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EE.UU. exige a Twitter datos de la cuenta de WikiLeaks

Una orden judicial emitida por un tribunal estadounidense exige a la red social Twitter información sobre la cuenta de WikiLeaks, así como detalles personales de su fundador, Julian Assange, y varios simpatizantes de la organización.
La orden, firmada el 14 de diciembre por la juez Theresa Buchanan en Alexandria, Virginia, estado contiguo a la capital de EE.UU., aparece publicada en la página web de la revista Salon, que tuvo acceso exclusivo al documento.
En la citación se pedía a Twitter responder “en el plazo de tres días” y le prohibía informar a las personas afectadas.
Twitter recurrió los términos del documento y logró que Buchanan la autorizara este miércoles para informar a los usuarios afectados, que tienen 10 días para recurrir la orden.
La citación pide información de Assange, así como de Bradley Manning, el soldado acusado de ser la fuente de WikiLeaks y Birgitta Jonsdottir, una de las 63 integrantes del Parlamento de Islandia que colaboró con Assange en la divulgación del vídeo “Asesinato Colateral” en abril.
El citado vídeo muestra como un helicóptero estadounidense dispara en julio de 2007 contra civiles en Irak en un aparente ataque a sangre fría en el que fallecieron un fotógrafo de Reuters y su conductor.
La orden judicial incluye también al pirata informático holandés Rop Gonggrijp y el programador estadounidense Jacob Appelbaum. Ambos han colaborado con WikiLeaks.
Appelbaum fue interrogado por agentes estadounidenses durante tres horas en julio pasado en el aeropuerto de Newark (Nueva York) cuando regresaba al país tras un viaje al extranjero. Los agentes aduaneros confiscaron sus teléfonos, fotocopiaron documentos que llevaba consigo y realizaron una búsqueda en su ordenador.
La información requerida en la citación judicial abarca desde el primero de noviembre de 2009 hasta la actualidad.
La orden pide las direcciones de IP (Protocolo de Internet) desde las que los cinco usuarios acceden a su cuenta en Twitter, y también solicita sus direcciones de correo electrónico, dirección postal u otra información de contacto, así mensajes privados enviados a través de la red social y detalles de conexiones realizadas, entre otra información.
El documento sostiene que la información requerida es “relevante” para “una investigación criminal en marcha”.
WikiLeaks dijo el sábado en un comunicado que la citación judicial confirma “la existencia de una investigación gubernamental secreta estadounidense por espionaje sobre WikiLeaks”.
”Si el Gobierno iraní intentara mediante coerción obtener información sobre periodistas y activistas extranjeros, los grupos de derechos humanos alrededor del mundo se pronunciarían al respecto”, afirmó WikiLeaks.
La organización está en el punto de mira de EE.UU. tras divulgar en noviembre pasado cientos de miles de documentos confidenciales redactados por diplomáticos basados en embajadas estadounidenses en distintas partes del mundo.
La organización filtró también 90 mil documentos sobre la guerra de Afganistán en julio pasado y casi 400 mil sobre la guerra de Irak en octubre.
Twitter se ha limitado a decir que su política consiste en notificar a sus usuarios, siempre que sea posible, sobre las solicitudes oficiales de información.
La legisladora islandesa ha calificado la citación judicial como “completamente inaceptable”.
”El Gobierno de EE.UU. quiere saber todo sobre mis tweets desde el primero de noviembre de 2009. ¿Son conscientes de que soy miembro del Parlamento de Islandia?”, se preguntó Jonsdottir en un mensaje de Twitter enviado el viernes por la noche.
La política aseguró que emprenderá una campaña legal para impedir que el Gobierno de EE.UU. se haga con sus mensajes después de que Twitter le informara que se había emitido la citada orden judicial.
Jonsdottir patrocina una iniciativa para convertir a Islandia en un “refugio seguro” para periodistas y medios.
WikiLeaks pidió hoy a Facebook y Google que revelen si han recibido citaciones judiciales similares a la de Twitter.
La organización tiene 1,5 millones de seguidores en Facebook y unos 600 mil en Twitter.
El fiscal general de EE.UU., Eric Holder, ha dicho que Assange puede ser perseguido bajo la Ley Estadounidense de Espionaje, aunque no se han presentado cargos contra él.

Washington / EFE


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