¿Cuáles son las prioridades de la industria móvil para la agenda digital del próximo gobierno?
GSMA presentó hoja de ruta para consolidar a Costa Rica como referente emergente en América Latina durante la siguiente administración
A una semana de las elecciones presidenciales del 1 de febrero, la industria móvil planteó una agenda de prioridades dirigida al próximo gobierno de Costa Rica, en un contexto decisivo para el rumbo digital del país.
A través del informe “Costa Rica 2030: Políticas para la (r)evolución digital”, la Asociación del Sistema Global para las Comunicaciones Móviles (GSMA) reconoce avances recientes y propone lineamientos estratégicos para el siguiente ciclo político.
El análisis ubica a Costa Rica como un referente digital emergente en América Latina, debido a la articulación público–privada de los últimos años.
Este trabajo conjunto permitió impulsar medidas que derivaron en una cobertura poblacional 4G del 98%, además de avances normativos y estratégicos que fortalecieron el ecosistema digital del país.
Entre los hitos señalados se encuentran la ley para el desarrollo de infraestructura digital, la subasta de espectro 5G bajo un modelo no recaudatorio y la puesta en marcha de la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2024-2027.
Estos pasos sentaron bases relevantes, pero su consolidación dependerá de las decisiones que adopte el próximo gobierno, según la entidad.
En este escenario, el plan se basa en cuatro pilares estratégicos:
El ritmo acelerado de la innovación tecnológica exige marcos regulatorios flexibles y capaces de adaptarse rápidamente a los cambios.
La GSMA plantea un enfoque basado en principios generales como la neutralidad tecnológica, la proporcionalidad y la mínima intervención.
En este punto, destaca el uso del Análisis de Impacto Regulatorio como herramienta clave para evaluar el costo–beneficio de nuevas regulaciones antes de su adopción, así como la revisión de esquemas vigentes, entre ellos el Régimen de Protección al Usuario Final, que traslada responsabilidades de forma desbalanceada a los operadores.
Aunque la adjudicación de la banda de 3,5 GHz en la licitación de 2025 permitió iniciar el despliegue del 5G, el informe señala que este rango no es suficiente para habilitar todos los casos de uso de la tecnología.
Por ello, propone una hoja de ruta de mediano y largo plazo, construida junto con el sector, que contemple espectro adicional en bandas bajas, medias, en especial la de 6 GHz, y altas.
Esta planificación también serviría para incorporar lineamientos sobre la conectividad satelital directa a dispositivos, una solución que puede complementar la cobertura y fortalecer la resiliencia de los servicios móviles, siempre que se gestionen adecuadamente los riesgos de interferencia.
El principal desafío para alcanzar la conectividad universal no es la cobertura, según el informe, sino la brecha de uso, que afecta al 16% de los usuarios.
Factores como la falta de habilidades digitales y la asequibilidad explican esta desconexión.
Para reducirla, la GSMA recomienda impulsar programas de alfabetización digital y mecanismos que disminuyan el costo de dispositivos y servicios.
En Costa Rica, los impuestos representan el 37,2% del costo total de la conectividad, por lo que una reforma impositiva podría mejorar la asequibilidad e incluso generar un efecto positivo en la recaudación.
También se sugiere revisar el financiamiento y el alcance de los proyectos del Fondo Nacional de Telecomunicaciones para maximizar su impacto.
El documento advierte que solo tres empresas (Meta, Alphabet y TikTok) concentran el 80% del tráfico móvil de descarga en Costa Rica, lo que abre el debate sobre un uso más eficiente y responsable de las redes.
En este contexto, se invita al próximo gobierno a promover consultas públicas, mesas de diálogo y análisis para avanzar en medidas que garanticen la sostenibilidad de la infraestructura digital.
A la par, la GSMA destaca la importancia de generar un entorno propicio para la adopción responsable de la inteligencia artificial, fortalecer la estrategia nacional de ciberseguridad mediante responsabilidades claras e incentivar el uso de energías limpias en el sector.
“Las decisiones de los próximos cuatro años marcarán qué lugar ocupará el país en el escenario digital global de la próxima década”, dijo Lucrecia Corvalan, directora de Políticas Públicas para América Latina de la GSMA.