Dr. Eric Briones Briones
Doctor y Profesor en Derecho Laboral
Más allá del marco regulatorio costarricense que impone obligaciones y derechos para las personas que conforman la relación laboral en ambos sectores, es oportuno referir, algunos consejos, a fin de hacer dable el trabajo, en pro del bienestar propio y del país.
Hay varias tesis doctrinarias en torno al trabajo, una que afirma que es consustancial este, al ser humano, como parte del desarrollo personal y familiar, en pro de un bienestar interno, físico, mental y emocional (v.gr, estudios realizados por el doctor escocés Ewan Mac Donald) y otra, que refiere que es una invención del capitalismo, que sobrelleva sobreproducción y un consumismo por ende desmedido (generando crisis económica y desempleo), cuando hay obsesión por el trabajo, según lo sostuvo hace 2 siglos atrás -yerno de Karl Marx- Paul Lafargue.
En lo particular, se piensa que ambas son factibles de sostener y que, en los actuales tiempos, lo que debe existir es un equilibrio entre ellas, a fin de hacer dable la convivencia social, junto con un desarrollo sostenible, en pro de la satisfacción de la mayoría.
Ahora bien -como se dijo al inicio- al margen de lo legal laboral, es oportuno tanto trabajadores como patronos, tomar en cuenta, que si ya de por sí, es difícil el desarrollo cotidiano de las relaciones laborales y la productividad empresarial, más difícil aún se tornaría, para las personas trabajadoras, que: a) Con independencia que se cuente con la medida del tiempo de llegada y salida, falten al compromiso y respeto, ya que la puntualidad, debe ser la constante no solo en el trabajo, sino en la vida, para demostrar disciplina y profesionalismo; b) Faltarles ante los retos laborales, proactividad, receptividad, actitud/aptitud positivas y resilientes, para poder subsistir en un ambiente sano laboralmente hablando; c) Carecer de comunicación efectiva y de adaptación a trabajar en grupo, sin que esto signifique que se menosprecie la capacidad e individualismo de cada quien; d) No quererse actualizar en este mundo tan competitivo, cerrándose a la implementación y uso de las tecnologías, ya que merced a estas, el espacio y el tiempo, se han reducido, en pro del conocimiento inmediato y la satisfacción humana; e) Prohijar y ser partícipes de ambientes tóxicos, cayendo en chismes y diretes, pues además de generarse climas organizacionales pésimos, el desgaste físico y psicológico individual, tiene un costo muy alto, para la empresa como para la seguridad social de la Nación; f) Apresurarse en la toma de decisiones, al calor de los acontecimientos, sin prudencia alguna, pues la vida laboral aconseja que hay que ver un poco más allá de la arboleda, visualizando el bosque en su totalidad.
E igualmente para las personas empleadoras, se les tornaría complicado el ambiente laboral: a) Si carecen de empatía para con sus trabajadores/colaboradores; b) Sin estimular a su personal, con el reconocimiento privado/público, cuando corresponda o restando conforme a los puestos el uso de las herramientas tecnológicas y las nuevas modalidades de trabajo, que demandan las actuales generaciones; c) No provocar oportunidades, no solo a nivel salarial/profesional, sino a nivel de lo emocional, para sus trabajadores, con estímulos, que consigan generar lealtad e identidad, con la entidad patronal; d) Ser tiesos y tozudos, sin que no signifique que se deba ser recto, pues hay momentos en la vida laboral, que es necesario, hacer concesiones en pro del clima organizacional; e) Olvidar darle a la salud ocupacional, un lugar prioritario, pues algo, que valora la persona trabajadora, son los espacios óptimos (con luz, ventilación, descansos, desconexión, etc.), ya que pasan la mayoría del tiempo en estos y por ende deben ser confortables, en pro de la productividad y felicidad de la organización; f) No Optimizar el tiempo en pro de los objetivos y sus alcances, pues no hay cosa peor que perder el tiempo en “reunioncitas” o “reunionites”, sin sentido alguno y sin la posibilidad de la utilización de la tecnología (cuando haya viabilidad), que solo provocan desgastes físico y emocional, en declive de lo que realmente importa, según los objetivos trazados y las competencias de cada servidor.
Es que como en todo en la vida, debe existir una media justa, intermedia, que venga a generar satisfacción, ya que de por sí, la vida terrenal es pasajera y las personas no van a ser recordadas, tanto por sus logros y cargos funcionariales, empresariales, académicos, sino por el trato que se le dio a los demás, dentro del convivio cotidiano en una sociedad típicamente laboral.





































