El 50% de la red vial en Costa Rica se satura en horas pico, revela estudio
Más de 5.400 personas murieron en accidentes de tránsito entre 2012 y 2024, según informe de Grupo Purdy y el Centro para la Sostenibilidad Urbana
La seguridad vial en Costa Rica enfrenta desafíos estructurales. Así lo evidencia el Estudio de Movilidad Segura 2025, un análisis que ofrece una radiografía de la siniestralidad en el país entre 2012 y 2024 y que pone en perspectiva la magnitud del problema.
El informe, desarrollado por Grupo Purdy en conjunto con el Centro para la Sostenibilidad Urbana (CPSU), revela que más de 5.400 personas murieron en el sitio de un siniestro vial durante ese periodo.
A esto se suma una tasa superior a las 15 muertes por cada 100.000 habitantes, cifra mayor al promedio regional.
Uno de los datos más relevantes del estudio es la alta vulnerabilidad de los motociclistas. El 41 % de las muertes registradas corresponde a este grupo o a sus acompañantes, lo que evidencia la necesidad de fortalecer la prevención, la capacitación y el control en carretera.
“En Grupo Purdy, líder integral en soluciones de movilidad, consideramos que las cifras de siniestros, fallecidos y congestión reflejan los desafíos de la movilidad en Costa Rica. Parte de la solución está en formar conductores más preparados y promover una cultura de conducción segura y responsable, por ello queremos profesionalizar la conducción con la apertura de la Academia de Manejo”, dijo Alejandro Rubinstein, CEO de Grupo Purdy.
El análisis también examina las condiciones del tránsito en el país. Durante las horas pico, aproximadamente el 50 % de la red vial presenta saturación, lo que intensifica la congestión y aumenta el riesgo de incidentes, debido a una mayor exposición de los conductores y a tiempos de traslado más prolongados.
Más allá del impacto humano, la siniestralidad vial representa un costo económico significativo.
Diversos estudios estiman que las pérdidas asociadas a accidentes de tránsito pueden superar el 4 % del Producto Interno Bruto (PIB), considerando gastos en salud, daños materiales, pérdida de productividad y atención de emergencias.
Ante este panorama, el informe destaca la importancia de impulsar acciones coordinadas para mejorar la movilidad segura.
Entre las recomendaciones se incluyen:
• Fortalecimiento de la infraestructura vial
• Mayor fiscalización de conductas de riesgo
• Promoción de una cultura de respeto en carretera
• Formación de conductores
“El estudio nos permite tener una visión más clara de lo que ocurre en nuestras vías. No se trata únicamente de números, sino de vidas que se pierden y de un problema que requiere la participación de todos los sectores del país para avanzar hacia una movilidad más segura”, señaló Arturo Steinvorth, coordinador del Área de Movilidad y Transporte Sostenible del CPSU.
En este contexto, el sector privado comienza a asumir un rol más activo. Grupo Purdy anunció el lanzamiento de una Academia de Manejo con tecnología de punta, dirigida especialmente a flotas corporativas, con el objetivo de profesionalizar la conducción y reducir riesgos en carretera.
En un entorno donde la seguridad vial impacta tanto a las personas como a la productividad, la participación del sector empresarial se posiciona como un aliado clave para impulsar cambios sostenibles en el país.