MBA. Randy Gordon Cruickshank
Vicepresidente, Cámara de Comercio, Industria y Turismo de Limón
Presidente, Federación de Cámaras del Caribe - FEDECARIBE
Cada día, cuando llego a la Cámara de Comercio, Industria y Turismo de Limón, me encuentro con dos realidades que a veces chocan entre sí. Por un lado, están los jóvenes de 17 a 35 años que no estudian ni trabajan, con ganas de salir adelante, pero sin herramientas suficientes para conseguir su primer empleo. Por otro, están los dueños de microempresas que trabajan 12 horas diarias, luchando por mantener su negocio a flote, muchas veces sin saber por qué no avanzan aunque se esfuerzan tanto.
En Limón, el 95% de nuestro parque empresarial está conformado por microempresas. En todo Costa Rica, las MIPYMES representan la inmensa mayoría del tejido empresarial y son una columna vertebral del empleo, la producción local y la movilidad social.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), presentados en enero de 2026, en Costa Rica existen 494.564 microempresas de los hogares, lo que representa un crecimiento de 13,5% en comparación con 2024. Estas microempresas generaron cerca de 785.495 puestos de trabajo en 2025. Costa Rica llega a 2026 con crecimiento económico positivo, inflación controlada y un desempleo significativamente menor al observado en años anteriores.
Pero hay algo que no nos contamos con la frecuencia que deberíamos: la mayoría de estos negocios y jóvenes están luchando cuesta arriba porque les faltan herramientas que no son técnicas, sino humanas. Les hablo de las habilidades socioemocionales.
Sin embargo, hay un desafío importante: solo cerca del 30% de las pymes logra superar los cinco años de operación. Este es el contexto donde las habilidades socioemocionales se vuelven críticas para la supervivencia del negocio.
“No basta con saber hacer el trabajo; hoy también hay que saber comunicar, servir, adaptarse y liderar bajo presión.”
Lo que vemos en la práctica, no solo en los libros
Desde hace varios años, la Cámara de Comercio de Limón ha trabajado con poblaciones vulnerables, especialmente jóvenes que no estudian ni trabajan. Cuando llegan a nuestros programas de formación, muchos tienen algún conocimiento técnico: algunos saben cocinar, otros manejan maquinaria y muchos tienen oficios valiosos. Pero cuando llegan a las entrevistas de trabajo, algo falla.
No saben presentarse. Se ponen nerviosos y no logran comunicar lo que saben hacer. No saben trabajar en equipo. Se frustran con facilidad cuando algo sale mal. No regulan sus emociones bajo presión. No entienden qué significa realmente servir al cliente. Y lo más doloroso: no tienen una marca personal que los diferencie.
Cuando trabajamos en estas habilidades —comunicación oral, liderazgo, autorregulación emocional, servicio al cliente, trabajo en equipo y marca personal— algo cambia. La inserción laboral mejora significativamente. No es magia. Es entender que hoy, en el mundo laboral, las habilidades blandas aportan muchísimo más a una empresa que solo el conocimiento técnico.
La ciencia lo confirma: no es mi opinión, es evidencia
Podría contarles solo mi experiencia, pero no quiero hacerlo así. Quiero que sepan que esto no es una opinión más, sino algo que la investigación ha demostrado.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en estudios sobre productividad y mercados laborales del siglo XXI, ha sido claro: las habilidades socioemocionales sí se pueden modificar en adultos y sí impactan positivamente en la productividad de trabajadores y empresas.
En Costa Rica, modelos de formación e inserción laboral que incluyen habilidades blandas han mostrado mejores resultados que los enfoques limitados exclusivamente a la capacitación técnica. La experiencia práctica confirma una verdad simple: una persona puede saber mucho de un oficio, pero si no sabe comunicarse, adaptarse, resolver conflictos y servir al cliente, su empleabilidad se debilita.
Investigaciones académicas recientes también han señalado que, actualmente, las empresas requieren colaboradores capaces de desarrollar y aplicar habilidades blandas, porque estas les permiten evolucionar y adaptarse a las nuevas necesidades organizacionales del mercado.
No es mi opinión. Es lo que la evidencia dice.
Por qué esto es vital para las microempresas de Limón
Permítanme ser honesto: las microempresas de Limón tienen un desafío enorme. San José concentra una parte significativa de las PYMES de Costa Rica, mientras Limón mantiene una participación mucho menor. Tenemos un gran espacio para crecer, pero también tenemos una realidad dura: la mayoría de nuestras empresas son microempresas, muchas de ellas operando al límite de la supervivencia.
En este contexto, las habilidades socioemocionales no son un lujo. Son una cuestión de supervivencia.
Competitividad real, no solo discurso
Cuando usted tiene una microempresa de servicio al cliente y su equipo sabe realmente escuchar, comunicarse con claridad y manejar sus emociones cuando un cliente está molesto, ese cliente vuelve. Y trae a sus amigos. Eso no es teoría. Eso es lo que vemos en la práctica.
Cuando usted como empresario desarrolla su marca personal, cuando sabe comunicar su visión y cuando sabe liderar su equipo, su negocio se diferencia. No es solo otro negocio más. Hay confianza. Hay reputación.
Cuando su equipo trabaja realmente en equipo, cuando se comunica bien y se apoya en lugar de competir internamente, la eficiencia operativa sube. Los errores bajan. Los reprocesos disminuyen. Eso es dinero que se queda en su bolsillo.
Pervivencia del negocio: cuando el mercado cambia
Limón, como toda región, pasa por cambios. El turismo fluctúa. La economía cambia. Los clientes demandan cosas nuevas. Las microempresas que sobreviven no son necesariamente las que tienen más capital. Son las que tienen personas más adaptables.
La autorregulación emocional del dueño es clave. Cuando viene una crisis, cuando las ventas bajan o cuando los proveedores fallan, quien se mantiene sereno y regula su estrés toma mejores decisiones. Eso salva negocios.
La resolución de problemas sin depender de un consultor externo ahorra miles de colones. La adaptabilidad ante cambios del mercado mantiene el negocio relevante. El trabajo en equipo multiplica la productividad sin contratar más personal.
Clima laboral: el costo oculto que nadie menciona
Hay algo que pocos dueños de microempresas calculan: el costo de la rotación de personal. Reclutar, entrevistar, capacitar, que la persona se vaya al tercer mes y volver a empezar. Eso cuesta dinero. Mucho dinero.
Cuando sus colaboradores desarrollan habilidades socioemocionales, cuando hay un ambiente laboral más positivo y cuando hay comunicación efectiva, la retención mejora. La satisfacción laboral sube. El ausentismo baja. Eso no es solo “ser bueno con los empleados”. Eso es preservar su inversión en capital humano.
El costo de no invertir en habilidades socioemocionales
Permítame ser brutalmente honesto: invertir en capacitación en habilidades socioemocionales puede parecer un gasto al principio. Pero no invertir es mucho más caro.
Piense en lo que cuesta cuando un empleado mal manejado pierde un cliente importante. Cuando la comunicación deficiente genera un error en un pedido que debe ser rehecho. Cuando la falta de liderazgo hace que el equipo se desmotive y la productividad caiga. Cuando el dueño no sabe regular su estrés y toma decisiones impulsivas que dañan el negocio.
Cuando un joven no sabe presentarse en una entrevista, no consigue trabajo aunque tenga el conocimiento técnico. Cuando un empleado no sabe trabajar en equipo, genera conflictos que consumen tiempo y energía que deberían usarse en crecer.
El costo de no invertir es mayor que el costo de invertir.
Lo que las microempresas pueden hacer ahora
No les voy a decir que necesitan un presupuesto millonario. Las microempresas de Limón no tienen eso. Pero sí tienen recursos para empezar hoy mismo.
Inmediato: puede hacerse esta semana
- Invierta en capacitación en HSE para usted y sus colaboradores. No necesita ser un curso de meses. Puede empezar con talleres de 2 a 3 horas sobre comunicación efectiva, servicio al cliente o manejo de emociones. Busque alianzas con la Cámara de Comercio, con el INA y con organizaciones que ofrecen estos programas.
- Priorice las HSE en sus contrataciones. Cuando entreviste a alguien, no mire solo el currículum técnico. Pregunte cómo maneja situaciones de estrés. Pídale que resuelva un problema simulado. Observe cómo se comunica. Contrate actitud; entrene capacidad técnica.
- Cree una cultura que valore las competencias blandas. Reconozca públicamente cuando un empleado demuestre buen liderazgo, cuando maneje bien un cliente difícil o cuando trabaje efectivamente en equipo. Lo que se reconoce, se repite.
- Mida el impacto. Lleve un registro simple: ¿las ventas subieron después de mejorar el servicio al cliente?, ¿disminuyeron los errores después de mejorar la comunicación?, ¿mejoró la retención después de crear un mejor ambiente? Los números le dirán si vale la pena.
Estratégico: próximos 6 a 12 meses
- Forme alianzas con otras microempresas. La Cámara de Comercio puede organizar capacitaciones colectivas. Compartir costos hace que sea más accesible y crea redes de apoyo entre empresarios.
- Busque mentores. Si es un empresario nuevo, busque a alguien con más experiencia que pueda guiarlo. Si es experimentado, sea mentor de alguien nuevo. El liderazgo se aprende viendo y haciendo.
- Incorpore HSE en su plan de desarrollo. No improvise. Tenga un plan: qué habilidades quiere desarrollar en su equipo, en qué trimestre, con qué recursos y qué resultados espera.
- Desarrolle su marca personal como empresario. Usted es la cara de su microempresa. Cuando usted construye confianza, su negocio construye confianza. Participe en eventos de la cámara. Comparta su experiencia. Sea visible.
Un llamado a la acción
Estoy escribiendo esto no solo como vicepresidente de una cámara empresarial y presidente de una federación de cámaras, sino como alguien que ha visto de cerca el dolor de un joven que no encuentra trabajo aunque busca desesperadamente. Y también el dolor de un padre o madre de familia que trabaja 12 horas diarias en su microempresa y no logra que el negocio crezca.
Las microempresas de Limón no son un problema. Son una oportunidad enorme. Tenemos talento. Tenemos voluntad. Tenemos capacidad de trabajo. Lo que necesitamos son las herramientas correctas.
Las habilidades socioemocionales no son un gasto. Son una estrategia de supervivencia y crecimiento.
El gobierno debe priorizar la formación en HSE en sus programas de empleo. Las cámaras de comercio debemos seguir ofreciendo capacitación accesible. El sector privado debe entender que invertir en desarrollo humano no es filantropía: es inteligencia empresarial. Y los jóvenes deben saber que, más allá del conocimiento técnico, lo que los va a diferenciar es cómo se comunican, cómo lideran y cómo manejan sus emociones.
Si las microempresas de Limón logran ser más competitivas, más sostenibles y más prósperas, no solo estamos mejorando negocios individuales. Estamos mejorando familias. Estamos mejorando la provincia. Estamos contribuyendo a la economía nacional.
Conclusión: el momento es ahora
Limón tiene un gran espacio para crecer. Tenemos cientos de miles de microempresas en el país que mueven nuestra economía. Tenemos jóvenes talentosos que necesitan herramientas. Tenemos empresarios trabajadores que necesitan soporte.
El desarrollo de habilidades socioemocionales es la palanca para transformar microempresas en negocios sostenibles y competitivos. No es la única herramienta, pero es una de las más importantes. Y es una de las más olvidadas.
Cuando usted como empresario invierte en desarrollar liderazgo, comunicación, autorregulación emocional y trabajo en equipo en su organización, no está gastando dinero. Está invirtiendo en la supervivencia de su negocio. Está invirtiendo en la competitividad de Limón. Está invirtiendo en el futuro de Costa Rica.
El momento de actuar es ahora. No espere a que las cosas empeoren. No espere a que el competidor lo supere. No espere a que su mejor empleado se vaya. Invierta en habilidades socioemocionales hoy. Su negocio, su equipo y su provincia se lo agradecerán.





































