Víctor Umaña
Economista
Juan Carlos Hidalgo me dio el honor y la responsabilidad de dirigir la elaboración del plan de gobierno de su futura administración. Le pusimos por título “Emparejar la cancha” que significa darle oportunidades reales a todos los costarricenses, independientemente de su origen, geografía o sector.
Emparejar la cancha significa garantizar el orden y la seguridad, estrangulando al narco y retomando el control y la soberanía del país. Significa dignificar la labor policial, asegurando que quienes nos protegen tengan todas las armas necesarias para enfrentar al mal. Significa darle el chance a todas las mujeres que hoy tienen responsabilidades de cuido. Significa que cada costarricense pueda optar por un trabajo independiente de su edad, género o nivel de escolaridad.
Emparejar la cancha significa reformar desde la democracia y el orden constitucional al Poder Judicial, la Caja Costarricense del Seguro Social y la Contraloría General de la República. Significa reestructurar al ICE y el AyA asegurando el suministro sostenible de electricidad y agua para todos. Significa conectar física y digitalmente al país a través de infraestructura de primer mundo apalancándose con el sector privado. Significa darle las mismas herramientas de competitividad y facilidades de la zona franca a las empresas del régimen definitivo. Significa que los emprendedores puedan invertir, montar una empresa, tener las mismas oportunidades que las grandes empresas y no ser acosados por el sistema.
Emparejar la cancha significa que cada niño tenga el derecho real de ir a la escuela, aprender y disfrutar de un comedor escolar. Significa que todos los costarricenses puedan tener un seguro de salud y una pensión digna en su vejez. Significa que nuestros hijos puedan practicar un deporte forjando hábitos de disciplina, trabajo en equipo y valores para la vida en sociedad.
Emparejar la cancha significa que todos costarricenses y todas las regiones se beneficien de la inversión extranjera, el comercio internacional y el turismo. Significa que los agricultores, ganaderos y pescadores sean exitosos, puedan producir tranquilos y al mismo tiempo ser garantes y defensores de nuestro patrimonio natural. Significa que las comunidades rurales podrán beneficiarse de la protección de la naturaleza y del turista que nos visita para disfrutarla.
Emparejar la cancha significa que todos los costarricenses serán tratados igual frente a la ley y que no habrá represalias ni castigos a quienes piensan diferente. Significa garantizar el derecho a la información veraz, asegurar la pluralidad de medios y la conectividad a todos los costarricenses.
Emparejar la cancha significa escuchar, tender puentes y asegurar que todos tengan una voz, independientemente de su preferencia política. Significa que Costa Rica siga siendo un bastión de la democracia, los derechos humanos y el imperio de la ley.
En el mundo que vivimos, las amenazas que nos acechan y las oportunidades que tenemos, estoy convencido que emparejar la cancha, como lo propone Juan Carlos, es lo que el país necesita.





































