Se viene alertando según distintos estudios, tanto a nivel nacional (INEC), como internacionales (OIT), acerca de la bendición de vivir más y con mejor calidad de vida, superando la edad, por ejemplo, en el caso de los costarricenses: varones (78,5) y mujeres (83,5), para el año 2050, se espera pasar aproximadamente a 4 puntos porcentuales, para cada sexo, pudiendo llegar a los 100 años.
Siendo que 25 de cada 100 personas de la población tendrán 65 años y más, en el año 2050, proyectándose que la proporción de la población de 65 años y más se duplicará entre 2024 y 2044, producto y consecuencia del desarrollo de la ciencia, de la medicina, de la tecnología de hoy en día, es por lo que se debe meditar, antes de llegar a la edad de jubilación o del retiro laboral.
Claro, lo anterior, dentro del ámbito de la seguridad social/laboral, conlleva retos y desafíos, pues la misma, no está pensada para dicho repunte de expectativa de vida. Y en el ámbito laboral, por su parte, el desarrollo tecnológico, está provocando que ciertos empleos, estén llegando a su fin y que se vengan a posicionar otros, de allí, que resulte inevitable reinventarse por parte de los trabajadores y del mismo sistema educativo, ya que, de lo contrario, quedarán excluidas, ante esta realidad social globalizada, muchas personas y muchos países.
Por su parte, el vivir más tiempo (y proyectando que está en picada la tasa de natalidad, lo que conlleva, que van a ver cada día menos personas trabajando en mantener al sistema), viene a significar, todo un reacomodo dentro de los seguros sociales y las pensiones, ya que estas no son infinitas, de allí, que se deba repensar, a fin de hacer posible, que todos puedan disfrutar de una jubilación digna, durante su vejez.
En este sentido, la OIT, mediante su convenio no. 102 y sus recomendaciones (nos. 131, 162, 202) ha considerado la necesidad de preparación financiera para la jubilación y acceso a la jubilación incluyendo la posibilidad de conceder una prestación de vejez reducida a personas que no cumplan con los requisitos completos que imponga cada sistema. Valga decir, que estas medidas, tienen como objetivo asegurar que las personas trabajadoras, disfruten de una jubilación digna/ segura, y que se les brinde un trato justo y equitativo.
Por su parte, diversos organismos económicos internacionales, han considerado, ante este panorama (pensado inicialmente, para soportar menor tiempo de vida de las personas jubiladas), en la necesidad de aumentar la edad de retiro, revisar el monto porcentual de la pensión y otras consideraciones (monto de contribuciones por parte del Estado/patrono/trabajador y unificar para hombres y mujeres la edad de retiro) a fin de que haya sostenibilidad para el futuro de la seguridad social del país, ante el inminente aumento de la vida.
Bajo este panorama, no queda más que estar alertas y valorar, los siguientes consejos: a) ante el aumento en la expectativa de vida (casi llegando a la edad de 100 años en las próximas 3 décadas) se debe tener conciencia de ello y así tratar en la vida productiva, de hacer ahorros e inversiones, que permitan en el futuro, una subsistencia que no solo sea dependiente de la seguridad estatal; b) en caso de no ser emprendedor o tener su propio negocio, buscar trabajados que estén dentro de la formalidad, es decir, que cumplan con los estándares básicos, como pago de salario mínimo, de seguro social y de riegos, vacaciones, aguinaldo, etc.; c) cuidar la salud (tanto en el plano físico/mental), es decir, ser conscientes de que debe existir un complemento entre la vida laboral y la individual/familiar, a fin de llegar en buenas condiciones en la vejez y d) tratar de ser felices ya, hacer lo que de satisfacción individual y no esperar hasta la jubilación, pues eso ha demostrado, que no es la mejor decisión; e) encontrar el trabajo que sea el acorde a nuestros intereses y necesidades, para generar proactividad y productividad. Ya que como presagió, el budismo: “Tu propósito en la vida es encontrar un propósito, y entregar a él todo tu corazón”.
Todo esto, sin perjuicio, de otras decisiones que cada uno pueda implementar, como parte de un mejor vivir.
Eric Briones Briones
Doctor y Profesor en Derecho Laboral





































