Silvia Castro Montero

Silvia Castro Montero

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Lunes 21 Marzo, 2016

 Debemos crear una cultura en donde los científicos sean las estrellas, para darle a la ciencia la debida importancia en nuestro contexto sociocultural

Hagamos estrellas de nuestros científicos

Hablábamos entre primos sobre sus recuerdos de infancia, cuando estudiaba el sistema solar por primera vez. En una página de su libro de texto, había una foto de Luke y Leia, de la Guerra de las Galaxias. En la opuesta, el pie de foto leía: “El costarricense Franklin Chang”. Fue en ese momento, viendo la foto del Dr. Chang en el espacio y la Tierra en el escenario, al lado de los personajes más grandes del cine, que Christian empezó a conocer a su nuevo héroe.
Entusiasmado, contaba que había recobrado esa misma sensación hace unos días, cuando estuvo entre una multitud de niños de todas las edades en el Estadio Nacional, en el Foro Internacional de Astronautas, una actividad abierta al público, gratuita y organizada por voluntarios. Participaban exploradores espaciales de variadas nacionalidades y culminó con una conversación sobre el espacio.
Al día siguiente, el evento fue criticado en más de un medio de comunicación. Al mejor estilo nacional, se quejaron del frío, la producción y la traducción. Otra renombrada periodista reprochaba que a los astronautas se les trató como estrellas de rock, haciéndolos parecer cantantes famosos o hasta personajes de la mismísima Guerra de las Galaxias.
Se equivoca: el enaltecer a los líderes positivos no es un error. Es más, deberíamos promover este tipo de campañas de imagen como parte de la agenda nacional en investigación e innovación. Es el deber de todos inculcar la pasión por la ciencia y la tecnología en nuestros jóvenes, con la misma intensidad y lealtad con la que apoyamos a nuestra Selección, o a nuestro cantante preferido. Son los chicos inspirados por eventos como este que buscan ingresar a estas profesiones. Estos jóvenes, convertidos en ingenieros, científicos, tecnólogos y matemáticos, son de quienes dependeremos para liderar, algún día cercano, la innovación en nuestro país.
El propósito de hacer héroes de nuestros científicos no es poner a ningún individuo por encima de otro, ni de satisfacer egos personales. El mismo Dr. Chang nos recordó esa noche que él no es nadie especial. Así piensan los mejores científicos; saben que no son nadie sin el trabajo y apoyo de otros, que solamente a través de las lecciones aprendidas de sus desaciertos y logros llegan a aportar su granito de arena hacia el mejoramiento de la humanidad. Debemos crear una cultura en donde los científicos sean las estrellas, para darle a la ciencia la debida importancia en nuestro contexto sociocultural. No significa que todos llegaremos a ser astronautas. Pero inspirados por científicos reconocidos y soñando en grande, cada uno de estos niños podrá contribuir con el mejoramiento del país a través de la innovación. Cuesta imaginar algo mejor para nuestro futuro que estos jóvenes se vayan del Estadio Nacional pensando, no en patear una bola por 90 minutos, sino en darle la vuelta al mundo entero en 92.

*Este artículo se escribió en conjunto con Christian Marín

Silvia Castro