Anderson Sá
CFO de AstraZeneca para la región de Centroamérica y Caribe.
Durante años, el área financiera de las empresas ha sido vista como una función centrada exclusivamente en presupuestos, inversiones, proyecciones y otros aspectos cuantitativos. Sin embargo, en compañías que marcan la pauta en innovación y estrategia global, como AstraZeneca, esta visión ha quedado atrás. Hoy, el departamento de finanzas trasciende las cifras y se convierte en un actor clave en la toma de decisiones estratégicas.
En nuestra organización, las finanzas han dejado de ocupar una posición meramente técnica para integrarse de lleno en las decisiones del negocio, incorporándose en la definición de estrategias, planes de crecimiento y, sobre todo, en la orientación hacia un desarrollo sostenible. Los números han pasado a formar parte de una visión más amplia que combina análisis de contexto y propósito de largo plazo.
Lo más relevante de esta transformación es que el departamento de finanzas participa activamente en decisiones que, en apariencia, no tienen un impacto financiero directo. Sin embargo, su presencia garantiza un soporte analítico robusto, una evaluación de riesgos precisa y un acompañamiento clave para todas las áreas del negocio. Además de ejercer un rol de control para garantizar la entrega del P&L (Estado de Ganancias y Pérdidas), finanzas también se posiciona como un catalizador de oportunidades, mitigador de obstáculos y guardián del crecimiento sostenible.
En línea con esta evolución, hemos dado un paso firme hacia la integración de los principios ESG (Ambiental, Social y de Gobernanza) dentro de la planificación financiera, alineando las inversiones y estrategias de capital con nuestros objetivos de sostenibilidad a largo plazo, asegurando la contribución al rendimiento económico, al bienestar del entorno y de las comunidades con las que trabajamos.
Un ejemplo destacado es nuestra ambiciosa apuesta por la descarbonización. Aspiramos a reducir a la mitad nuestra huella de carbono en toda la cadena de valor para el 2030, y lograr una reducción del 90% para el 2045, de forma que nos convirtamos en una empresa carbono negativo para las emisiones residuales. Estamos implementando cambios concretos, como la electrificación total de nuestra flota vehicular, la eliminación de residuos en la cadena de suministro de medicamentos, la instalación de sistemas inteligentes en nuestras oficinas para reducir el consumo energético, la preferencia por plataformas de videoconferencia frente a viajes internacionales, y el impulso decidido hacia la digitalización para minimizar el uso de papel.
Desde el área financiera, velamos por el cumplimiento de estos objetivos mediante un sistema de monitoreo constante y transparente, compartiendo resultados, generando aprendizajes y consolidando una cultura de mejora continua.
En lo que respecta a nuestras estrategias de crecimiento y expansión regional, las mismas se sustentan en un análisis exhaustivo de la demanda, la capacidad de innovación local y la solidez de nuestra infraestructura existente. Nos aseguramos de que cada entrada a un nuevo mercado esté respaldada por una propuesta de valor relevante y adaptada a las necesidades específicas de cada sistema de salud y comunidad.
Contamos con plataformas analíticas avanzadas que incluyen paneles de gestión e inteligencia artificial, lo que nos permite acceder a datos en tiempo real, y facilita una toma de decisiones ágil y bien informada. Estas herramientas han sido esenciales para alinear nuestras estrategias financieras con las dinámicas de crecimiento regional. Además, estamos integrando cada vez más soluciones basadas en inteligencia artificial que nos ayudan a ajustar nuestras operaciones a la demanda proyectada, mejorar nuestros modelos financieros y anticipar escenarios futuros con mayor precisión.
Otro elemento clave ha sido el impulso de alianzas estratégicas con instituciones académicas, del ámbito sanitario y tecnológico. Estas colaboraciones nos han abierto las puertas a innovaciones pioneras que fortalecen nuestra competitividad y posicionamiento financiero en mercados claves. Un ejemplo de esta apuesta es la firma del primer acuerdo de salud digital de alcance nacional en nuestra región y en el mundo, el cual nos permitirá trabajar colaborativamente y con ayuda de la inteligencia artificial, en la detección temprana del cáncer de pulmón. Esta iniciativa no solo genera beneficios inmediatos para los pacientes, sino que también nos posiciona como líder en oncología, en salud digital y en modelos de innovación público-privado en la región.
En definitiva, la evolución del área financiera no es una tendencia pasajera, sino un cambio estructural que redefine el rol de las finanzas en la actualidad. Porque, en un mundo cada vez más interconectado y exigente, las empresas sostenibles no se construyen solo con buenos balances, sino con visión, propósito y una estrategia que ponga a los pacientes, los sistemas de salud y al planeta, en el centro de cada decisión.





































