de desempeño), unos de las más utilizados son los índices de endeudamiento.
El exceso de endeudamiento es una de las principales razones por las que muchas empresas acaban cerrando sus puertas. Este índice financiero permite tomar conciencia sobre cuándo los niveles de endeudamiento empiezan a ser alarmantes y tomar acciones.
Existen diferentes tipos de índices de endeudamiento, en este artículo voy a abordar dos de ellos:
Índice pasivo total /activos totales:
Este índice se calcula de la siguiente manera: Pasivo total / activos totales
Permite determinar que proporción de los activos de la compañía fueron financiados, mientras el índice sea más alto representa mayor riesgo.
Índice pasivo total / patrimonio
Este índice permite conocer la proporción entre los fondos obtenidos de terceros y los fondos aportados por los accionistas, tal y como se indicó en el índice previo, mientras la cifra sea más alta el riesgo se incrementa.
¿Cómo interpretar el nivel de endeudamiento?
Se puede considerar un endeudamiento alto si supera el 60% (0.6), ya que depende en forma importante del financiamiento de terceros; sin embargo, si es una empresa estable en su nivel de ingresos como para hacer frente a sus obligaciones no necesariamente es una señal de alarma.
El nivel de endeudamiento de una empresa (en general) entre el 0.4 y 0,6 podría considerarse un rango apropiado. No obstante, es importante considerar otra serie de factores, como por ejemplo la industria en que se desarrolla la empresa, hay sectores que pueden requerir un mayor apalancamiento, algunos de ellos pueden ser la construcción o manufactura que demandan inversiones importantes y no necesariamente implicaría alguna preocupación; otro tipo de industrias que reciben flujos de efectivo constantes y que no exigen inversiones de capital importantes pueden necesitar un menor nivel de endeudamiento.
Los indicadores previos, analizados en conjunto con otros indicadores como los de liquidez, permitirían analizar si la organización es capaz de responder por las inminentes obligaciones que tiene (corto plazo) o si debe renegociarlas (ampliar los plazos de pago) con el fin de poder contar con más tiempo para generar recursos para responder por sus obligaciones.
De igual forma resulta pertinente analizar las variaciones de ambos indicadores de un periodo a otro e ir controlando el crecimiento de los pasivos a corto o largo plazo.
Ileana Guadamuz, Gerente de Auditoría de Grant Thornton





































