Le presento a María Perez.
María es abogada notaria de profesión, madre de dos hijos veinteañeros y esposa amorosa.
Su carrera legal la ha desarrollado desde un puesto en una institución pública en la que no le pagan exclusividad. Por eso, a su vez, genera de cuando en cuando proyectos como trabajadora independiente, para los que unas veces sí y otras no, emite factura. Además, da clases en una universidad privada del país.
De entrada, uno podría decir, “bueno… María no es tan llamativa ante Hacienda. Es una abogada en modalidad de trabajo dependiente y factura muy poco cada año como trabajadora independiente. Además, su trabajo como profesora universitaria está en todas bajo la ley, pues le pagan en modalidad de planilla, reportándole su ingreso ante la CCSS.”
Desde octubre pasado TRIBU CR recibe información mensual sobre el salario de María, con una pequeña diferencia, que, desde ya, tiene una inminente consecuencia tributaria:
- Trabajo principal: Por su trabajo en la institución pública, María recibe un salario bruto de 2.350.000 colones. Su patrono retiene, reporta y paga el impuesto por personal dependiente hasta la tasa del 15%.
- Profesora universitaria: En paralelo, la universidad privada le paga a María un salario de 450.000 colones al mes. Este pago es reportado puntualmente a la CCSS.
Como el equipo de recursos humanos no le ha preguntado, María no ha compartido que ella en realidad ya está en el tramo del 20% de impuesto al personal dependiente.
Al correr la nómina, el equipo de recursos humanos identifica que los 450.000 colones son menos que los 918.000 colones de mínimo exento y, por ende, no retiene ni reporta impuestos en nombre de María.
¡ALERTA! Hoy Tributación sabe que María está dejando de pagar poco menos de 90 mil colones al mes en impuestos por concepto de salario.
Por otro lado, Hacienda sabe que, de cuando en cuando, María emite facturas electrónicas. En promedio, factura alrededor de 1.200.000 colones al mes por sus servicios profesionales.
¡ALERTA! Como María ya disfrutó su mínimo exento como personal dependiente, su renta neta como profesional independiente pagará impuestos desde un colón en adelante.
Hablando de factura electrónica, María tiene la malísima práctica de pedir factura electrónica para absolutamente todo. ¿Compras en el supermercado? Pidió factura electrónica. Llevó sus trajes de sastre a lavar y pidió factura electrónica. Al salir, pasó a comprar las pastillas del mes en la farmacia y de nuevo, solicitó factura electrónica. ¡Hasta en sus visitas al club el fin de semana pide factura electrónica!
¡ALERTA! Ninguno de esos gastos es realmente un gasto deducible para María, pero más allá de eso, con cada una de esas facturas, María está mostrándole a Hacienda sus patrones de consumo.
También, este trimestre Hacienda recibió información sobre permisos de construcción que gestionó una de las entidades inmobiliarias de las que María es dueña. La información se la entregó la Municipalidad de Desamparados, como parte del cumplimiento trimestral que debe realizar.
Por último, antes del cierre de abril, Hacienda recibirá de parte de María y de su núcleo familiar:
- Registro de transparencia y beneficiarios últimos para 10 sociedades anónimas. Estas sociedades son entidades inactivas, con bienes inmobiliarios registrados.
María forma parte de sus juntas directivas, pero es accionista solo en cinco de ellas. En las otras cinco son sus hijos veinteañeros y su esposo quienes aparecen como accionistas.
En las entidades, la familia tiene un total de 17 bienes inmuebles.
- Declaración de sociedades inactivas: Las diez sociedades, al mantenerse como inactivas, deben presentar su declaración. En la declaración dejarán claro quién hace frente a los pasivos (en caso de existir) y a los gastos de la sociedad.
¡ALERTA! TRIBU de inmediato se preguntará porqué un grupo familiar cuenta con 17 bienes inmuebles, sin que algunos de ellos estén bajo la modalidad de renta inmobiliaria.
La nueva gestión tributaria de Costa Rica tiene un elemento protagónico: Los datos del contribuyente.
Aunque la administración tributaria tiene años – digamos desde el 2017 con el inicio de factura electrónica, recolectando información digital de cada contribuyente no es hasta ahora que los datos toman verdadera relevancia.
El papel protagónico se da con la entrada de TRIBU CR, hace ya seis meses.
¡Al fin la Administración tiene las herramientas para recolectar, ordenar (si quiere, porque no lo necesita), analizar, y ejecutar con base en los datos disponibles por cada individuo!
¡Ojo!
Digo individuo, no empresa… Y ese es el cambio de mentalidad que debemos de tener.
TRIBU CR tiene la capacidad de generar un análisis uno a uno de cada individuo en el país. Toma información de diversas fuentes de datos, la procesa y genera un perfil suyo, único. Con esa información, podrá analizar sus patrones de ingreso, patrones de consumo, niveles de (in) cumplimiento tributario, etc, etc…
Sí, suena un poco Big Brother… Sí, muchos dirán que estoy exagerando.
¡NO! No estoy exagerando. Cuanto antes nos demos cuenta, mucho mejor.
Aunque TRIBU está funcionando desde octubre pasado, lo que debemos entender es que día a día, mes a mes, la herramienta consume, analiza y genera mejor información sobre nosotros.
Una metáfora para quienes son fans de conversar con ChatGPT, Gemini o similar: Así como Chat o Gemi cada día aprenden más de ustedes, logra entender mejor el contexto, y es más capaz de dar respuestas acertadas; TRIBU CR, cada día, tiene un mejor panorama de ustedes, sus negocios y qué impuestos deberían de estar pagando.
El cierre del círculo
Para esta fecha, cerrando abril, TRIBU CR ya tiene suficientes datos sobre cada uno, gracias a múltiples fuentes de información: Facturas de venta, facturas de compra, reportería de instituciones bancarias (IVAs y renta retenidos, por ejemplo, comisiones e intereses, entre otras fuentes), reportería de las Municipalidades y de los Colegios profesionales. También, intercambio de información entre el Registro Nacional y Hacienda, en particular sobre el valor de los bienes inmuebles.
Pero en abril, TRIBU CR recibe otra información fundamental que permite cerrar el círculo:
- Declaración de sociedades inactivas:
Para Hacienda es fundamental conocer quién cubre los costos de una sociedad inactiva.
El formulario da información relevante sobre los bienes muebles o inmuebles que tiene la entidad, así como sus pasivos.
A diferencia de antaño, ahora sí que tiene la posibilidad de contrastar esta información con el resto de los datos relacionados a los individuos detrás de esas sociedades inactivas, ya sean personas físicas o jurídicas.
- Registro de Transparencia y Beneficiarios Últimos:
El RTBF o registro de accionistas es la pieza final para que TRIBU CR interconecte sociedades e individuos. A través de TRIBU CR, la Administración Tributaria conoce la composición accionaria de cada entidad costarricense, así como quiénes están realmente controlando cada una de esas entidades.
¿Recuerda esta imagen meme?
Algo así estará TRIBU CR con todos los datos que le damos de aquí a que cierre abril, solo con una gran diferencia. En lugar de un humano, con ojos cansados y “vuelto loco”, detrás está un sistema que analiza sin descansos, 24/7 y levanta banderas de alarma cada vez que encuentra un caso que se salga de la tendencia.
Si ese es el funcionamiento de TRIBU CR con base en nuestros datos, quizás la duda a resolver es: ¿Qué estamos haciendo para que nuestro perfil sea el más adecuado ante la Administración?
Conversemos y empecemos a cuidar su perfil ante Hacienda.





































