El verdadero impacto: ¿de quién es la responsabilidad?
Durante años, los discursos desde el mundo empresarial y gubernamental afirmaron que la inteligencia artificial no venía a sustituir, sino a liberar tiempo para actividades más estratégicas. Suena divino. Trabajar menos en tareas operativas y más en creatividad, análisis e innovación para nosotros. Sin embargo, la realidad ya está mostrando la otra cara del cuento con impacto directo en despidos recientes aquí mismo.
En 2024 y 2025 hemos visto bajas masivas en empresas globales, justificados abiertamente bajo una misma frase: "decisiones estratégicas que apuestan por herramientas de IA". Y aunque la eficiencia podría entenderse como un objetivo válido para cualquier empresa, la gran pregunta es: ¿Esa eficiencia realmente está mejorando la vida de las personas o solo los márgenes de ganancia?
Los beneficios de la IA, hasta ahora, se han concentrado principalmente en las compañías que la implementan, no en quienes pierden su trabajo. Ese famoso discurso de “la tecnología nos liberará”, e incluso hay quienes han dicho que llegará el momento en donde ya no sea necesario trabajar. Todo esto no ha llegado a quienes son despedidos sin un plan de reubicación, outplacement, capacitación o reconversión.
¿Quién está pensando en el otro lado de la ecuación?
- ¿Qué pasa con los profesionales que dieron años a una empresa y ahora ven su rol absorbido por un software o modelo predictivo?: Porque otro mito había sido que la IA iba a sustituir posiciones operativas, pero la realidad de las recientes olas de despidos, es que se han dado de baja a muchísimos puestos administrativos que se consideraban "seguros".
- ¿Qué rol juegan los Estados en establecer políticas que equilibren la automatización con la empleabilidad humana?: Porque ya se están desarrollando marcos regulatorios de IA que incluyen el impacto laboral, protección de derechos y la responsabilidad social que deben respetar las empresas en pro de las personas. El problema es ¿cuánto tiempo se van a demorar antes de que se continúen dando miles de bajas de personal en todo el mundo?
- ¿Deberíamos estar hablando de impuestos a robots, mecanismos de compensación social, o de rentas mínimas básicas como forma de redistribución del nuevo ahorro generado por las máquinas? Porque de momento el eventual ahorro, no está beneficiando a la ciudadanía de ningún país.
Si la inteligencia artificial representa una revolución productiva histórica, también exige una revolución ética. La tecnología sin regulación, sin políticas de reconversión, sin responsabilidad social, no tiene absolutamente nada de innovación: es acumulación de riqueza totalmente desequilibrada.
Con esto no me refiero a que se deba detener la IA, sino de decidir cómo la vamos a usar para que sirva de herramienta de progreso y productividad en beneficio de las personas.
Hoy más que nunca, las empresas, los gobiernos y nosotros como profesionales, estamos llamados a replantear el concepto de “progreso”.
No podemos aceptar que la narrativa siga siendo una: “la IA nos liberará”, cuando a miles ya los dejó sin trabajo. Mi pregunta es: ¿quién se está beneficiando y quién está pagando el costo? y con esta respuesta, aterrizar normativa que dignifique a la humanidad y no al capitalismo despiadado.
Mientras todo esto sucede, lo único que podemos hacer es ser más conscientes de la protección individual de nuestro trabajo con herramientas tales como marca personal, reskilling, upskilling, aprendiendo a jugar las reglas del juego corporativo, haciendo visibles nuestros logros (mediante un brag book) y teniendo claridad de nuestras metas profesionales con un Career Planner.
Si te interesa alguna de estas herramientas, contactame y te obsequio mi template Brag Book o el Career Planner Booklet.
Un abrazo,
Laura Centeno
Career Coach | Job Hunter | HR Advisor





































