Este año fue inaugurado, en el cantón de Escazú, el tercer espacio de Cultivarte de Costa Rica, una iniciativa que surgió con el propósito de potenciar el desarrollo integral de nuestros niños y jóvenes, a partir de tres pilares: uso creativo del tiempo libre, desarrollo de talento y utilización de espacios seguros.
Contrario a lo que usualmente se dice, que “nuestros niños son el futuro”, la visión de Cultivarte es que la niñez y la adolescencia son la savia vital del presente y merecen oportunidades y estímulos para que puedan desarrollar plenamente sus capacidades.
Cultivarte se fundamenta en un concepto sencillo, pero que ha demostrado un gran poder: transformar de manera creativa el tiempo libre de las nuevas generaciones, por medio de la facilitación de espacios lúdicos y de co-creación, en los cuales ellos puedan sentirse seguros y dar salida a su talento y a sus diferentes maneras de expresarse. Se ha demostrado que el uso creativo del tiempo libre, en la infancia y la adolescencia, se convierte en una parte significativa de su aprendizaje y desarrollo, tanto emocional como cognitivo.
Este proyecto nace en el 2012, por iniciativa de la Fundación Bolívar de Colombia y del Banco Davivienda, y trabaja bajo el modelo de alianza público-privada con los gobiernos locales de diversos países. Actualmente, la alianza incluye a 85 municipios en Colombia y ocho en Centroamérica, que trabajan de manera conjunta para estimular el uso del tiempo libre de una manera constructiva.
Es así como Cultivarte ha logrado convertirse en un agente de cambio para la vida de los niños, niñas y jóvenes de nuestra región, sin distingos de las condiciones en las que vivan, ni el lugar donde se encuentran. Desde su creación, la iniciativa ha permitido que más de 220 mil niños de estos países tengan la oportunidad de experimentar, descubrir y construir junto a sus iguales, dar un nuevo significado a su tiempo libre y sobre todo, visualizar las oportunidades que pueden crear a partir de sus talentos y habilidades.
El modelo de trabajo conjunto de Cultivarte funciona también bajo un esquema simple, pero efectivo: los gobiernos locales se encargan de proporcionar y acondicionar el lugar donde se recibirá a los menores en su tiempo libre y el Banco aporta los fondos para la adquisición de mobiliario, equipo tecnológico y la operación diaria de los talleres y actividades educativas que se desarrollan en los espacios Cultivarte, las cuales están a cargo de profesionales especializados en metodologías lúdicas y formativas. De esta manera, la iniciativa se convierte también en generadora de oportunidades de trabajo para los habitantes de cada cantón, pues son ellos quienes acompañan el proceso de los niños, niñas y jóvenes.
Con la apertura del espacio en Escazú, Costa Rica suma ya tres centros Cultivarte, junto con los ya establecidos en el cantón de Guácimo y en Alajuela. Solo en 2024, más de 2.100 menores, muchos de ellos provenientes de entornos donde están expuestos a riesgos sociales, participaron en talleres sobre valores, innovación, arte y educación financiera y pudieron encontrar un nuevo significado para su tiempo libre, a partir de estas experiencias.
En el caso de Escazú, el gobierno local gestionó la donación del terreno que pertenecía al Ministerio de Cultura frente al parque central del cantón, y destinó más de 1.700 millones de colones para la construcción de un edificio específico para Cultivare, que ya abrió sus puertas, convertido en un centro dedicado a la promoción del arte, la cultura y la educación.
Aquí, diariamente, más de 60 niños y adolescentes contarán con espacios equipados para el desarrollo de actividades artísticas, danza, música, tecnología y robótica, y tendrán la oportunidad de descubrir su talento, potenciar sus habilidades y transformar sus historias de vida por medio de experiencias enriquecedoras.
El propósito mayor de la Fundación Bolívar y de Davivienda con los espacios Cultivarte es aportar, desde el presente, a la construcción de una sociedad más inclusiva, próspera y esperanzadora, que motive a los niños y adolescentes a soñar con una realidad en la que puedan creer en sí mismos y confiar en sus capacidades para alcanzar sus metas. Porque creemos que el mundo es nuestra casa y juntos podemos hacerla más próspera, incluyente y verde.
Arturo Giacomin
Presidente Ejecutivo de Davivienda





































