Dr. Eric Briones Briones
Doctor y Profesor en Derecho Laboral
Costa Rica, ha dado pasos firmes con la ratificación del Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), un instrumento jurídico internacional cuyo fin, es erradicar la violencia y el acoso en el mundo del trabajo.
Este convenio, recién aprobado en segundo debate y en espera de ser publicado por el Poder Ejecutivo, fue adoptado en 2019 en Ginebra, con ocasión de la celebración del centenario de la existencia de la OIT. El mismo, es el primer instrumento en reconocer el derecho de toda persona a un entorno laboral libre de violencia, discriminación y hostigamiento. Su aprobación en Costa Rica requirió un análisis exhaustivo tanto a nivel jurídico como político; incluso a nivel interno, sobre la temática, se han dado 8 proyectos de ley y, aun así, no se ha podido contar con una legislación doméstica.
El Convenio 190 consta de solo 20 artículos, pero en ellos, se viene a regular la figura del mobbing, como “un conjunto de comportamientos y prácticas inaceptables, o de amenazas de tales comportamientos y prácticas, ya sea que se manifiesten una sola vez o de manera repetida, que tengan por objeto, que causen o sean susceptibles de causar, un daño físico, psicológico, sexual o económico, e incluye la violencia y el acoso por razón de género”; incluyendo la obligación de los Estados de adoptar leyes y políticas para prevenir, atender y sancionar estos comportamientos; junto con la protección no solo de trabajadores formales, sino también de personas en situaciones atípicas de empleo, pasantes, voluntarios y quienes buscan trabajo.
De esta manera, el país se suma al grupo de países que reconocen la urgencia de garantizar condiciones laborales dignas, seguras y respetuosas. La ratificación del convenio no solo tiene un impacto legal, sino también social y cultural, al promover un cambio en las prácticas de convivencia dentro del mundo del trabajo, a partir de este momento, en vista y esto hay que tomar en cuenta, que, conforme a la constitución política costarricense, la ratificación de este convenio, incluso, está por encima de cualquier ley ordinaria.
Definitivamente con esta noticia, se reafirma el compromiso del Estado, en la defensa de los derechos laborales y la construcción de una sociedad más equitativa y respetuosa, pro homine.





































